SELECCIÓN ESTADOS UNIDOS

De Akers a Rapinoe: las leyendas que hicieron grande a Estados Unidos

Goleadoras de récord y campeonas mundiales que, junto a una Balón de Oro, construyeron la historia del próximo rival de España

La selección estadounidense que España tendrá enfrente este sábado no se explica únicamente por las jugadoras que forman su convocatoria actual. Detrás de esa camiseta hay más de cuatro décadas de historia, títulos y nombres que fueron cambiando la percepción del fútbol femenino en Estados Unidos. Todo empezó mucho antes de los grandes estadios y de las generaciones que convirtieron al USWNT en una referencia internacional.

El primer capítulo se escribió el 18 de agosto de 1985, en Jesolo (Italia), donde Estados Unidos disputó su primer partido internacional y cayó 1-0 ante las anfitrionas. Aquel grupo estaba formado por 17 jugadoras menores de 25 años que apenas habían podido entrenarse juntas durante tres días antes de viajar a Europa. Cuarenta y un años después, España se encontrará con las herederas de aquella selección en el Audi Field de Washington, en el primero de los dos duelos que medirán a ambas selecciones.

Akers abrió el camino

Entre aquellas primeras internacionales estaba Michelle Akers, aunque una lesión de tobillo le impidió participar en el estreno. Sí pudo hacerlo en el segundo encuentro, contra Dinamarca, y fue entonces cuando su nombre quedó ligado para siempre a los comienzos del USWNT: marcó el primer gol de la historia de la selección.

Akers acabaría siendo mucho más que una pionera. Su gran momento llegó en 1991, en el Mundial celebrado en China, el primero organizado por la FIFA. Estados Unidos alcanzó la final y se proclamó campeón al derrotar a Noruega por 2-1, con dos goles de Akers.

Aquella actuación la convirtió en una de las figuras de un equipo que acababa de conquistar el primer Mundial femenino de la historia y que empezaba a mirar mucho más lejos.

La futbolista estadounidense, Michelle Akers
@officialmichelleakers

Hamm cambió la dimensión

Pocos años después, Mia Hamm llevaría la selección a otro nivel de popularidad. Llegó al combinado nacional siendo adolescente y terminó acumulando 276 partidos y 158 goles. Ganó dos Mundiales y dos medallas de oro olímpicas, pero su influencia no se limitó a las cifras goleadoras.

Hamm también destacó por su capacidad para generar ocasiones y terminó repartiendo 147 asistencias con Estados Unidos. Su figura creció al mismo tiempo que lo hacía el fútbol femenino en el país y ayudó a que las futbolistas del USWNT comenzaran a convertirse en referentes para una audiencia cada vez mayor.

El Mundial de 1999 fue el gran escaparate de aquella generación. Estados Unidos se proclamó campeón en casa después de superar a China en una tanda de penaltis que terminó con el lanzamiento decisivo de Brandi Chastain.

La exfutbolista estadounidense, Mia Hamm, posando con las mascotas del Mundial 2026

Lilly desafió al tiempo

La historia de Kristine Lilly merece un capítulo aparte por una razón que ningún otro dato explica mejor: disputó 354 partidos con Estados Unidos, el récord de la selección. Su carrera internacional se prolongó durante más de dos décadas y le permitió participar en cinco Mundiales.

Lilly ganó dos de esos torneos y sumó otros dos oros olímpicos. Su trayectoria refleja una de las características que han marcado al fútbol estadounidense: la capacidad de mantener una generación competitiva mientras otras futbolistas toman el relevo. Cuando llegó el momento de dejar atrás a las campeonas de los años noventa, el equipo ya tenía nuevas referentes preparadas para asumir el protagonismo.

La exfutbolista estadounidense, Kristine Lilly, durante un partido con la selección de Estados Unidos
@uswnt

Wambach hizo del gol su territorio

Otra de las jugadoras históricas fue Abby Wambach, cuya carrera quedó estrechamente ligada al gol. La delantera terminó con 184 tantos en 255 partidos internacionales, una cifra que todavía la mantiene como máxima goleadora histórica de Estados Unidos.

Su registro adquirió todavía más valor porque para conseguirlo tuvo que superar a la propia Hamm. Wambach alcanzó el récord en 2013, después de marcar cuatro goles contra Corea del Sur. Su palmarés incluye el oro olímpico de Londres 2012 y el Mundial de 2015, que fue también su última gran competición con la selección.

Lloyd apareció en las finales

Carli Lloyd también construyó buena parte de su leyenda en los partidos importantes. El ejemplo más claro llegó en la final del Mundial de 2015, cuando marcó tres goles contra Japón en apenas 16 minutos y completó una actuación que todavía forma parte de la memoria de aquel torneo.

Lloyd terminó su etapa internacional con 316 partidos y 134 goles, además de dos Mundiales y dos oros olímpicos. Durante años fue una de las futbolistas a las que Estados Unidos recurría cuando necesitaba liderazgo en el campo y capacidad para decidir encuentros de máxima exigencia.

Carli Lloid durante un partido con la selección de Estados Unidos
Carli Lloid durante un partido con la selección de Estados Unidos
USWNT

Rapinoe ganó el Balón de Oro

La generación posterior tuvo en Megan Rapinoe a una de sus principales protagonistas. En el Mundial de Francia 2019, Estados Unidos volvió a ser campeón y Rapinoe terminó el torneo con seis goles y tres asistencias. Recibió el Balón de Oro del campeonato y también la Bota de Oro, además de marcar uno de los tantos de la final contra Países Bajos.

Ese mismo año llegó otro reconocimiento histórico. Rapinoe ganó el Balón de Oro femenino de France Football, convirtiéndose en la primera estadounidense en recibir el premio. También fue elegida The Best FIFA Women’s Player de 2019.

En aquella selección compartió protagonismo con Alex Morgan, otra de las grandes delanteras de la historia estadounidense. Morgan cerró su carrera internacional con 123 goles, dos Mundiales y un oro olímpico, además de convertirse en uno de los rostros más reconocibles del fútbol femenino a nivel mundial.

La exfutbolista estadounidense, Megan Rapinoe
@mrapinoe

Una generación toma el relevo

Estados Unidos afronta esta cita con varias de las futbolistas que están llamadas a liderar su próximo ciclo. Trinity Rodman, Sophia Wilson, Rose Lavelle, Lindsey Heaps y Mallory Swanson forman parte de la convocatoria para los dos partidos ante España, una mezcla de juventud, experiencia y jugadoras que ya han asumido un papel importante con la selección. Emma Hayes también ha abierto la puerta a nuevas caras, con cuatro futbolistas que todavía no han debutado con el equipo absoluto.

El primer examen llegará en Washington ante la campeona del mundo. España ocupa actualmente el número uno del ranking FIFA y se presenta como uno de los rivales de mayor nivel que puede encontrar Estados Unidos en este momento. Para Hayes, será una oportunidad de medir a su equipo ante un adversario de referencia y seguir definiendo las piezas con las que afrontará el próximo gran ciclo internacional.