El Gobierno elige creer en José Luis Rodríguez Zapatero. Pedro Sánchez liga así su destino al del expresidente, que este miércoles compareció como investigado ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, en el marco del caso ‘Plus Ultra’. La imagen de un expresidente del Gobierno declarando como investigado es inédita, una más para una legislatura en la que se acumulan los momentos históricos.
“Ha sido un día muy triste. A nadie le gusta vivir esto”, reconocen fuentes del Consejo de Ministros a Artículo14. Y, sin embargo, insisten en que toca mantener el cierre de filas con Zapatero, referente político y moral del presidente. “Estamos con ZP”, afirma un segundo interlocutor del Gobierno.
El mismo que defiende que el exjefe del Ejecutivo ha ofrecido las explicaciones “que podía, teniendo en cuenta las ‘peculiaridades’ de la causa”. Se refiere así, entre otros pormenores del caso, a los mensajes del teléfono móvil del empresario venezolano Rodolfo Reyes Rojas, que Zapatero quiere sacar de la causa, y que han resultado fundamentales para la instrucción de Calama.
“Creemos en su palabra”, aseguran fuentes de La Moncloa. Básicamente, afirman, porque lo que “no es diferente” tras su declaración es la inexistencia de “pruebas contra el presidente Zapatero”. “Cuando dice que no tiene ninguna cuenta en el extranjero, no hay prueba de lo contrario”.
“El acceso universal [una autorización que facilita el acceso a información sobre sociedades, dinero o productos financieros a su nombre en el exterior], es un gesto de transparencia absoluto”. Y esto “refuerza” su “confianza” en la palabra del expresidente, insisten.
Incluso bendicen la segunda explicación de las joyas que Zapatero guardaba en la caja fuerte de su despacho de expresidente, en la calle Ferraz. La tasación encargada por el juez sitúa su precio por encima del millón trescientos mil euros, aunque inicialmente el entorno de Zapatero trasladó que estas formaban parte de una herencia familiar, cifrando su coste entre los 30.000 y los 50.000 euros.
Ahora, su explicación “oficiosa”, apostillan desde el Gobierno, es que fueron un regalo de Arabia Saudí en 2007, cuando Zapatero llevaba tres años siendo presidente. “Por supuesto nunca se tasaron, ellos no se podían imaginar que valdrían eso”, justifican en Moncloa. Y aseguran que, según esta versión, el expresidente recibió estas joyas antes de que hubiera normas que regulararan este tipo de regalos.

El juez: “No ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad”
En el Gobierno y en el partido han respirado aliviados porque el magistrado no impusiese ninguna medida cautelar a Zapatero. Según fuentes de la Audiencia Nacional, Calama sí ha deslizado que sus explicaciones “no han logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad” que le atribuye el magistrado. De momento no ha abordado el origen de las joyas.
Teniendo en cuenta que la declaración se produjo a puerta cerrada, como corresponde a la fase de instrucción, la exposición del expresidente se conoce a través de los medios de comunicación. En un comunicado difundido poco después, Zapatero se disculpa por sus “29 días en silencio” -tras ser imputado prometió dar explicaciones que nunca llegaron-, y vuelve a afirmar que seguirá “dando las explicaciones oportunas” en “los próximos días”.
También niega haber cometido cualquiera de los seis supuestos delitos que se le atribuyen indiciariamente, y ha pedido “confianza” a las personas que se sienten defraudadas tras su citación judicial. “Les pido confianza. No les decepcionaré”. El ala socialista del Gobierno, por ahora, se conforma con este mensaje. Pero hasta sus socios de Sumar, en boca de su portavoz parlamentaria, Verónica Barbero, han considerado insuficientes sus explicaciones.

El PSOE sostiene que “ha salido bien parado”
En el Partido, donde sí reconocen contactos con el expresidente, destacan que “de momento”, lo que no pueden ver son “delitos”. Y por tanto, ven salvada esta cita. Hay dirigentes que admiten no contar con más información del caso que la que ya ha trascendido públicamente, pero insisten en mantener su aval al expresidente.
Desde la dirección de Ferraz, además, afirman que Zapatero “ha salido bien parado” de esta declaración. Que siguen tan “aliviados” como al inicio de la investigación. Y han defendido la denuncia del partido por la filtración de datos de las facturas al abogado de la supuesta trama de Leire Díez y Santos Cerdán, después abogado de este último, Jacobo Teijelo.

Durante la tarde, el PSOE anunciaba su entrada “de lleno en modo electoral”, con la preparación del calendario de primarias para las listas autonómicas y municipales de 2027. Se aprobará en el Comité Federal del 27 de junio, y en el partido venden que el nuevo ciclo electoral les llevará “a gobernar en muchos más municipios y CCAA, y a revalidar el Gobierno de España”.
El PSOE intentaba redirigir los focos, en línea con la estrategia seguida por Sánchez durante la mañana. A las 9.00 comenzaba la sesión de control al Gobierno en el Congreso, y a la misma hora lo hacía también la declaración de Zapatero. El presidente, obviando esta cita judicial, anunciaba un nuevo real decreto ley de medidas para paliar los efectos de la guerra en Irán. Se aprobará el 29 de junio, un día antes de que expire el decreto actualmente en vigor.
De hecho, ya antes de que se conociese la declaración del expresidente, en la dirección socialista insistían en que es “imposible influir” en un rescate como el de la aerolínea Plus Ultra, con el que el juez vincula al expresidente. Y, sobre las joyas, contemplaron la posibilidad de que Zapatero no se “acordara” de estos tesoros millonarios. La decisión es clara: creer en su inocencia no es opcional.

