El FC Barcelona tiene una asignatura pendiente antes de su próxima cita internacional. Según ha informado Esport3, el club solicitará a la FIFA una prórroga para cumplir con la nueva normativa que exige la presencia de mujeres en los cuerpos técnicos de las competiciones femeninas. El motivo es que, a pocos meses de disputar la Copa de Campeones Femenina, el equipo dirigido por Pere Romeu todavía no cuenta con ninguna mujer entre sus entrenadores asistentes.
La medida fue aprobada por el Consejo de la FIFA el pasado marzo y entró en vigor en septiembre. Su objetivo es aumentar la representación femenina en puestos de responsabilidad dentro del fútbol. A partir de esta temporada, los equipos que participen en torneos femeninos organizados por el organismo internacional deberán contar con una entrenadora principal o, al menos, una asistente. La regulación también contempla la presencia de mujeres en el personal médico y entre los oficiales que ocupan el banquillo.

El Barça deberá cumplir estos requisitos con motivo de su participación en la Copa de Campeones Femenina de la FIFA, que se disputará a finales de enero en Miami. El conjunto azulgrana obtuvo su plaza tras conquistar la Liga de Campeones. Ahora, la intención del club es ganar tiempo para resolver una cuestión que, según la información publicada por 3Cat, continúa pendiente.
Sin embargo, el caso ha adquirido otra dimensión tras las declaraciones de Anna Junyent en el pódcast Fem futbol, de Catalunya Ràdio. La entrenadora, que dirigió al Badalona Women la pasada temporada y cuenta con la licencia UEFA Pro, ha explicado que contactó con el Barça en junio para ofrecerse, después de conocer la nueva normativa. Según su relato, la respuesta que recibió fue que la posición ya estaba cubierta.

Junyent fue más allá y cuestionó que la falta de candidatas preparadas siga utilizándose como argumento en el fútbol profesional. La técnica, que también fue jugadora del primer equipo azulgrana durante trece temporadas, reconoce que desconoce qué perfil busca exactamente el club, pero considera que la experiencia de las mujeres en los banquillos no siempre recibe las mismas oportunidades que la de sus homólogos masculinos.
La situación plantea así una cuestión que trasciende al propio Barça: cómo convertir las exigencias reglamentarias en oportunidades reales para las entrenadoras. La FIFA ha acompañado su nueva normativa de programas de formación y becas, aunque el acceso a los puestos de máxima responsabilidad sigue siendo un desafío.
La FIFA todavía debe decidir si concede la prórroga solicitada por el Barça. Si no la acepta, el club tendrá que encontrar una solución antes de la competición de enero.

