Qué debes saber sobre ‘Street Fighter’ antes de ir al cine

La nueva adaptación del videojuego de Capcom, 'Street Fighter', reúne a Ryu, Ken y Chun-Li en un torneo ambientado en 1993

Street Fighter - Cultura
Fotograma de la película.
Paramount Pictures

Los videojuegos vuelven a ocupar la gran pantalla con Street Fighter, la nueva adaptación de la célebre saga de lucha de Capcom. La película llega este viernes 16 de octubre de 2026 a los cines españoles con una combinación de artes marciales, personajes reconocibles y una importante dosis de nostalgia. No hace falta haber jugado para seguir la historia, pero conocer algunas claves ayuda a entender por qué su estreno despierta tanta expectación.

Según la Agencia EFE, Street Fighter es el estreno que llega a un mayor número de salas en España esta semana. La cinta está distribuida por Paramount Pictures y producida por Legendary Entertainment junto a Capcom, la compañía japonesa responsable de los videojuegos originales.

De qué trata ‘Street Fighter’ y en qué época se ambienta

La historia se desarrolla en 1993, cuando los salones recreativos todavía formaban parte de la vida cotidiana de millones de jugadores. Los protagonistas son Ryu y Ken Masters, dos luchadores que compartieron un pasado de entrenamiento y amistad, pero cuyos caminos acabaron separándose.

Su reencuentro comienza cuando Chun-Li aparece para reclutarlos para el World Warrior Tournament, una competición que reúne a combatientes extraordinarios. Lo que inicialmente parece un campeonato de artes marciales esconde una conspiración peligrosa. Los dos antiguos compañeros deberán afrontar sus diferencias y descubrir qué intereses se ocultan detrás del torneo.

La premisa conserva dos ingredientes fundamentales del videojuego: la rivalidad entre luchadores con estilos muy distintos y la presencia de una amenaza que trasciende el combate deportivo. La película no necesita que el público conozca las historias anteriores de cada personaje para comprender su conflicto principal.

Quién es quién: un reparto lleno de caras conocidas

Andrew Koji interpreta a Ryu, el disciplinado luchador japonés que busca perfeccionar su técnica. Frente a él aparece Noah Centineo como Ken Masters, su compañero y rival, mientras que Callina Liang encarna a Chun-Li, una de las figuras más populares de la franquicia.

El reparto incorpora, además, nombres especialmente reconocibles fuera del cine. Jason Momoa interpreta a Blanka, el combatiente de aspecto salvaje, y también participa como productor. El actor David Dastmalchian se convierte en M. Bison, uno de los grandes antagonistas del universo Street Fighter.

La lucha libre profesional aporta otros dos intérpretes: Roman Reigns es Akuma y Cody Rhodes da vida a Guile. El rapero Curtis «50 Cent» Jackson interpreta a Balrog, Vidyut Jammwal se pone en la piel de Dhalsim y Orville Peck encarna a Vega. También aparecen Olivier Richters como Zangief, Hirooki Goto como E. Honda y Andrew Schulz como Dan Hibiki.

Detrás de las cámaras está Kitao Sakurai, vinculado a la serie Twisted Metal y a la película Bad Trip. Su propuesta apuesta por una estética deliberadamente noventera y por trasladar al cine las técnicas de combate que hicieron famosos a estos personajes.

¿Es una secuela? Qué relación tiene con los videojuegos

La respuesta es no. Street Fighter es un nuevo comienzo cinematográfico, no una continuación de la película de 1994 protagonizada por Jean-Claude Van Damme y Raúl Juliá. Tampoco sigue los acontecimientos de Street Fighter: La leyenda de Chun-Li, estrenada en 2009. Por tanto, no es necesario recuperar ninguna de esas producciones antes de entrar en la sala.

El videojuego original apareció en 1987, aunque fue Street Fighter II, lanzado en 1991, el que convirtió la franquicia en un fenómeno de los salones recreativos. La ambientación de 1993 conecta directamente con aquella etapa y explica la presencia de guiños a la cultura popular de los noventa.

Los aficionados reconocerán movimientos clásicos como el Hadouken, el proyectil de energía asociado a Ryu y Ken, y el Shoryuken, su característico golpe ascendente. Son elementos de identidad de la saga, pero no conocimientos imprescindibles para disfrutar de una película de acción.

Cuánto dura, qué edad recomienda y qué dicen las primeras críticas

Póster de Street Fighter - Cultura
Imagen promocional con el póster de la película.
Paramount Pictures

La ficha oficial del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales establece una duración de 119 minutos, una hora y 59 minutos. En España, Street Fighter está calificada como no recomendada para menores de 16 años, un dato importante para quienes tengan previsto acudir con menores.

Las primeras valoraciones de la prensa internacional son dispares. Mientras algunas reacciones a los pases anticipados han destacado las referencias al videojuego, el humor y la energía de los combates, medios como The Guardian y Associated Press cuestionan la solidez del guion y el exceso de personajes. La fidelidad visual, por tanto, no ha garantizado un consenso crítico.

Hay una última recomendación práctica: conviene permanecer sentado durante los primeros títulos de crédito. La película incluye una escena adicional a mitad de los créditos, aunque no incorpora otra al finalizar todos ellos. No hace falta conocer su contenido para decidir esperar.

Con todo, Street Fighter se presenta como una propuesta pensada tanto para quienes pasaron horas frente a las máquinas recreativas como para quienes llegan por primera vez a este universo. Su principal atractivo está en comprobar cómo una de las sagas de lucha más influyentes traslada a la pantalla sus rivalidades, golpes especiales y personajes más reconocibles.

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