Zubieta volvió a ser territorio maldito para el Barça. Si la temporada pasada fue el único escenario que vio caer al conjunto azulgrana en Liga, esta vez volvió a convertirse en una pesadilla para las visitantes. La Real Sociedad se impuso por 2-1 en una mañana en la que el líder se atascó ante el empuje de las donostiarras y fue incapaz de encontrar soluciones. Las txuri-urdin supieron levantarse del golpe inicial para darle la vuelta al marcador y firmar una victoria de prestigio que confirmó, una vez más, que Zubieta no es un campo cualquiera para el Barça.
45 minutos de autoridad txuri-urdin
El Barça golpeó primero, pero la Real Sociedad terminó por adueñarse de una primera parte de ensueño en Zubieta. Apenas había transcurrido un minuto cuando Patri Guijarro adelantó al conjunto azulgrana con un gran disparo. El tanto hacía presagiar el habitual asedio de las visitantes, pero las donostiarras reaccionaron con personalidad y encontraron en una rápida contra la vía para devolver el golpe. Cecilia Marcos culminó la transición con un auténtico golazo ante el que Cata Coll no pudo hacer nada.
El empate cambió por completo el guion. La Real se sintió cada vez más cómoda sobre el césped, ganó terreno y consiguió desactivar el juego de un Barça incapaz de encontrar soluciones. La frustración azulgrana se tradujo también en varias faltas y tarjetas amarillas, entre ellas la de Aitana Bonmatí, desaparecida durante buena parte del encuentro. Las locales, por su parte, mantuvieron el pulso y aprovecharon las dificultades del líder para imponer su ritmo.
Cuando el descanso parecía a punto de llegar, Ainhoa Marín encontró el premio a la insistencia txuri-urdin. En el tiempo añadido, un magnífico pase entre líneas la dejó frente a Cata Coll, a la que superó con un regate antes de empujar el balón al fondo de la red. El 2-1 redondeó una primera mitad sobresaliente de la Real, capaz de levantarse del golpe inicial y dejar al Barça sin respuestas durante buena parte del encuentro.

La Real no cede ante la presión
El Barça regresó del descanso con la intención de darle la vuelta al marcador, pero se encontró con una Real Sociedad que supo proteger su ventaja sin renunciar a su plan de partido. Las donostiarras mantuvieron el orden, cerraron espacios y obligaron al conjunto azulgrana a buscar soluciones que nunca terminaron de aparecer. Lejos de imponer su habitual dominio, las visitantes se toparon con un rival sólido, decidido a defender su ventaja hasta el final.
La tensión fue creciendo con el paso de los minutos y el Barça encontró una oportunidad para rescatar un punto en el tramo final. En el minuto 85, la colegiada señaló un penalti favorable a las azulgranas, pero la revisión del VAR terminó anulando la decisión. El empate se esfumó antes de que pudiera ejecutarse la pena máxima y el conjunto catalán se quedó sin una de sus últimas opciones para cambiar el desenlace.
La Real aguantó hasta el pitido final y selló una victoria tan valiosa como trabajada, aunque tuvo que resistir hasta el último suspiro. En la última jugada, Eva Payor rozó el empate con una vaselina sobre la guardameta local que se marchó por muy poco junto al palo. El Barça tuvo en sus botas la última oportunidad para salvar un punto, pero Zubieta terminó celebrando una victoria de enorme valor para las donostiarras, que supieron sufrir ante el líder y le infligieron su primera derrota de la temporada.

La Real despega y el Barça frena
La Real encontró en Zubieta el impulso que necesitaba para cambiar el rumbo de su temporada. En una situación delicada en la clasificación, las txuri-urdin firmaron una victoria de enorme valor ante el líder, una inyección de confianza que puede marcar un antes y un después en su lucha por alejarse de los puestos de descenso. El próximo sábado 24 de octubre, las donostiarras recibirán al Espanyol con la oportunidad de prolongar las buenas sensaciones y confirmar que lo de Zubieta no fue flor de un día.
El Barça, por su parte, tendría que pasar página y recuperar cuanto antes una versión que en Donostia se quedó sin respuestas. Las azulgranas recibirán al Granada ese mismo sábado, en un encuentro en el que buscarán retomar el rumbo y evitar que el tropiezo les haga perder terreno en la lucha por el título.

