El Gobierno rebaja el tono contra la oposición y pasa a medir todos sus mensajes públicos en sede institucional para evitar nuevos conflictos con la Junta Electoral Central (JEC). La ministra portavoz, Elma Saiz, ha evitado responder este martes a parte de las preguntas de los medios de comunicación, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, escudándose precisamente en su “respeto máximo a la Junta Electoral”.
“No puedo hacer ninguna manifestación en cuanto a los posibles acuerdos del Partido Popular con Vox, y tampoco referencias a lo que se dice los mítines, precisamente por respeto a la junta electoral”, justificó. En concreto, Saiz rechazó responder a las preguntas sobre las negociaciones de ambos partidos para concurrir al Senado en una única lista, que sí querían abordar fuentes de La Moncloa en privado.
“Se constata lo que llevamos tiempo diciendo, no hay diferencia ya entre PP y Vox”. “Se confirma que el PP ya es ultraderecha”, aseguraron.
El jueves, la JEC abrió expediente el jueves a Pedro Sánchez por la rueda de prensa del 6 de octubre, en la que anunció los dos reales decretos leyes con medidas de vivienda que aún siguen pendientes de convalidación. En esta comparecencia, la JEC le reprocha haber hecho alusión a logros del Ejecutivo desde el palacio de La Moncloa, ya con la convocatoria electoral plasmada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Con todo, Saiz ha hecho equilibrio entre su temor a la Junta Electoral y su voluntad de criticar al Partido Popular. Por ejemplo, no respondió a preguntas sobre la visita a España del presidente argentino, Javier Milei, que acude con una agenda partidista -se reunirá, al menos, con Vox-. Pero sí quiso exigir “rigor” al líder del PP a cuenta de las posiciones de su partido sobre el sistema de pensiones.
“Para hablar de agujeros en el bolsillo de los pensionistas y en las cuentas de la seguridad social, es un especialista”, afirmó, recordando que el Ejecutivo de Mariano Rajoy apenas dejó “5.000 millones” en la hucha de las pensiones, después de congelarlas. Aquí no se mordía la lengua amparándose en la Junta Electoral Central.

