El 30 de junio Paula Badosa jugó su último partido de Grand Slam. Lo hizo en Wimbledon, donde perdió 2-1 (4-6, 6-3 y 7-5) contra la estadounidense Emma Navarro, en un partido muy exigente contra una rival de categoría. “Es una pena, pero es la desgracia del ranking que tengo, que puedes jugar en primera con una jugadora como Emma. El nivel está ahí”, señaló la española tras acabar el encuentro.
Ahora, en el último Grand Slam de la temporada se verá las caras contra Daria Kasatkina. Se han enfrentado en siete ocasiones, con tres victorias para la española en Sydney en 2022, Stuttugart en 2023 y Wimbledon en 2024. Mientras, la rusa que compite ahora con Australia la ha superado cuatro veces en Roland-Garros 2025, Ningbo 2024, Adelaida en 2023 y San José y Roma en 2022.
Eso sí, el objetivo estaba conseguido. Una lucha contrarreloj para poder estar en cuadro principal hizo que Paula Badosa accediese a torneos menores con tal de sumar todos los puntos posibles y evitar así las rondas previas de clasificación.
Nueva York, volver a la infancia
Para Paula Badosa el US Open no es un torneo más. A pesar de estar nacionalizada española y de que su familia al completo tenga raíces catalanas, Paula nació en Manhattan, Nueva York, lugar donde sus padres, Mireia y Josep residían en noviembre de 1997.
Cuando Paula tenía siete años regresaron a Barcelona, donde se formó en el deporte en el que más adelante llegaría a ser número 2 del mundo. El grande americano siempre ha sido especial para ella. En 2024 llegó a cuartos de final, su mejor ronda el major norteamericano. La catalana vuelve con grandes expectativas, tras un verano recuperando sensaciones: “Estoy súper emocionada. En Nueva York siempre he tenido una conexión especial con esta ciudad“, confesó la jugadora en una conversación con la prensa previa a su debut en el US Open.

Capaz de “competir y ganar a cualquiera”
La número 83 del ranking WTA llega en un momento complicado. Lleva un año de altos y bajos, pero afirma que ahora su objetivo es terminar el año con el máximo de partidos, asegurando que cuando se encuentra bien físicamente, es capaz de “competir y ganar a cualquiera”.
Badosa fue franca sobre cómo la mente puede jugar en contra durante los procesos de recuperación o de falta de ritmo competitivo: “Los pensamientos negativos muchas veces ganan antes que los positivos, y más cuando no hay confianza en el cuerpo (…). Mentalmente te va comiendo“, reconoció.

Finalmente, la española reflexionó sobre lo desafiante que resulta mantenerse enfocada en el momento actual.
“Es complicado estar en el presente. Lo he intentado muchos años y siempre te vas o al futuro o al pasado, pero sí es un poco el objetivo que tenemos todos en la vida (…) intentar valorar mucho el momento“, concluyó.

