Pedro Sánchez mueve ficha ante las presiones por las investigaciones sobre presunta corrupción que mantienen al PSOE y al Ejecutivo sumidos en el desánimo y al borde de un ataque de nervios desde la semana pasada.
Fuentes de La Moncloa informan de que el jefe del Ejecutivo ha solicitado comparecer ante el pleno del Congreso de los Diputados para abordar “las últimas investigaciones judiciales”.
El Gobierno no ha desvelado aún si ya ha cerrado una fecha con la Cámara Baja, pero ha dado pistas de que habrá que esperar casi un mes hasta escucharle. Sánchez quiere mezclar en esta rendición de cuentas el impacto en la “situación política” de las últimas investigaciones que afectan a sus siglas con las conclusiones de la última reunión del Consejo Europeo (18 y 19 de junio).
Dado que aún faltan tres semanas hasta la cita en Bruselas, lo más probable es que la rendición de cuentas de Sánchez no tenga lugar hasta la penúltima semana del mes; como pronto, el 24 de junio.
No será, por tanto, una comparecencia monográfica, centrada únicamente en la causa por la que José Luis Rodríguez Zapatero ha sido citado a declarar como investigado. O en la investigación, también en la Audiencia Nacional, sobre una supuesta trama orquestada desde el partido para desestabilizar causas judiciales perjudiciales para el PSOE o para el Gobierno.
Formalmente, Sánchez comparecerá a petición propia. Pero lo hará después de que sus aliados parlamentarios de ERC, Podemos, BNG y Compromís registrasen una iniciativa en este sentido durante la mañana del jueves. Los diez días de goteo de avances judiciales e informaciones periodísticas sobre corrupción, desde el martes 19, han obligado a estos partidos a reclamar gestos al presidente. Y, aunque sus votos no bastaban para obligarle a hacerlo, la presión política era evidente.
Hace escasas horas, Ferraz posponía todas las explicaciones sobre la última causa, que llevó a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil a personarse en su sede para requerir información este miércoles, al momento en el que se levantase el secreto de sumario. Pocas horas después, Sánchez ha anunciado su desembarco en la Cámara.

