Cuando apenas amanecía el pasado 30 de julio, un buque de Salvamento Marítimo, entidad adscrita al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, comprobó cómo una multitud de inmigrantes trataba de entrar a nado en Ceuta. La mayoría lo hizo bordeando el espigón, pero otros muchos trataban de lograrlo a través de aguas más profundas, para evitar el tumulto, que provocó varios ahogamientos, y con la confianza de que así fuera más fácil evitar posibles lanchas en la zona más próxima a la costa.
El buque de Salvamento Marítimo divisó la presencia de embarcaciones de la Marina Real marroquí y, lo que es más grave, cómo arrojaban inmigrantes por la borda, según revelan a Artículo14 fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
“Cuando vieron que nuestro barco naranja -dicen en referencia al llamativo color de los buques de Salvamento Marítimo- estaba cerca, comenzaron a arrojar inmigrantes por la borda para que Salvamento los recogiera”, relatan.
“Los militares marroquíes los habían cogido del agua para que no se ahogaran, pero en vez de llevarlos a su país, en cuanto consideraron que Salvamento estaba cerca los tiraron”, sostiene una fuente con conocimiento directo de los hechos. El buque español una vez que recoge a los migrantes, los tiene que llevar a nuestra costa, es decir, no puede retornarlos a Marruecos. Por este motivo, como es lógico, los inmigrantes preferían ser rescatados por un barco de bandera española. Así, muchos debieron saltar voluntariamente.
Llamada a la Guardia Civil
Otra fuente sabedora de este episodio asevera que en el agua había cientos de personas y que fueron “alrededor” de treinta los arrojados desde al menos un buque de la Armada de país vecino. Cuando esto estaba ocurriendo, la embarcación de Salvamento Marítimo llamó al COS, el Centro Operativo de Servicios de la Guardia Civil, de Algeciras, una unidad que gestiona emergencias y coordina patrullas. La llamada está “perfectamente registrada”, informan a este diario fuentes confidenciales.
Los buques militares de Marruecos, que entraron en aguas españolas, según informó El País, estaban en la zona con motivo de la celebración del Día del Trono, como dispositivo de seguridad ante la presencia cerca de la costa del rey Mohamed VI. Fuentes de la Seguridad del Estado consultadas por Artículo14 sostienen que este hecho, que el Gobierno calificó como algo “puntual”, no les extrañó, pues ha ocurrido en otras ocasiones “cuando el rey de Marruecos ha estado en la zona”, aunque no haya trascendido.
Algunas fuentes consideran que los militares de Marruecos estaban colaborando para acercar a los inmigrantes a la costa de Ceuta, pero otras con un conocimiento más directo aseveran que los recogieron del agua para que no se ahogaran y, eso sí, se deshicieron de ellos en cuanto vieron que nuestro barco de Salvamento Marítimo podía rescatarlos. Fuentes de Salvamento Marítimo confirman a este periódico que rescataron a estas personas y que “la actuación se realizó en cumplimiento de nuestro deber de proteger y salvaguardar la vida humana en el mar”.
El día del ‘asalto’
Los hechos se produjeron el primer día del asalto a Ceuta, el 30 de julio, en el inicio del episodio de mayor presión migratoria sobre la ciudad autónoma, cuando alrededor de un millar de personas intentaba alcanzar Ceuta por vía marítima. De acuerdo con las fuentes consultadas, “una fragata” de la Armadas marroquí recogió a una treintena de migrantes, aunque podría haber ocurrido con algún buque militar más, extremo este último que no ha podido ser corroborado. Se trata de una zona de aguas muy profundas, por lo que buques de calado considerable pueden estar más cerca de la costa de lo que suele ser habitual, precisan fuentes conocedoras.
Las fuentes, alguna de ellas pudo ver lo ocurrido, subrayan que la entrada de un buque militar en aguas de otro Estado constituye un hecho de enorme gravedad. “A ningún buque de guerra se le ocurre invadir las aguas de otro país”, resume una de las personas consultadas.
Estos testimonios apuntan además a que la magistrada de la Audiencia Nacional que mantiene abierta la investigación sobre la avalancha migratoria registrada en Ceuta, María Tardón, podría contrastar estos hechos dentro de las diligencias que continúan en marcha. Sin embargo, por el momento no consta públicamente que dichas actuaciones formen parte de la causa judicial.
Acceso al muro perimetral
A este episodio se suma otro hecho que llamó la atención de distintas fuentes ceutíes consultadas por este periódico. Según explican, un grupo de migrantes recién llegado a la ciudad se dirigió directamente hacia una instalación militar e intentó acceder escalando el muro perimetral. Algunos vecinos interpretaron la escena como una simple búsqueda de refugio. Sin embargo, otras fuentes consideran que podía responder a la intención de comprobar el nivel de alerta y reacción de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, al tratarse de una instalación perfectamente identificable.

