El Partido Popular andaluz trata de pasar página del caso de José Ignacio Landaluce, el todavía alcalde de Algeciras, acusado de agresión sexual. Todo se aceleró a partir del pasado jueves. Entonces, el presidente del PP de Cádiz, Bruno García, recibe la llamada de una trabajadora del partido que pide reunirse con él a solas. Se reúnen el viernes, y ella le asegura que ha sido víctima de una agresión sexual por parte del regidor. Le da detalles: fue el pasado diez de julio en su despacho.
Tras conocer su relato, García se pone a su disposición y la ofrece todo el apoyo a su alcance y la asistencia jurídica del partido. “Cree en su palabra”, según las fuentes consultadas. Según la denuncia, el alcalde –en su condición de médico- interrogó a la víctima acerca de unos lunares que presentaba en su pecho. Se acercó a ella y es en ese momento cuando, presuntamente, el regidor aprovechó para tocar los senos de la joven sin consentimiento. La denunciante interpuso, además, una denuncia ante el Tribunal de instancias de Algeciras.

Cuando Bruno García conoce de primera mano este testimonio, el partido ya conocían a través del periódico Europasur la existencia otra denuncia contra Landaluce por agresión sexual. Y, el lunes, el presidente del PP provincial recibe, a través de un intermediario, la solicitud de una reunión para informar al partido de ese hecho concreto.
En esa reunión, a Bruno García le informan de la denuncia presentada en septiembre por otra militante del PP en la que se imputa al alcalde por haberla agredido en dos ocasiones, una en su centro médico y otra en el Ayuntamiento en los años 2020 y 2021. En esos momentos, Landaluce era senador y estaba aforado.
El partido da total “credibilidad” a estos hechos pese al respeto a la presunción de inocencia, y empezaron los movimientos para descabalgar al regidor. “Tuvimos conocimiento expreso y como partido no podíamos permitirlo”, explican fuentes del PP provincial. La reacción política fue entonces inmediata. “La dirección del PP de Cádiz considera que Landaluce debe abandonar su puesto como alcalde de Algeciras”, trasladaron oficialmente el lunes, a través de un comunicado. Se le dio un plazo de 24 horas para dimitir, pero no obtuvieron respuesta.

A la par, el presidente del PP de Cádiz reunió la tarde del lunes a los concejales del Ayuntamiento, a los que pone al tanto de la situación y les da la siguiente instrucción: retirar el apoyo al alcalde, solicitar su dimisión y renunciar a sus responsabilidades dentro del equipo de gobierno si este se niega a dimitir. “Si no cumplís, se os abrirá un expediente”, avisa.
Su propio equipo de gobierno intenta hablar con él y convencerle de que debe dimitir. Sin embargo, explican fuentes al tanto de las conversaciones, Landaluce “se cierra en banda”. Se niega, incluso, a tener una reunión con sus concejales.
En un vídeo en sus redes sociales, asegura entonces que se ha enterado “por la prensa” de las dos denuncias y que tiene “pruebas para demostrar que es falso”. Es entonces, cuando doce de sus concejales dimiten en bloque y solo tres mantienen su apoyo a Landlauce.
“En caso de que no presente su dimisión, nos veremos obligados a presentar una moción de censura”, avisó el propio Juanma Moreno. Una moción que, se registró el miércoles, y que cuenta con el apoyo de Vox y del PSOE. Pese al aviso, Landaluce rubricó los decretos que fijan la nueva distribución de las tenencias de Alcaldía dentro del equipo de Gobierno municipal, así como la configuración de la Junta de Gobierno Local. Cargos repartidos entre los únicos tres concejales que le respaldan.

