DIRECTIVAS EN VERANO

López-Baissón (Telpark): “El trabajo forma parte de mi vida y no necesito escapar de él en vacaciones”

La Chief People & Culture Officer de Telpark reflexiona sobre el liderazgo, la transformación de las organizaciones y su forma de entender las vacaciones

Imagen de unas vacaciones especiales de Alejandra López-Baisson
Imagen de unas vacaciones especiales de Alejandra López-Baisson

Alejandra López-Baissón lleva más de dos décadas dedicada a la gestión de personas. Actualmente es Chief People & Culture Officer de Telpark, donde dirige la estrategia de talento y cultura corporativa de un grupo internacional de movilidad, impulsando la transformación de la organización desde las personas. Su trabajo la ha situado entre los directivos de Recursos Humanos reconocidos por Forbes como referentes del sector.

Este verano regresa a Costa Ballena (Cádiz), el lugar donde dice haber echado raíces. Allí encuentra el equilibrio entre los paseos en bicicleta, las largas sobremesas con familia y amigos y una forma de entender el descanso que no pasa por olvidarse del trabajo, sino por cambiar el ritmo y disfrutar plenamente de cada momento.

¿Dónde está hecha la foto que nos compartes y qué recuerdo especial te trae?

La foto está hecha en Costa Ballena, en Cádiz, junto a una buganvilla, una flor muy especial para mí. De alguna manera, esta flor fue la que hizo que echara raíces allí. Cuando vi esa casa, sentí que no estaba eligiendo solo un lugar para seguir veraneando, sino un espacio para vivir el presente y también imaginar el futuro.

Para mí Cádiz es luz, vida, diversión, familia, amigos y paz. Llevo veraneando allí desde hace muchos años y siempre vuelvo con la misma sensación: el mar, los amaneceres, las puestas de sol y esa forma tan especial de vivir hacen que todo vuelva a encontrar su sitio.

¿Cómo llega a estas vacaciones? ¿Cuál ha sido el principal desafío profesional de los últimos meses?

Llego exhausta, pero muy satisfecha. Han sido meses de muchísimo trabajo, de sacar adelante proyectos que me hacen una enorme ilusión y que han requerido estar en cuerpo y alma.

El gran reto ha sido acompañar la transformación de la compañía sin perder nunca de vista a las personas. En momentos de cambios es cuando más importante resulta escuchar, cuidar a los equipos y construir una cultura sólida que nos permita crecer juntos.

¿Qué significa para ti desconectar?

Desconectar es cambiar de lugar, modificar el ritmo y permitirme un cierto desorden sano de agenda. Es dormir mejor, descansar más y dejar que los días fluyan sin mirar el reloj.

En vacaciones mi casa está siempre abierta. Nunca sabes quién va a aparecer, quién se queda a comer o quién acaba alargando la sobremesa. Hay conversaciones, risas, música y una guitarra que muchas veces termina en manos de mi marido. Esa alegría tan espontánea, compartida con las personas que quieres, es para mí la mejor forma de desconectar.

¿Eres de las que consigue olvidarse del trabajo en vacaciones o siempre queda un ojo puesto en el móvil?

Mi móvil siempre está abierto para mis equipos, para cualquier duda o urgencia. Pero no vivo las vacaciones desde la necesidad de olvidarme del trabajo, porque mi trabajo forma parte de mi vida. Me enriquece, me reta y no me genera un ruido del que necesite escapar unos días.

Creo que el verdadero equilibrio no consiste en desconectar de todo, sino en saber estar plenamente donde estás en cada momento.

¿Cuál es el mayor lujo que te permites durante las vacaciones?

Dormir la siesta. Suelo madrugar mucho para empezar la mañana con largos paseos en bici. Después llega la playa, las comidas interminables con invitados —muchas veces con caras nuevas cada día— y ese momento de tumbarme un rato y cerrar los ojos me parece un auténtico lujo.

Es un descanso reparador que me permite seguir disfrutando de tardes y noches que casi siempre están llenas de planes, conversaciones y buena música.

¿Qué libro, serie, pódcast o canción te acompañará este verano?

Más que una canción concreta, me acompañará la música que suena en casa. La música siempre ha formado parte de nuestra forma de vivir. Suena flamenco, suena una guitarra que aparece casi sin darte cuenta y convierte cualquier reunión en una celebración. Es la banda sonora de nuestros veranos y, de alguna manera, también de los recuerdos que vamos construyendo juntos.

Completa la frase: “Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más…”

ENERGÍA, más serenidad y más ganas de empezar nuevos proyectos. Las vacaciones me recuerdan que el descanso no es un paréntesis, sino la mejor manera de volver con ilusión, creatividad y la mirada limpia para afrontar todo lo que está por venir.