El PSOE y su izquierda ultiman un pacto para compartir listas al Senado por varias provincias

La izquierda alternativa pacta concurrir unida en Canarias, con el CHA y sin Podemos en Aragón. Irene Montero lanza una opa a varias direcciones territoriales de Izquierda Unida

Pedro Sánchez, junto a Yolanda Díaz, Ernest Urtasun, Elma Saiz y Óscar López.
EFE

El primer tiempo del partido en el que la izquierda se juega revalidar La Moncloa acaba este viernes a las 23.59 horas. Los partidos del Frente Amplio (Izquierda Unida, Más Madrid, los Comunes y Movimiento Sumar) disparan los últimos cartuchos para intentar alcanzar un acuerdo con Podemos, que este jueves confirmó haber lanzado una opa hostil para tratar de dividirles y así pactar con Izquierda Unida por separado. Todas las partes asumen que la resolución del particular culebrón de la izquierda se hará esperar, al menos, hasta última hora de la tarde o  de la noche.

El PSOE, socio mayoritario del Gobierno de coalición, asiste impotente a la batalla a su izquierda, convencido de que necesitará que estas fuerzas se recuperen electoralmente para que Pedro Sánchez se mantenga en el poder -las encuestas lo anticipan muy difícil-. Pero, además, los socialistas aguardan la fumata bianca a su izquierda para poder dar por cerrado un acuerdo para concurrir conjuntamente al Senado. El plazo para registrar coaliciones afecta también a las listas a la Cámara Alta, por lo que se prevé que este viernes desvelen su decisión.

Distintas fuentes del PSOE y de los partidos a su izquierda aseguran que el pacto está prácticamente cerrado, y que servirá para concurrir conjuntamente en las listas para varias provincias. Entre otras localizaciones, provincias situadas en Andalucía y la Comunidad Valenciana, pero también otras en Euskadi o Baleares, aseguran. Así evitarían que el reparto de actas les penalice por concurrir separados. Desde la cúpula socialista afirman que el acuerdo aún “no está cerrado”, y recuerdan la “situación” de los partidos de la izquierda para llamar a la prudencia.

Esa cautela también marcó la respuesta de Sánchez, desde Bruselas, a preguntas sobre esta cuestión: “Todas las opciones están sobre la mesa; también, lógicamente, concurrir con otras fuerzas de izquierdas”, despejó el jueves.

Sin embargo, hay dirigentes federales que reconocen que el acuerdo va “muy bien encaminado”, o que “va bien”, aún a falta de cerrar algunos “flecos”. En los territorios, aunque insisten en señalar que son las direcciones regionales y fundamentalmente Ferraz quienes pilotan el proceso, sí reconocen que el acuerdo está más que avanzado y asumido.

“En varias provincias, si conseguimos lista conjunta, tenemos muchas probabilidades de sacar hasta tres senadores. Tres se lleva el más votado, el siguiente sólo uno”, explica un dirigente territorial con galones.

El mismo interlocutor reconoce no tener claro “si en todas las provincias habrá acuerdo”. E insiste en que es preferible que el PSOE cuente con dos senadores y la izquierda con uno, en las provincias que reparten tres, en lugar de volver a afrontar una mayoría absoluta del PP en el Senado, como la de esta legislatura.

Recuerdan, además, que este panorama es especialmente positivo para la izquierda: “De no tener senador a tener uno [en varias provincias], fíjate si cambia la cosa”. “Hay que tener una mayoría progresista en la Cámara”, zanja.

En la izquierda alternativa son más optimistas

Y, si en las más altas instancias del PSOE se muestran prudentes sobre este posible acuerdo, en coaliciones como el Frente Amplio o Compromís sí reconocen que los mimbres del pacto están dispuestos. Entre las formaciones a la izquierda de los socialistas han elaborado simulaciones sobre cómo habría cambiado el resultado electoral del 23-J si hubieran concurrido juntos. La percepción general es que el acuerdo será viable y beneficioso para ambas partes.

