El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, afirmó este lunes que el Gobierno trabajará para “proteger las elecciones presidenciales” ante lo que describió, citando a los servicios de inteligencia, como un movimiento de extrema izquierda que busca generar una profunda desestabilización en el país hasta los comicios.
“Hay toda una nebulosa que puede activarse para cuestionar el calendario y la celebración de las elecciones presidenciales”, advirtió Lecornu en una comparecencia ante la prensa tras celebrar una reunión de crisis en la sede del Gobierno.

Lecornu anunció que los trabajadores de los comercios afectados por los disturbios podrán acogerse desde el martes a un dispositivo de paro parcial, con una cobertura por parte del Estado del 100 %.
La medida entrará en vigor este martes mediante una “instrucción ministerial”, explicó el primer ministro en una comparecencia ante la prensa, tras mantener una reunión de crisis. Se trata de una medida de “protección del empleo”, ya que “no podemos permitir que haya daños sociales después de los destrozos materiales”, añadió.
Lecornu indicó que también se va a poner en marcha “un fondo de apoyo” para los comercios que fueron saqueados o vandalizados para responder en particular a sus necesidades de tesorería y aseguró que recibirán avances rápidamente.
El ministro de Comercio, Serge Papin, cifró en “3.000 al menos” los comercios afectados por esos ataques.
Papin precisó que más allá de la cuestión del paro parcial, se está trabajando en exenciones de cargas y cotizaciones.
La Federación del Comercio y de la Distribución (FCD) había estimado desde el domingo que los daños se cifrarán en “cientos de millones de euros”.

El jefe del Ejecutivo insistió en que el objetivo de todo esto es que las tiendas puedan reabrir con rapidez para volver a la actividad.
También dijo que la Policía va a seguir trabajando para identificar a los autores de esos pillajes, e hizo hincapié en que las imágenes que circulan por las redes sociales muestran que muchos de ellos no iban encapuchados.
Precisó que sólo en París hay 200 investigadores dedicados a ese trabajo.
Lecornu indicó que los toques de queda que se van a declarar en los próximos días en algunas ciudades o al menos en una parte de ellas pretenden, entre otras cosas, proteger los comercios.
El primer ministro francés anunció este lunes que pedirá a las Prefecturas que decreten toques de queda parciales en varias ciudades de Francia, sin concretar todavía cuáles, debido a la oleada de disturbios en el país.
“Es un toque de queda por territorios, parcial, me parece que, en este momento, es un instrumento más adaptado que decretar el estado de emergencia”, declaró tras una reunión interministerial Lecornu, quien indicó que el Ministerio del Interior comunicará una “cartografía bastante precisa” de las zonas afectadas a lo largo de la tarde.

Lecornu no descartó la necesidad del estado de emergencia si fuese necesario y advirtió de que “bajo ningún concepto se tolerará que (los saqueos) se instalen”.
“Es un milagro que no haya habido víctimas mortales”, ahondó el primer ministro, quien incidió en culpar a “la extrema izquierda” de los desórdenes y disturbios producidos durante el día y “a la delincuencia general” los ocurridos durante la noche.
Asimismo, alertó de que el Gobierno está poniendo en marcha “una respuesta penal masiva” tras los pillajes y saqueos en numerosos comercios en Francia.
Lecornu indicó que, solo en el área de París, hay 200 investigadores que trabajan en identificar a los saqueadores gracias a las imágenes de videovigilancia, pues muchos de ellos actuaron a cara descubierta.
El jefe de Gobierno expuso que también se pedirá la cooperación de los ciudadanos “para que ayuden en la identificación” de los sospechosos.
Hasta las 08.00 horas del lunes, 2.331 personas permanecían bajo custodia policial por los disturbios y saqueos, según el Ministerio de Justicia, quien señaló que el 70 % eran mayores de edad y que la Fiscalía solicitaba prisión preventiva en más del 80 % de los casos.

