La Justicia investiga a tres profesionales del Colegio Alborada, situado en Alcalá de Henares (Madrid), por presuntos malos tratos a bebés de pocos meses de edad. La investigación judicial se centra en las supuestas agresiones cometidas por una profesora de Educación Infantil durante el pasado curso escolar y en la posible falta de actuación de dos responsables del centro, que habrían recibido advertencias sobre lo ocurrido.
La información, adelantada este viernes 9 de octubre por El País, describe comportamientos especialmente graves contra menores que todavía no habían cumplido su primer año de vida. Entre las conductas denunciadas aparecen golpes, zarandeos, humillaciones y prácticas de alimentación forzada. Las acusaciones se apoyan en testimonios de trabajadoras y familias, además de grabaciones que forman parte de las diligencias.
El caso ha situado al Colegio Alborada en el centro de una investigación sobre la protección de los menores y la actuación de los responsables educativos ante posibles situaciones de violencia. Por el momento, las conductas denunciadas no han sido declaradas probadas judicialmente.
Golpes, zarandeos y alimentación forzada a bebés de pocos meses
Según la investigación publicada por El País y recogida también por la Cadena SER, la principal investigada es una docente que trabajaba con bebés de entre pocos meses y aproximadamente un año. Los testimonios describen supuestas agresiones físicas y comportamientos que habrían provocado situaciones de miedo y angustia entre los pequeños.
Las acusaciones contra la profesora del Colegio Alborada incluyen golpes en la cabeza y la boca, movimientos violentos al sujetar a los niños y burlas cuando lloraban. También se investigan episodios relacionados con la alimentación, durante los cuales habría obligado a los menores a ingerir comida mediante procedimientos potencialmente peligrosos.
Entre las prácticas denunciadas figura tapar la nariz de los bebés para forzarlos a tragar, así como introducirles cantidades excesivas de alimento en la boca. Según los testimonios conocidos, estas situaciones habrían llegado a provocar vómitos y riesgo de atragantamiento.
Las trabajadoras que denunciaron los hechos también describieron cambios en el comportamiento de algunos menores, como rechazo a las cucharas o miedo ante determinadas situaciones cotidianas. Estos indicios forman parte de las acusaciones que deberá examinar la Justicia.
La dirección del Colegio Alborada habría recibido avisos meses antes
Uno de los aspectos más relevantes de la investigación afecta a la respuesta de las responsables del Colegio Alborada. De acuerdo con la información publicada, varias trabajadoras habrían advertido de los presuntos malos tratos desde febrero, sin que se adoptaran inmediatamente medidas suficientes para poner fin a la situación denunciada.
La causa judicial también alcanza a dos directivas por su posible responsabilidad ante aquellas advertencias. La investigación deberá determinar qué información recibieron, cuándo tuvieron conocimiento de los hechos y cómo actuaron.
El director del Colegio Alborada, David Arranz, ha defendido que la profesora fue despedida inmediatamente después de que la dirección conociera lo sucedido. Sin embargo, los testimonios recogidos por El País plantean dudas sobre el tiempo transcurrido entre las primeras alertas y la salida de la trabajadora.
Las diligencias comenzaron en agosto, tras una denuncia ante la Policía. La causa, inicialmente tramitada en Torrejón de Ardoz, ha sido remitida a los juzgados de Alcalá de Henares. Se investigan posibles delitos de torturas, contra la integridad moral y tratos degradantes. La principal investigada niega las acusaciones.
Un colegio que ya afrontó otra investigación en 2025
El Colegio Alborada pertenece a la Red Educativa Arenales y ofrece enseñanza desde los primeros meses de vida hasta etapas superiores. El primer ciclo de Educación Infantil es privado, mientras que otros niveles cuentan con financiación concertada de la Comunidad de Madrid.
La investigación conocida este viernes llega después de otro episodio judicial que afectó al centro. En mayo de 2025, la Policía Nacional detuvo a un trabajador del servicio de patio y comedor por presuntas agresiones sexuales a menores.
En aquella ocasión, el Colegio Alborada comunicó que había apartado al empleado, denunciado los hechos y activado los protocolos correspondientes. Se trata de una investigación diferente, sin que exista información que permita establecer una relación judicial entre ambos procedimientos.
El centro recoge en su portal de transparencia una política de tolerancia cero frente a los abusos y dispone de protocolos de protección infantil. La nueva investigación plantea ahora interrogantes sobre la aplicación efectiva de esas medidas y sobre la respuesta institucional ante las advertencias de sus propias trabajadoras.
Será la Justicia quien determine las posibles responsabilidades de las tres profesionales investigadas y esclarezca lo sucedido con los bebés que estaban bajo su cuidado.

