Cataluña

Última hora del incendio en La Bisbal d’Empordà: más de 1.200 hectáreas arrasadas y 12.000 personas confinadas

El fuego ha entrado en Les Gavarres, obliga a confinar a decenas de miles de personas y moviliza a la UME ante el riesgo de propagación

Incendio en La Bisbal d'Empordà - Sociedad
Columna de humo del incendio forestal que se ha declarado en La Bisbal d'Empordà (Girona).
EFE/David Borrat

El incendio en La Bisbal d’Empordà continúa activo y sin controlar después de arrasar alrededor de 1.280 hectáreas y obligar a confinar a decenas de miles de personas en varios municipios del Baix Empordà y de las comarcas próximas. La fuerza de la tramontana, la baja humedad y la aparición de numerosos focos secundarios han complicado durante toda la jornada los trabajos de los equipos de extinción.

Las últimas estimaciones sitúan entre 40.000 y 45.000 el número de personas afectadas por las órdenes de confinamiento. La diferencia depende del método utilizado para realizar el cálculo, ya que en plena temporada turística hay viviendas de segunda residencia, visitantes y población no empadronada que también se encuentra dentro del perímetro de seguridad.

El fuego se declaró alrededor de las 9.17 horas de este viernes en las proximidades de la carretera GI-660. Desde allí avanzó rápidamente hacia el espacio natural de Les Gavarres, empujado por rachas de viento que han dificultado el ataque directo de los Bombers de la Generalitat.

El fuego entra en Les Gavarres y amenaza zonas urbanizadas

La principal preocupación se concentra en la cabeza y en el flanco derecho del incendio en La Bisbal d’Empordà. Ese sector ha penetrado en una extensa superficie forestal y avanza hacia áreas donde existen urbanizaciones, viviendas aisladas y una elevada movilidad vinculada a la Costa Brava.

Los responsables del operativo han advertido de que el incendio dispone de un potencial mucho mayor que la superficie quemada hasta ahora. En el escenario más desfavorable, podría afectar a varios miles de hectáreas si los equipos no consiguen contenerlo antes de que cambien las condiciones del viento.

La columna de humo llegó a alcanzar entre cuatro y cinco kilómetros de altura y generó un pirocúmulo, una nube producida por la enorme cantidad de calor liberada. Este fenómeno puede intensificar el comportamiento del incendio y favorecer la aparición de nuevos focos al transportar partículas incandescentes a gran distancia.

Confinamientos, evacuaciones y carreteras cortadas

Protección Civil ha pedido a la población de La Bisbal d’Empordà, Calonge i Sant Antoni, Castell d’Aro, Platja d’Aro i S’Agaró, Forallac, Llagostera, Santa Cristina d’Aro y otros núcleos afectados que permanezca dentro de los edificios.

Las autoridades han insistido en que los vecinos deben cerrar puertas y ventanas, desconectar los sistemas de ventilación que tomen aire del exterior y evitar cualquier desplazamiento innecesario. El mayor peligro inmediato para muchas de las zonas confinadas no son las llamas, sino el humo y la reducción de la visibilidad.

Unas 150 personas fueron evacuadas preventivamente de una urbanización y de una casa de colonias situada en Romanyà de la Selva. Los menores y responsables alojados en las instalaciones se encuentran en buen estado.

El incendio también ha obligado a interrumpir la circulación en distintas carreteras, entre ellas la GI-660, que comunica La Bisbal d’Empordà con Calonge. Las autoridades recomiendan no dirigirse hacia la zona afectada y dejar libres los accesos para los vehículos de emergencia.

Un detenido por realizar presuntamente trabajos con una radial

Los Mossos d’Esquadra han detenido a un hombre por su posible relación con el origen del incendio en La Bisbal d’Empordà. Según las primeras pesquisas, el sospechoso se encontraba realizando trabajos con una radial cerca de la carretera cuando pudo producirse la primera ignición.

Este tipo de actividades estaba restringido debido al nivel muy alto de peligro de incendio. Las chispas generadas por una herramienta de corte pueden prender rápidamente sobre vegetación seca, especialmente bajo temperaturas elevadas, viento fuerte y una humedad muy reducida.

La División de Medio Ambiente de los Mossos ha asumido la investigación en colaboración con Agents Rurals. Los equipos han recogido indicios y testimonios para reconstruir lo ocurrido. La detención no permite todavía dar por demostrada la autoría, que deberá determinarse durante la investigación y el posterior procedimiento judicial.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha criticado cualquier comportamiento imprudente en unas condiciones tan adversas. “Con un peligro muy alto de incendio, no hay margen para las imprudencias”, ha advertido, al tiempo que ha pedido respetar todas las restricciones.

La UME se incorpora ante el riesgo de nuevos incendios

La Generalitat ha solicitado la intervención de la Unidad Militar de Emergencias. El despliegue previsto incluye alrededor de 200 efectivos y 60 vehículos, aunque parte de estos recursos quedará disponible para responder a nuevos fuegos que puedan declararse de manera simultánea.

Los Bombers han activado su máximo nivel de mando y trabajan con decenas de dotaciones terrestres y aéreas. También se ha solicitado la participación de hidroaviones para contener el avance hacia las áreas más densas de Les Gavarres.

La tramontana ha sido el principal obstáculo durante las primeras horas. El operativo confía en que su intensidad disminuya y permita atacar los sectores más peligrosos, aunque la entrada de la marinada también podría modificar la dirección del fuego.

La extinción se plantea como una operación de varios días. El calor previsto para el fin de semana, el terreno accidentado y la continuidad de la masa forestal aumentan el riesgo de reactivaciones. La prioridad inmediata sigue siendo impedir que las llamas alcancen las zonas urbanizadas y mantener protegida a la población confinada.

TAGS DE ESTA NOTICIA