Crisis ferroviaria

Los maquinistas de Renfe van a la huelga en vísperas del puente de Todos los Santos

Semaf, el sindicato de maquinistas, denuncia el bloqueo de parte de los compromisos sobre seguridad ferroviaria tras el accidente de Adamuz y convoca un paro de 24 horas en Renfe para el 29 de octubre

Estación con retrasos en los trenes.
Estación con retrasos en los trenes.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, afronta un nuevo conflicto ferroviario en plena precampaña electoral y a las puertas del puente de Todos los Santos. El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha convocado una huelga de 24 horas en todas las empresas del Grupo Renfe para el próximo 29 de octubre, apenas ocho meses después de que la presión sindical lograra arrancar al Gobierno un acuerdo para reforzar la seguridad ferroviaria, incrementar las inversiones en mantenimiento y ampliar las plantillas tras los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). Un pacto que permitió desconvocar ‘in extremis’ las movilizaciones convocadas para el 9, 10 y 11 de febrero.

Según informaron fuentes de Semaf, la decisión se adoptó este viernes, 16 de octubre, después de una reunión con representantes del Ministerio de Transportes, Adif, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y Renfe. Desde el sindicato lamentaron que el encuentro terminó sin avances suficientes para desbloquear los compromisos pendientes. “Todo sigue igual de paralizado que en el mes de mayo”, denunció la organización, que lamentó la “excesiva lentitud burocrática”.

La convocatoria se produce a poco más de un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre y un día antes del puente de Todos los Santos -el 30 de octubre es viernes-. Aunque la huelga está prevista únicamente para el jueves 29 de octubre, su celebración podría provocar cancelaciones y alteraciones en los servicios ferroviarios. El alcance dependerá de los servicios mínimos que se establezcan y del seguimiento de los paros.

Presión sindical

El precedente más inmediato se remonta al pasado 9 de febrero. Después de varios días de negociaciones infructuosas, los maquinistas iniciaron una huelga que estaba convocada para tres jornadas, del 9 al 11 de febrero. Las movilizaciones llegaron tras los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas, y Gelida (Barcelona), que causó la muerte de un trabajador, que reabrieron el debate sobre la seguridad y el mantenimiento de la red.

La presión de los sindicatos terminó dando resultado. A última hora del primer día de huelga, Óscar Puente firmó con Semaf, CCOO y UGT un acuerdo que permitió desconvocar los paros. El Ministerio de Transportes anunció entonces un incremento de 1.800 millones de euros en la inversión destinada al mantenimiento ferroviario y la creación de 3.650 empleos, además de una batería de medidas para reforzar la seguridad.

El pacto incluía más de 25 puntos distribuidos en cuatro grandes bloques y contemplaba la constitución de grupos de trabajo para desarrollar cambios normativos y operativos. El Gobierno presentó el acuerdo como un avance para mejorar el funcionamiento del sistema ferroviario. Sin embargo, su firma no supuso la ejecución inmediata de todos los compromisos. Durante los meses siguientes se abrieron negociaciones entre el sindicato, las empresas ferroviarias y los organismos públicos para concretar su aplicación.

De los avances de mayo al bloqueo de octubre

Los primeros avances se produjeron en primavera y así, el 22 de abril, Semaf anunció un procedimiento específico para reforzar la seguridad en la reanudación del servicio después de interrupciones por fenómenos meteorológicos o incidencias en la infraestructura. El sistema establecía una doble verificación por parte de Adif y Renfe antes de restablecer la circulación. Posteriormente, el 7 de mayo, el sindicato alcanzó otro acuerdo con Renfe sobre las condiciones laborales del colectivo de conducción. Entre otras medidas, contemplaba un nuevo modelo de acceso para los maquinistas, mejoras en la formación, la renovación de licencias y garantías para los trabajadores que perdieran la aptitud psicofísica.

Sin embargo, el desarrollo de estos compromisos ha derivado en un nuevo conflicto. El pasado 5 de octubre, Semaf solicitó la constitución de la Comisión de Conflictos del Grupo Renfe, el procedimiento previo a la convocatoria de huelga. Entonces ya denunció incumplimientos relacionados con los maquinistas de nuevo ingreso y deficiencias en la aplicación de los protocolos de seguridad. El sindicato señaló especialmente la gestión de las últimas alertas meteorológicas, que calificó como la “gota que ha colmado el vaso”. Para la organización, las mejoras pactadas deben traducirse en procedimientos efectivos que permitan determinar las condiciones de seguridad antes de reanudar la circulación ferroviaria.

Seguridad, contratación y fiabilidad de los trenes

Las reivindicaciones que sustentan la nueva huelga abarcan varios frentes. Semaf denuncia bloqueos en los acuerdos relacionados con la seguridad ferroviaria, los protocolos de actuación ante emergencias meteorológicas, la contratación de nuevos maquinistas, la atención a los profesionales afectados por arrollamientos y la fiabilidad del material rodante. En un comunicado, la organización considera que la complejidad administrativa no puede justificar que los compromisos continúen pendientes meses después de su firma. Reclama que los distintos organismos implicados aceleren los procedimientos necesarios para aplicar las medidas acordadas.

Renfe asegura haber cumplido

Frente a las acusaciones de Semaf, Renfe asegura que ha cumplido la totalidad de los compromisos que le correspondían del acuerdo alcanzado el pasado 9 de febrero. Según la operadora pública, de las otras 24 medidas que exceden de su ámbito competencial, 17 ya se han ejecutado y las siete restantes continúan su tramitación administrativa, regulatoria y técnica. La compañía recuerda, además, que el pacto no establecía plazos concretos para su aplicación.

En materia de empleo, Renfe defiende que ha cumplido su compromiso de impulsar una tasa adicional de contratación de hasta 1.200 trabajadores y rechaza las denuncias sobre las condiciones de incorporación de los nuevos maquinistas. En este sentido, asegura que ninguno de los profesionales incorporados se encuentra en situación de beca. La compañía también sostiene que ha reforzado el mantenimiento con personal propio y que desde marzo aplica un procedimiento específico de actuación ante alertas meteorológicas, cuya eficacia, según recuerda, fue reconocida por el propio sindicato.

La nueva convocatoria sitúa al Ministerio de Transportes y la cúpula de Renfe en un calendario complejo, en plena precampaña de las elecciones generales y en un contexto de nuevas incidencias ferroviarias. Como informó Semaf, la convocatoria de huelga está fijada desde las 00:01 horas del 29 de octubre y hasta las 23:59 horas de mismo día. Ahora, Renfe y el Ministerio Transportes disponen de poco menos de dos semanas para tratar de alcanzar un acuerdo que evite las movilizaciones.

TAGS DE ESTA NOTICIA