Testimonio

“Ni somos guerreras ni el cáncer es rosa”: la rebelión de las pacientes

Mujeres de seis ciudades españolas salen hoy a la calle para denunciar el negocio de las campañas rosas. Entre ellas, Lucía, que nos ofrece su testimonio

Lucia cancer de mama
Lucía reivindica la realidad del cáncer de mama: "No es rosa"
Javier Cuadrado

En octubre, el cáncer de mama cabe en casi cualquier objeto. Una camiseta, un envase de cosméticos, unas zapatillas deportivas, un lazo en la solapa. Las marcas se tiñen de rosa, las campañas publicitarias invocan la solidaridad y las pacientes reciben mensajes de ánimo que casi siempre incluyen la palabra guerrera. “Pero hay mujeres que estamos cansadas de que nos pidan sonreír. Mujeres que no nos curamos, que no conseguimos reincorporarnos al trabajo, que pagamos de nuestro bolsillo productos carísimos para las secuelas y que llevamos años viviendo con miedo a una recaída. El cáncer de mama no encaja en el optimismo rosa”, explica Lucía.

En 2021, con 35 años, le diagnosticaron un cáncer de mama HER 2 positivo, un tipo de tumor en el que las células producen una cantidad excesiva de la proteína HER2, lo que acelera su crecimiento. Estaba ya en fase 3. Este lunes 19 de octubre, Día Mundial del Cáncer de Mama, saldrá a la calle con otras muchas mujeres bajo el lema “El cáncer de mama no es rosa. Ningún cáncer lo es. Habrá concentraciones simultáneas a las siete de la tarde en Bilbao, San Sebastián, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Valencia y Valladolid. No quieren celebrar la enfermedad ni agradecer los gestos de solidaridad. Quieren reclamar derechos.

Lucia cancer de mama
“El cáncer de mama no encaja en el optimismo rosa”, explica Lucía
Javier Cuadrado

Son mujeres que padecen o han padecido cáncer de mama. Comenzaron a organizarse en 2023. Ese año, un pequeño grupo se reunió frente al Congreso de los Diputados, en Madrid, mientras otras lo hacían bajo la lluvia en el Boulevard donostiarra, con carteles confeccionados a mano. Su manifiesto plantea una impugnación de la manera en que la sociedad ha aprendido a representar el cáncer de mama. “Presentan la enfermedad envuelta en mensajes amables, donde predominan las supervivientes sonrientes y apenas aparecen las pacientes metastásicas, las secuelas irreversibles o las dificultades económicas”, añade Lucía, que ha vivido todo ello en primera persona.

No siempre se cura

Las convocantes quieren poner el foco especialmente en las mujeres con cáncer de mama metastásico, una enfermedad que, pese a los avances terapéuticos, continúa siendo incurable. “Reclamamos más investigación, tratamientos y una atención que no se limite a prolongar la supervivencia, sino que permita vivir con la mayor calidad posible”. Cuando habla de calidad, Lucía se refiere a cuidados tan básicos como el de un nutricionista cuando las náuseas del tratamiento le impiden alimentarse o un psicólogo que se preocupe por su bienestar mental.

También denuncia la lentitud con la que algunos avances llegan a las pacientes españolas. Según el informe europeo Patients W.A.I.T. Indicator 2025, elaborado por IQVIA para la industria farmacéutica, el tiempo medio transcurrido entre la autorización europea y la disponibilidad de los medicamentos oncológicos analizados fue de 627 días en España, frente a 258 en Alemania.

Lucia cancer de mama
“El cáncer de mama no es rosa. Ningún cáncer lo es”, reclama Lucía
Javier Cuadrado

Lucía relata que después del cáncer nada vuelve a ser como antes, pero esa realidad suele quedar fuera de las campañas de concienciación. “Cuando terminé la quimioterapia, la radioterapia y las intervenciones quirúrgicas, no pude recuperar mi vida anterior. Nadie te informa que sufrirás fatiga persistente, dolores articulares, osteoporosis, menopausia precoz, infertilidad, problemas cardíacos, dificultades de concentración o alteraciones de la sexualidad”. A ello se suma el miedo a la recaída y el duelo por un cuerpo que ha cambiado. “Un cáncer no es un añito malo. Necesitamos unidades públicas de seguimiento que incluyan fisioterapia, nutrición, ginecología, sexología y atención psicológica especializada”.

Lucia cancer de mama
Lucía reclama más investigación, tratamientos y atención más allá de la supervivencia
Javier Cuadrado

Entre las situaciones que denuncia figura el linfedema, una inflamación crónica que puede aparecer tras la cirugía o la radioterapia y que requiere fisioterapia, drenajes y prendas de compresión. Son tratamientos y materiales cuyo coste no siempre queda cubierto íntegramente por el sistema sanitario.

El movimiento al que se sumó Lucía hace tiempo también reivindica que los profesionales dispongan de tiempo para explicar un diagnóstico y escuchar a sus pacientes. ”Pedimos que quien nos habla de diagnóstico, tratamiento o cirugía nos mire a los ojos. Si hay que llorar, se llora; pero una mirada digna ayuda más que una caja de pañuelos puesta a la vista”.

Lucia cancer de mama
“Un cáncer no es un añito malo”, insiste Lucía
Javier Cuadrado

La enfermedad no afecta a todas las mujeres de la misma manera. No es igual afrontar una mastectomía con estabilidad económica que hacerlo con un contrato precario, trabajando por cuenta propia o teniendo hijos y familiares dependientes a los que cuidar. La impulsoras de la movilización denuncian casos de altas laborales durante los tratamientos o dificultades para conseguir el reconocimiento de una discapacidad, como le ocurre a Lucía que, además, perdió el empleo que tenía entonces.

El negocio rosa

La reivindicación más visible de esta protesta sea su rechazo al denominado pinkwashing, el lavado de imagen mediante campañas aparentemente solidarias con el cáncer de mama. Cada octubre, multitud de empresas incorporan el lazo rosa a sus productos, organizan actos benéficos o vinculan sus ventas a la lucha contra la enfermedad. Las convocantes cuestionan que algunas de estas iniciativas ofrezcan información insuficiente sobre el dinero recaudado, los fondos destinados realmente a investigación o los beneficios reputacionales obtenidos por las marcas. “Para nosotras, cuando aparece la palabra cáncer, el mundo se detiene; para muchas marcas, empieza el negocio”, denuncian.

Lucia cancer de mama
Lucía se muestra contraria al negocio del pinkwashing
Javier Cuadrado

No rechazan la colaboración de las asociaciones de pacientes con empresas y laboratorios farmacéuticos, una financiación decisiva para desarrollar proyectos y ensayos clínicos. Lo que cuestionan es la utilización comercial de la enfermedad sin transparencia ni participación de las propias afectadas. Aspiran a convertir el 19 de octubre en una jornada reivindicativa comparable al 8 de marzo, con capacidad para situar las necesidades de las pacientes en el centro del debate político.

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