Sumar no logró un solo escaño propio en los últimos comicios -apenas se hizo con uno, compartido con otras formaciones-; el PSOE cosechó 72 actas, de las 208 escogidas por sufragio directo. El PP logró 120, y a esos escaños sumó los que le corresponden por su representación en los Parlamentos autonómicos (reparten 58). Su mayoría absoluta estaba clara desde que concluyó el recuento.

En cualquier caso, y visto el retraso de las negociaciones en la izquierda, la concreción de este reparto o la totalidad de los nombres a incluir en las listas se conocería en los próximos días -el plazo para registrar listas no se cierra hasta el 26 de octubre-. El Comité Federal del PSOE prevé ratificar las listas a ambas cámaras el sábado. Pero en sus filas explican que no habrá problemas para retirar algunos nombres y despejar huecos para los partidos a su izquierda, cuando puedan anunciar que hay pacto.

La opa hostil de Montero

Por su parte, los partidos del Frente Amplio llegan a las puertas de que expire el plazo para registrar coaliciones sin poder aclarar si la unión con el partido morado será posible. Desde el anuncio del pacto entre Irene Montero y Gabriel Rufián para no competir en Cataluña, el lunes, los recelos de los partidos del antiguo Sumar no han dejado de crecer.

Algunos de sus dirigentes están convencidos de que la formación de Irene Montero va a jugar a dividirles, sin tener la menor intención de forjar un acuerdo global. Siguiendo la estela de su líder histórico, Pablo Iglesias, los morados ya han esbozado un esquema por el que competirían, al menos, en Madrid y Barcelona. Justo en los dominios de Más Madrid y los Comunes. En el Frente Amplio, la voluntad de pactar a nivel estatal sí es compartida, afirman varios dirigentes.

El jueves, estos mismos partidos, los morados y Nueva Canarias alcanzaron un primer acuerdo, que sin embargo se circunscribe a las islas. Antes de alcanzarlo, forzaron que la denominación “Frente Amplio” se borrara del nombre de la candidatura. También hay pacto en Aragón (Frente Amplio-Chunta Aragonesista), todavía sin los morados.

En comunidades como en Extremadura tampoco está claro si concurrirán en una lista conjunta, o si lo harán bajo las siglas de Unidas por Extremadura, donde básicamente se integran Podemos e IU.

En la misma jornada, la secretaria general  de Podemos, Ione Belarra, desveló en una entrevista en RNE que han ofrecido acuerdos a Izquierda Unida en diez comunidades, siempre fuera del paraguas del Frente Amplio. Son Galicia, Asturias, Cantabria, Euskadi, Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura y Andalucía, aseguran fuentes moradas.

Unos minutos después de que desvelaran públicamente esta jugada, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, dio portazo a esta posibilidad. “IU no va a negociar con Podemos saliéndose del Frente Amplio, eso que le quede claro a Podemos”, aseguró en una entrevista en La Hora de la 1. Maíllo incidió en que la suya es “es una organización, seria, leal y honesta”, que no va a “trocear negociaciones” a estas alturas del partido.

Fuentes de la dirección federal de IU advierten a los morados de que esta opa hostil para “dividirles” no va a prosperar, y prometen una respuesta “coordinada y cohesionada”. Esto es, mantenerse alineados con el resto de partidos del Frente Amplio.

Entre sus aliados, varias voces afirman confiar en que cumplirán con su palabra. “Las próximas horas serán determinantes”, admiten en IU. A escasas horas de que se cierre el plazo para registrar coaliciones ante la Junta Electoral, en el Frente Amplio asumen que el escenario no estará claro hasta apenas “cinco minutos del final”. “Lo sabemos desde el principio”.

Imagen de suscripción a newsletter Pilar Gómez

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibe en tu correo electrónico, los artículos de la directora Pilar Gómez.