Comunidad Valenciana

Grand Prix 2026 lleva a televisión a Altura, el pueblo de Castellón que esconde una cartuja real y un santuario dentro de una cueva

Altura representará a Castellón en el concurso de RTVE con un patrimonio marcado por la Corona de Aragón, las romerías y el Alto Palancia

Altura en Grand Prix 2026 - Sociedad
Montaje de la localidad de Altura (Castellón) y el logo del programa.
Artículo14

Durante unas semanas, los vecinos de Altura cambiarán la tranquilidad del interior de Castellón por las carreras, las caídas, los disfraces y las pruebas imposibles de uno de los programas más reconocibles de la televisión española. El municipio ha sido elegido como uno de los doce participantes de Grand Prix 2026, una edición que volverá a convertir a pequeños pueblos de toda España en protagonistas del verano.

La elección supone mucho más que una aparición televisiva. Altura será el representante de la Comunitat Valenciana en una competición que cada año reúne frente a la pantalla a varias generaciones. Sin embargo, detrás de su participación existe también una oportunidad para descubrir una localidad con cerca de nueve siglos de historia, un pasado vinculado a la Corona de Aragón y dos enclaves que explican buena parte de su identidad: la Cartuja de Vall de Crist y el Santuario de la Cueva Santa.

RTVE incluyó a Altura en la lista definitiva de localidades seleccionadas para Grand Prix 2026, junto a municipios como Balanegra, Blanca, Cantalejo, Muros, Pravia o Zumarraga. El proceso comenzó con más de un millar de pueblos invitados y dejó 83 aspirantes en la última fase antes de escoger a los doce concursantes.

Altura se convierte en el representante valenciano de Grand Prix 2026

Situado en la comarca castellonense del Alto Palancia, Altura se encuentra en un territorio históricamente conectado con las rutas que unen Aragón y la costa valenciana. Su casco urbano conserva vestigios de su antiguo recinto amurallado, declarado Bien de Interés Cultural, y todavía mantiene el Portal de Clemente, conocido popularmente como el Portalico, que fue una de las principales entradas de la población.

La llegada de Grand Prix 2026 coloca ahora al municipio ante un escaparate nacional. La televisión permitirá conocer a sus vecinos, sus tradiciones y el sentimiento de comunidad que suele acompañar a cada localidad participante. En el concurso no compite únicamente un equipo: detrás aparecen familias enteras, asociaciones, peñas y habitantes que encuentran una ocasión excepcional para defender el nombre de su pueblo.

Ese componente colectivo es precisamente una de las claves del programa presentado por Ramón García. El formato convierte durante cada emisión a dos municipios en rivales, pero también muestra una España alejada de las grandes capitales, formada por localidades que conservan una identidad propia y una relación muy estrecha entre sus habitantes.

La cartuja que nació bajo la protección de Martín el Humano

Grand Prix 2026 lleva a televisión a Altura, el pueblo de Castellón que esconde una cartuja real y un santuario dentro de una cueva
Una fotografía de archivo de la localidad.
Ayuntamiento de Altura

El gran tesoro monumental de Altura se encuentra aproximadamente a un kilómetro del núcleo urbano. Allí se levantan las ruinas de la Cartuja de Vall de Crist, un monasterio fundado en 1385 bajo el impulso del infante Martín de Aragón, quien años después se convertiría en el rey Martín I el Humano.

La relación con la monarquía permite hablar de una auténtica cartuja real. Vall de Crist llegó a ser un importante centro religioso, político y económico del antiguo Reino de Valencia. Su influencia se extendió durante siglos y el conjunto contó con iglesias, claustros, celdas, huertos y dependencias destinadas a la vida de la comunidad cartujana.

La desamortización del siglo XIX marcó el comienzo de su abandono y de la pérdida de buena parte de su patrimonio. Algunas obras acabaron en otros edificios religiosos y numerosos elementos arquitectónicos desaparecieron. Aun así, las estructuras que permanecen en pie permiten comprender la monumentalidad que alcanzó el recinto y lo convierten en una de las visitas más singulares del interior de Castellón.

Hoy, la Cartuja de Vall de Crist está protegida como Bien de Interés Cultural y forma parte de diferentes itinerarios históricos y religiosos. Su silueta, rodeada por el paisaje del Alto Palancia, ofrece además la imagen más poderosa para presentar Altura más allá de Grand Prix 2026: la de un pueblo pequeño custodiando las huellas de un antiguo centro de poder medieval.

Un santuario construido en las profundidades de una cueva

Grand Prix 2026 lleva a televisión a Altura, el pueblo de Castellón que esconde una cartuja real y un santuario dentro de una cueva
Una fotografía de archivo de la capilla.
Ayuntamiento de Altura

El segundo gran símbolo de Altura se encuentra a unos doce kilómetros del pueblo y a 811 metros sobre el nivel del mar. El Santuario de la Cueva Santa no se alza sobre la montaña, sino que conduce al visitante hacia su interior. El espacio de culto ocupa una cavidad natural de origen kárstico de aproximadamente veinte metros de profundidad.

Para llegar hasta la zona principal es necesario descender por unas escaleras. En el fondo se venera un relieve de la Virgen de la Cueva Santa, realizado en alabastro y tradicionalmente atribuido a Bonifacio Ferrer. La devoción adquirió especial importancia a partir del siglo XVI, cuando comenzaron a difundirse relatos sobre curaciones y hechos milagrosos vinculados tanto a la imagen como a las aguas de la cavidad.

Desde entonces, el santuario se ha convertido en un destacado lugar de peregrinación para los municipios del Alto Palancia y otros territorios cercanos. Las romerías siguen llevando hasta la gruta a numerosos visitantes, mientras que la Virgen de la Cueva Santa mantiene también una relación especial con el mundo de la espeleología.

La Cartuja de Vall de Crist y la Cueva Santa constituyen los dos pilares de la promoción turística de Altura. A ellos se suman el senderismo, la cercanía de la Vía Verde de Ojos Negros, la Ruta del Santo Grial, las masías tradicionales y los paisajes próximos a la Sierra Calderona.

Una oportunidad para descubrir Altura más allá de la televisión

La participación en Grand Prix 2026 permitirá que millones de espectadores escuchen por primera vez el nombre de Altura. Algunos descubrirán un equipo dispuesto a superar las pruebas del programa. Otros encontrarán un destino inesperado, situado lejos del turismo costero que suele dominar la imagen de Castellón.

El municipio llega al concurso con un patrimonio capaz de sobrevivir al ruido de la televisión. Cuando terminen las carreras y se apaguen los focos, seguirán allí las ruinas de la cartuja impulsada por un futuro rey, la entrada de las antiguas murallas y el santuario oculto bajo la tierra.

Grand Prix 2026 puede convertir a Altura en uno de los pueblos más reconocibles del verano. La competición decidirá hasta dónde llega su equipo. Su historia, sin embargo, comenzó muchos siglos antes de que la vaquilla entrara en el plató.

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