OFF THE RECORD

El Gobierno en la sombra de Feijóo… y Abascal

En Vox también tienen su terna de ministrables, aunque piden no lanzar las campanas al vuelo. Internamente se destaca el papel clave de Montse Lluis

Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal no han hablado durante este fin de semana. Están a la expectativa, como todos. Su relación, que ha tenido altibajos importantes, ha mejorado mucho en los últimos meses. Mantienen comunicación fluida, con intercambio de mensajes e incluso llamadas todas las semanas. Nadie en el PP y en Vox discute la posibilidad de que acaben conformando Gobierno, aunque Feijóo querría evitarlo y Abascal aún juguetea con la idea de que, quizá, es mejor quedarse fuera del Ejecutivo, supervisando desde el escaño.

El líder del PP ya tiene diseñado un Gobierno en la sombra, como lo tenía en 2023. En la más absoluta discreción, ha ido contactando con perfiles “de fuera” del partido que podrían incorporarse al futuro Consejo de Ministros. “Personas que hoy no podrían significarse pero que están dispuestas a dar el paso”, explican quienes están al tanto de los planes de Feijóo, que son muy pocos. En la órbita del partido siempre se recurre a un nombre por encima de otros, el de Pablo Hernández de Cos, quien fuera gobernador del Banco de España y actualmente en la carrera para presidir el Banco Central Europeo. “Un clásico”, bromea un presidente autonómico.

Los ministrables

El sanedrín de Feijóo es rotundo al avisar de que “no” todos los que conforman el Comité de Dirección tendrán acomodo en ese hipotético Consejo de Ministros. Aunque en el partido ven “prácticamente imposible” que Miguel Tellado no tenga asiento azul, manteniendo la secretaría general del PP “al estilo Cascos”. Los económicos Alberto Nadal y Juan Bravo son también claros “ministrables” y se cita internamente a Esteban González Pons o Cuca Gamarra. Como portavoz del Ejecutivo, muchos sitúan a José Luis Martínez Almeida, el alcalde de Madrid. “Algunos ya vuelven a repartirse los cargos”, bromean en privado.

De momento, Feijóo se ha limitado a ordenar a los suyos que “amplifiquen” la presión sobre Sánchez para que disuelva las Cortes Generales de una vez y convoque elecciones. No ha modificado su agenda ni tampoco está haciendo ronda formal con los barones territoriales, que sí están hablando entre ellos. El partido es un hervidero. “El CIS está haciendo una encuesta y ha preguntado sobre vivienda. Ahí está la respuesta”, comenta un barón. “Sánchez es mucho Sánchez. La pregunta es qué hace si no convoca, no puede seguir como si nada. Necesitaría un golpe de efecto incluso mayor a una crisis de Gobierno y no se me ocurre qué”, añade un ministro en época de Mariano Rajoy.

Lo único en lo que inciden en Génova es que esta vez “no” habrá errores como en 2023. Y que, una vez en Moncloa, las medidas que puedan ser más impopulares se tomarán rápidamente, sin titubeos. En los cien primeros días. Un esquema que comparten en Bambú, implicados en que desde las autonomías con Gobierno bicolor “no se comentan torpezas que agite el voto del miedo” por parte del PSOE.

Las opciones de Abascal

En Vox, el “clásico” es el debate sobre si deben entrar o no en el Gobierno de Feijóo. En conversaciones informales, Abascal ha sugerido en alguna ocasión que no tiene ningún interés en ser número dos “del gallego”. Aunque en su entorno admiten que todo dependerá del número de escaños que saquen. Según el barómetro de Artículo14 avanzado este domingo, pasarán de 33 a 69 representantes en el Congreso y el PP se quedaría con 135, dos menos que en los anteriores comicios.

“No empecéis a vender el Gobierno por favor, que no está hecho”, se revuelven en el entorno de Abascal. De hecho, a Bambú nunca le ha gustado que “el PP venda que la victoria está hecha”. Si bien, pese a esas prevenciones, también se hacen quinielas. Además de a Ignacio Garriga, en el partido señalan a Montse Lluis, la arquitecta de los gobiernos de coalición autonómicos. Hay otros nombres que no pueden pasar desapercibidos, según apuntan quienes están más cerca de Abascal: Jorge Buxadé, José María Figaredo, Carlos Hernández Quero, Samuel Vázquez o Rocío de Meer.

“Quizá este sea el mejor momento para Sánchez desde hace tres años, lo que no significa que sea un buen escenario para sus intereses. Tenemos que estar preparados, no cometer errores y dejar claro que somos mejores que ellos”, remata un veterano del PP, que se revuelve ante “la euforia” de algunos de sus compañeros. En Vox coinciden: “Primero tenemos que ganar”.

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