Opinión

Maricarmen no es el símbolo

Cartel, junto a la Real Casa de Correos, que denuncia la muerte de Maricarmen.
Cartel, junto a la Real Casa de Correos, que denuncia la muerte de Maricarmen.
JFU
Actualizado: h

A lo mejor era mala vecina. A lo mejor era binguera. A lo mejor gruñía en el portal o la familia no la aguantaba. A lo mejor, quién sabe, era el terror del vecindario. Puede ser que el Sindicato de Inquilinas sea el eje del mal….

La muerte de Maricarmen me ha traido a la memoria el eco de un caso olvidado. Jesús Neira, Antonio Puerta, y Violeta Santander. Un hall, una discusión, y uno que interviene. Un cazurro pega a su novia. Un galán otañal le llama al orden. El cazurro golpea al galán. El galán cae en coma. El cazurro es detenido. La novia va a Telecinco. Defiende al novio. El galán se convierte en un héroe y la novia en Jezabel. El cazurro es guapo. Y el galán despierta, y resulta que es más facha que la cabra de la Legión. Y la novia es un poco choni, pero choni de los dos mil, que era real y no impostado. Y además era guapa como para ser chica de imagen (de no haber salido con Antonio Puerta).

En qué hora se recuperó Jesus Neira. En qué hora descubrimos el rostro del caballero andante. Tras muchos debates de la época llegamos a la conclusión de siempre: que si te metes en una pelea te vas a llevar patadas de los dos lados. Se nos pasó lo de no mitificar a quien no conoces.

Yo creo que Jesús Neira hizo bien, que Antonio Puerta era un pieza y que Violeta Santander es carne de maltratador. Y con todo, pegar a tu pareja sigue siendo inadmisible, sin peros ni paños calientes. También es inadmisible que no tengamos dónde caernos muertos, que los extranjeros que ni cotizan ni viven aquí compren pisos, que los bancos se queden con tu casa sin darte nada, que se alquilen habitaciones de 14 m2, que no puedas vivir ni en el centro ni en el extrarradio ni en el campo. Es inadmisible que no tengamos garantías de un techo, que la comida suba y el sueldo baje, que Taco Bell ofrezca un año de alquiler de premio (a eso hemos llegado), que el futuro sea ir tirando y que la solución a todo sea una batucada solidaria.

Maricarmen no es el caso más flagrante del problema de la vivienda, y aun así es injusto. Nadie es perfecto, nadie ahorra como debiera, y nadie está preparado para todo. Pero eso no le quita peso a la causa. Quizas no sea el mejor símbolo, pero hacía falta uno. Ha llegado en un buen momento para Sánchez, justo para tapar lo suyo antes de las elecciones. Pero caray, ¿cuantos años ha tenido para meterle mano a lo de la vivienda? ¿Cuántos desahucios han hecho falta para pensar en un decreto? ¿Cuánto tiene la gente que llorar, cuántos días sin dormir para que alguien tome nota? ¿Qué necesita la administración para mover ficha? Y sobre todo, ¿existe un límite etico que podamos poner como punto de partida para todos nosotros?

Creo que Maricarmen no será del todo olvidada. Quizás haya una segunda ola con el problema de la vivienda. O quizás haya un nuevo giro mundial a la altura del Covid. Pero desde luego nos hacía falta una Maricarmen, incluso si ella no hubiera sido -se dice- esa víctima perfecta de un sistema predatorio.

TAGS DE ESTA NOTICIA