La izquierda alternativa se había propuesto no repetir las lógicas del pasado; no airear debates internos hasta haber zanjado las conversaciones pendientes, y no mostrar en público las luchas de poder que albergan en su seno, que se producen en todas las organizaciones políticas. Saben que es gasolina para la abstención.
Desde el paso al lado de Yolanda Díaz, en febrero, durante meses han trabajado discreta y pausadamente para evitar este desenlace, hasta el punto de que la convocatoria de las elecciones generales les ha cogido sin líder. El baile de candidatables y los recados entre organizaciones les han acabado llevando al escenario que aspiraban evitar.
La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha hecho pública este miércoles su disposición a no disputar el liderazgo de la alianza de izquierdas (antes Sumar, ahora Frente Amplio), allanando el camino a la otra aspirante que ha ido cogiendo impulso en los últimos días, Ada Colau. Se trata de una oferta con condiciones, que aún debe ser objeto de negociación entre las organizaciones de Sumar.
Algunos de estos partidos han acogido con sorpresa y malestar el comunicado de Más Madrid en el que explican este giro, difundido en la tarde del miércoles. Hasta el punto de reconocer que ha sacudido estas conversaciones.
La exlíder de los Comunes y exalcaldesa de Barcelona empezó a amagar con postularse hace apenas diez días, aprovechando el debate sobre la vivienda y su perfil político como histórica portavoz de la Plataforma de Afectados Por la Hipoteca (PAH). García, que ya es la candidata oficial de su partido a la Asamblea de Madrid, sorprendió la semana pasada dejando la puerta abierta a este escenario.
El precio a pagar
Más Madrid ha hecho pública esta oferta aludiendo a los principios de “territorialidad, generosidad y funcionamiento confederal” del Frente Amplio, en un comunicado en el que presumen expresamente de su “generosidad”. El mismo texto condiciona la renuncia de García a dar la batalla a que Colau pase a liderar las listas por Barcelona.
“Un verdadero Frente Amplio debe construirse desde el respeto al arraigo y la autonomía de cada fuerza en su territorio”, reza el texto. No explicita que el pacto conllevaría que sean ellos, líderes de la oposición a Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid, quienes ocupen -y copen- los primeros puestos en las listas por Madrid.
Serían García, Emilio Delgado, Tesh Sidi y Eduardo Rubiño quienes ocuparían los cuatro primeros puestos en la papeleta por Madrid, plantean desde su partido. Otras fuentes de este espacio político recuerdan que en los anteriores comicios Sumar obtuvo seis escaños en la capital, y sólo uno de ellos fue para Más Madrid (Tesh Sidi). Y dudan de que este equilibrio vaya a darse (hoy prevén asegurar cuatro). Aún faltaría por encajar, al menos, un perfil de Movimiento Sumar, la formación fundada por la vicepresidenta segunda.
Mónica García (c) y la ex alcaldesa de Barcelona Ada Colau (d).

Una porción electoral menguante


