Hay una manera muy sencilla de medir la dimensión de una futbolista: comprobar qué dicen de ella quienes tienen que enfrentarse a ella. Y Alexia Putellas tiene una particularidad: no solo despierta admiración entre sus compañeras, las jóvenes que crecieron viéndola jugar o los aficionados. También entre quienes, al otro lado del campo, tienen la misión de pararla.
La última prueba llegó desde Londres. Después del Tottenham – London City Lionesses, Matilda Vinberg compartió una fotografía junto a Alexia en Instagram. Una imagen y una sola palabra: “idol” (ídola). El contexto hacía el gesto todavía más significativo ya que el Tottenham acababa de caer 1-6 y la catalana había sido protagonista con dos goles. Vinberg había entrado al descanso y, cuando terminó el encuentro, quiso hacerse una foto con ella.
Pero no es la primera vez que una rival se rinde a Alexia.

Pernille Harder, una admiración de élite
Pernille Harder sabe perfectamente lo que significa tener a Alexia enfrente. La danesa ha sido durante años una de las grandes estrellas del fútbol europeo y una de las futbolistas que han competido por los mismos grandes escenarios que la española.
Precisamente por eso resulta especialmente revelador escucharla hablar de Alexia. Cuando se le preguntó por ella en una entrevista con la UEFA, Harder fue directa: “Siempre he sido una gran admiradora de Alexia. Creo que es una jugadora increíble, una centrocampista increíble que controla el juego”.

Alisha Lehmann fue todavía más lejos
Hay otro elogio que resume todavía mejor el impacto de Alexia. En 2022, Alisha Lehmann fue preguntada por quién debía ganar el premio The Best de la FIFA. La suiza no dudó: “El Premio The Best debería recaer en Alexia, porque creo que es una jugadora increíble. Es buenísima con el balón. Creo que verla hace feliz a la gente porque tiene muchísima calidad y simplemente es una jugadora alucinante. Para mí, es la mejor y creo que se lo merece mucho, muchísimo”.

Un referente que cruza fronteras
Estas historias son precisamente las que diferencian a Alexia del resto de futbolistas. Su influencia no se quedó simplemente en Barcelona ( y ni siquiera en España). Durante años fue una de las caras visibles del crecimiento del fútbol femenino y, en 2026, su llegada al London City Lionesses trasladó esa figura a la WSL.
El propio campeonato inglés presentó su fichaje como la llegada de una “global icon”. Y no es una etiqueta que se haya quedado en los despachos: apenas unos meses después, una rival como Vinberg acababa de ponerle nombre a esa admiración con una publicación de Instagram.

La rivalidad dura 90 minutos
Durante 90 minutos, Alexia es la rival a la que hay que vigilar, la futbolista a la que no quieres dejar pensar y, en el caso del Tottenham, la que acababa de marcarte dos goles. Pero cuando el partido termina, esa rival vuelve a ser también la futbolista que muchas han admirado durante años.
Vinberg lo contó a través de una foto. Harder lo hizo con palabras y Lehmann llegó a señalarla como la mejor del mundo. Tres formas distintas de expresar lo mismo: la admiración por Alexia no entiende demasiado de camisetas.
Las futbolistas pueden tenerla enfrente, intentar frenarla y querer ganarle. Y aun así, cuando acaba el partido, siguen viendo en ella a la futbolista que un día quisieron llegar a ser.

