Digger llega este viernes 2 de octubre a los cines convertida en uno de los estrenos más llamativos del otoño. Alejandro González Iñárritu vuelve al largometraje acompañado por Tom Cruise, un reparto repleto de nombres reconocibles y una sátira apocalíptica que ya está generando reacciones enfrentadas. Entre ellas, pocas tan contundentes como la de Carlos Boyero.
El crítico cinematográfico ha cargado con dureza contra Digger después de verla antes de su estreno. Su conclusión no deja demasiado espacio para las interpretaciones: “Es la película más tonta que he visto en mi vida”.
La frase adquiere especial relevancia porque Boyero no parte de un rechazo hacia su director. Al contrario. Durante su intervención en La Ventana del Cine, el crítico recordó la admiración que le han provocado diferentes trabajos de Alejandro González Iñárritu y aseguró que algunas de sus películas le habían dejado “impagables sensaciones”.
Precisamente por eso, reconoce que Digger le ha desconcertado especialmente. “Es un director que ha hecho cosas buenísimas, y aquí no he entendido lo que ha querido hacer”, lamentó.
Boyero describe ‘Digger’ como “una orgía de gritos”
El principal problema que Carlos Boyero encuentra en Digger está en la forma en que Iñárritu construye su sátira. El crítico habla de una película dominada por el exceso y define buena parte de la experiencia como “una orgía de gritos”.
También considera que el argumento es “muy confuso” y cuestiona que la acumulación de personajes, situaciones extremas y discursos termine formando un relato coherente.
La película sigue a Digger Rockwell, interpretado por Tom Cruise, uno de los hombres más poderosos del mundo. El personaje es un magnate petrolero cuya actividad desencadena una catástrofe de dimensiones globales y que posteriormente emprende una carrera desesperada para demostrar que él mismo puede convertirse en el salvador de la humanidad.
Iñárritu utiliza ese punto de partida para construir una comedia negra sobre el poder, el capitalismo, la crisis climática, la manipulación del lenguaje y la manera en que los grandes líderes construyen sus propios relatos.
Pero aquello que el director plantea como una sátira desmesurada no ha convencido a Boyero, que considera que Digger termina perdiéndose precisamente en ese exceso.
La sorpresa de Carlos Boyero con Tom Cruise

El crítico tampoco oculta su desconcierto ante la decisión de Tom Cruise de asumir el papel protagonista.
Boyero ha mostrado en otras ocasiones respeto por la inteligencia profesional del actor y por su capacidad para entender la industria cinematográfica. Cruise ha construido durante décadas una de las carreras comerciales más sólidas de Hollywood, con franquicias como Misión: Imposible o Top Gun y un control especialmente cuidadoso sobre sus proyectos.
Por eso, al crítico le sorprende que haya decidido ponerse al frente de Digger.
Existe, sin embargo, una posible explicación que el propio Boyero plantea: el personaje supone una oportunidad interpretativa completamente diferente a la imagen que Cruise ha cultivado durante buena parte de su carrera.
Digger Rockwell está lejos del héroe físicamente impecable que el actor suele encarnar. Cruise aparece transformado mediante prótesis y maquillaje para interpretar a un magnate envejecido, grandilocuente, narcisista y dispuesto a convertir incluso una catástrofe provocada por él mismo en una oportunidad para reforzar su propia leyenda.
Tom Cruise busca todavía su primer Oscar competitivo como actor
Boyero cree que semejante transformación puede tener también una lectura vinculada a los premios. Para el crítico, el personaje tiene “muchas papeletas” para colocar nuevamente a Tom Cruise en la conversación del Oscar.
Conviene introducir aquí una precisión. Tom Cruise ya recibió un Oscar honorífico en 2025 como reconocimiento a toda su trayectoria y a su contribución al cine. Lo que todavía no posee es una estatuilla competitiva por una interpretación.
El actor ha sido candidato anteriormente por trabajos como Nacido el 4 de julio, Jerry Maguire y Magnolia, pero nunca ganó en una categoría interpretativa.
Digger representa precisamente uno de los cambios de registro más radicales de su carrera reciente. Después de años concentrado fundamentalmente en grandes producciones de acción, Cruise regresa a un proyecto de autor construido alrededor de un personaje deliberadamente grotesco y alejado de su habitual imagen cinematográfica.
Iñárritu regresa después de sus dos Oscar consecutivos
La expectación alrededor de Digger también responde al regreso de Alejandro González Iñárritu a una gran producción estadounidense.
El director mexicano ganó dos premios Oscar consecutivos a la mejor dirección por Birdman y El renacido, convirtiéndose en uno de los cineastas más reconocidos de su generación.
Su filmografía incluye además títulos como Amores perros, 21 gramos y Babel, películas que consolidaron un estilo marcado por personajes al límite, estructuras narrativas ambiciosas y una fuerte intensidad emocional.
Para Digger, Iñárritu ha vuelto a trabajar con colaboradores habituales como el director de fotografía Emmanuel Lubezki. El guion lleva también la firma de Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone y Sabina Berman, mientras Jez Butterworth participa en la historia.
El reparto completa el carácter de gran producción con Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons, entre otros.
Una película que está dividiendo a la crítica
La reacción de Carlos Boyero es extremadamente negativa, pero Digger está provocando una respuesta mucho menos uniforme entre la crítica internacional.
Algunas reseñas coinciden con él en señalar que la sátira de Iñárritu resulta excesiva, estridente o demasiado evidente. Se cuestiona especialmente la acumulación de ideas, el carácter deliberadamente caricaturesco de los personajes y un relato que modifica profundamente su forma a medida que avanza.
Otros críticos, en cambio, han destacado la apuesta formal del cineasta, la fotografía de Lubezki y, sobre todo, una interpretación de Tom Cruise que rompe conscientemente con la figura heroica asociada al actor durante los últimos años.
Warner Bros. incluso ha utilizado esa división como parte de la propia campaña promocional de la película, invitando al público a verla y sacar sus propias conclusiones.
El resultado es que Digger llega a las salas acompañada por una conversación que probablemente beneficiará su estreno: cuesta encontrar indiferencia alrededor de ella.

