Más de la mitad de la Bolsa española está ya en manos de inversores internacionales. Al cierre de 2025, los accionistas extranjeros controlaban el 50,4% del valor de las compañías españolas cotizadas, un nuevo máximo histórico que confirma hasta qué punto los grandes mercados internacionales se han convertido en los principales propietarios de las empresas nacionales.
El último informe de Bolsas y Mercados Españoles (BME) permite además poner nombres y cifras a esa presencia. A cierre de junio de 2026, BlackRock tenía 46.560 millones de euros invertidos en empresas del IBEX 35; Vanguard acumulaba otros 38.295 millones y Capital Group, 15.227 millones. Entre las tres grandes gestoras sumaban 100.083 millones de euros en compañías del principal índice español.
La inversión extranjera marca un récord en la Bolsa española
La presencia internacional en la Bolsa española aumentó 1,7 puntos porcentuales durante 2025 hasta alcanzar ese 50,4%. La evolución a largo plazo muestra un cambio todavía más profundo: en el año 2000, los inversores extranjeros poseían el 34,7% del mercado. En veinticinco años su participación ha aumentado 15,7 puntos.
La diferencia frente a las compañías que no cotizan resulta especialmente significativa. Los inversores extranjeros poseen aproximadamente el 24,6% de las empresas españolas no cotizadas, menos de la mitad del porcentaje registrado en las sociedades que forman parte del mercado bursátil.
BME considera que esta distancia evidencia la capacidad de los mercados de capitales para atraer dinero internacional hacia las empresas españolas. Cotizar permite acceder a un universo de fondos, gestoras, planes de pensiones y vehículos de inversión que manejan patrimonios de todo el mundo.
Más de 9.200 fondos internacionales están presentes en el IBEX

El peso de los grandes inversores institucionales en la Bolsa española también ha experimentado un fuerte crecimiento. En junio de 2026, BME contabilizaba 9.226 fondos privados institucionales internacionales con posiciones en las empresas del IBEX 35.
El valor conjunto de esas inversiones alcanzaba los 307.634 millones de euros, un 48,4% más que en marzo de 2025. Europa concentra el 51% del capital institucional analizado, unos 156.898 millones, mientras que Norteamérica representa el 45,6%, con 140.340 millones.
Estados Unidos destaca claramente como principal país de origen, con unos 135.890 millones invertidos. La presencia de BlackRock, Vanguard y Capital Group refleja esa importancia del capital estadounidense. Solo esas tres gestoras han incrementado conjuntamente su inversión un 43,4% desde marzo de 2025.
También está aumentando el número de grandes firmas con posiciones relevantes. Las gestoras que mantienen más de 500 millones de euros en compañías del IBEX pasaron de 72 a 106 entre marzo de 2025 y junio de 2026. Quince de ellas poseen ya acciones de las 35 empresas que forman el índice.
Los fondos soberanos también miran a España
La internacionalización de la Bolsa española no termina en las grandes gestoras privadas. Los fondos soberanos y los sistemas públicos de pensiones extranjeros mantienen también importantes posiciones en empresas españolas.
Norges Bank Investment Management, responsable del gigantesco fondo soberano de Noruega, tenía en junio 16.075 millones de euros invertidos en las 35 compañías del IBEX. Qatar Investment Authority acumulaba otros 10.760 millones, aunque concentrados en una única compañía.
El fenómeno significa que una parte de las principales empresas españolas forma indirectamente parte del ahorro destinado a financiar las pensiones y el patrimonio público de ciudadanos de otros países.
Las familias españolas recuperan terreno, pero siguen lejos de sus máximos

Mientras el capital extranjero alcanza récords, las familias españolas también han recuperado algo de peso en la Bolsa española. Su participación aumentó desde el 15,8% hasta el 16,7% al cierre de 2025, el mejor registro de los últimos cuatro años después del mínimo histórico marcado en 2024.
La distancia frente a otras épocas sigue siendo enorme. En 1998, durante el auge de las privatizaciones y del denominado capitalismo popular, las familias llegaron a poseer el 35,1% de las acciones cotizadas españolas. Su peso actual es menos de la mitad.
BME advierte además de que la recuperación de 2025 no puede interpretarse todavía como un cambio estructural. La fuerte revalorización de la Bolsa española durante aquel ejercicio elevó el valor de las carteras existentes y puede explicar parte del incremento sin necesidad de que se haya producido una entrada equivalente de dinero nuevo.
Según la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, aproximadamente el 12,2% de los hogares posee directamente acciones cotizadas. Son alrededor de 2,4 millones de hogares, con una cartera mediana cercana a los 10.000 euros.
Los fondos ganan terreno a la compra directa de acciones
El comportamiento de los hogares también está cambiando. Las acciones cotizadas representan aproximadamente el 6,2% de su ahorro financiero, mientras que los fondos de inversión se sitúan ya alrededor del 17%. La inversión colectiva pesa así casi tres veces más que la compra directa de acciones.
La fiscalidad ayuda a explicar parte de la diferencia. Un ahorrador puede trasladar su dinero de un fondo de inversión a otro sin tributar por las plusvalías mientras no efectúe el reembolso definitivo. En la compra directa de acciones, en cambio, una venta con beneficios genera generalmente una ganancia que debe declararse.
La cartera mediana refleja también esa preferencia: los hogares que poseen acciones cotizadas mantienen aproximadamente 10.000 euros, mientras que entre quienes invierten en fondos la cifra ronda los 30.000 euros.
La Bolsa española mantiene el interés internacional
El récord de participación extranjera coincide con un periodo particularmente favorable para el mercado nacional. Después de la extraordinaria subida registrada durante 2025, el IBEX 35 acumulaba todavía una rentabilidad del 12,2% en los nueve primeros meses de 2026, pese al retroceso del 2,7% registrado en septiembre.
La fotografía que deja BME muestra así una Bolsa española cada vez más internacionalizada. Más de la mitad de las compañías cotizadas está ya en manos de capital extranjero, miles de fondos internacionales mantienen posiciones en el IBEX y tres de las mayores gestoras del planeta concentran alrededor de 100.000 millones de euros.
Las familias españolas recuperan lentamente parte del terreno perdido, pero continúan muy lejos del peso que tuvieron hace tres décadas. Mientras tanto, BlackRock, Vanguard, Capital Group y los grandes fondos institucionales internacionales se consolidan como algunos de los actores fundamentales en la propiedad de las principales empresas españolas.

