Isabel Allende ha ganado el Premio Planeta 2026 con Los que faltan, una novela presentada al certamen bajo el seudónimo de Luz Ventura que aborda las consecuencias de la represión política y la reconstrucción de una vida marcada por la violencia. La escritora, una de las autoras más leídas en lengua española, recibe el galardón en una edición especialmente significativa: el 75º aniversario del premio literario, celebrado este jueves 15 de octubre en una gala presidida por los Reyes.
La elección de Allende supone el reconocimiento de una trayectoria literaria que ha situado a las mujeres, la memoria familiar y las consecuencias de la violencia política en el centro de buena parte de su narrativa. Desde la publicación de La casa de los espíritus en 1982, la autora ha construido un universo literario en el que las experiencias personales se entrelazan con los grandes acontecimientos históricos, particularmente los que han marcado América Latina durante el último siglo.
Su nueva novela, Los que faltan, recupera precisamente algunos de esos asuntos. La protagonista es una joven embarazada que regresa al hogar familiar después de haber sido encarcelada y torturada por la dictadura de su país. El retorno abre un difícil proceso de recuperación física y emocional, en el que el amor y el compromiso con las personas más desfavorecidas adquieren una importancia fundamental.
La historia plantea las dificultades de una superviviente para recuperar su lugar en el mundo después de sufrir la violencia del Estado. La maternidad, la familia y la solidaridad aparecen vinculadas a ese proceso de reconstrucción, mientras que el deseo de ayudar a quienes viven en condiciones de mayor vulnerabilidad proporciona a la protagonista una forma de proyectarse hacia el futuro.
La elección de este argumento conecta con una preocupación constante en la obra de Allende: la manera en que los acontecimientos políticos irrumpen en la intimidad y condicionan la vida de las mujeres. En novelas como De amor y de sombra, La casa de los espíritus o Largo pétalo de mar, la escritora ha explorado el exilio, la persecución y las consecuencias de las dictaduras a través de personajes que deben reorganizar sus vidas después de experiencias traumáticas.
Una gala histórica para el Premio Planeta
Los Reyes Felipe VI y Letizia han llegado este jueves sobre las 20.35 horas a la cena literaria del 75 aniversario del Premio Planeta de Novela, que se celebra en el Pabellón 1 del recinto Montjuïc de Fira de Barcelona. Los Reyes han posado en el photocall junto al presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; el de Industria y Turismo, Jordi Hereu; el delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto; el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del Grupo Planeta y de Atresmedia, José
Creuheras.

Este último ha dado la bienvenida a todos los asistentes. “Hoy es un día especial. 75 años de historia impresionan, como impresiona el tener cerca de 200 escritores acompañándonos. Pero esta es una celebración de todos, porque a todos nos une ese tesoro al que llamamos ‘libro’: libreros, editores, escritores, periodistas… esta es una fiesta de todos”. También ha tenido unas palabras de recuerdo para su fundador, José Manuel Lara, y para sus dos hijos.
“El Premio Planeta se falla siempre el 15 de octubre porque es el día de santa Teresa”, ha continuado Crehueras. “Lo importante es disfrutar del libro. Gracias a todos los que estáis aquí por vuestra condición de lectores; no solo a los ganadores, sino a todos los finalistas de otras ediciones; gracias al jurado, que está ahora mismo reunido dilucidando; gracias a todo el mundo del libro, y un agradecimiento especial a los 18.000 colaboradores del grupo”.
El primer premio estaba dotado con 250 euros; hoy, ese premio es el de mayor dotación del mundo: un millón de euros. Crehueras ha incidido en la responsabilidad social del grupo, ligada a su actividad editorial: “Sabemos que una sociedad que lee es una sociedad mejor”. Ese es su propósito: “El mundo se nos antoja oscuro, pero su presencia anticipa la esperanza y la ilusión, Majestades. Todo nuestro cariño y nuestro respeto”, ha concluido, dirigiéndose directamente a los Reyes antes de darles paso.
Rey Felipe VI: “Acercarnos a otra vida ayuda a comprender a los demás”
Felipe VI ha reivindicado la contribución de la literatura a la convivencia democrática durante su intervención en el 75 aniversario del Premio Planeta, acompañado por la Reina Letizia. El Rey ha recordado cómo Juan Marsé exploró la distancia entre lo vivido y la imagen que construimos del pasado, y cómo Manuel Vázquez Montalbán retrató las desigualdades de la Barcelona de finales de los setenta. Ha presentado las obras distinguidas por el galardón como “un espejo en el que reconocemos el camino recorrido y los cambios que nos han transformado”, que permite conocer las preocupaciones y aspiraciones de otras generaciones.
También ha destacado la pluralidad de voces del premio y su capacidad para reconocer trayectorias consolidadas y descubrir nuevos autores, con una mención especial a Ana María Matute, la primera mujer que lo ganó, en 1954. A través de su defensa de la imaginación, el monarca ha subrayado que acercarnos a otras vidas ayuda a comprender a los demás y a reconocer tanto lo que compartimos como nuestras diferencias. Antes de felicitar al grupo y a quienes hacen posible el galardón, ha recordado que la fecha del 15 de octubre está vinculada a la onomástica de Teresa, esposa del fundador, José Manuel Lara.

La novela lleva por título La hora antes del alba, y en ella Isabel Allende, que ha recibido una ovación en pie de todo el salón, afirma que nunca se había presentado a un concurso por evitar la vergüenza de no ganarlo. La escritora chilena ha explicado que La hora antes del alba retoma la historia de Alba, la nieta de Esteban Trueba y una de las narradoras de La casa de los espíritus. La joven regresa embarazada al hogar familiar después de haber sufrido prisión, torturas y violencia sexual durante la dictadura. La nueva novela continúa desde ese punto y aborda cómo reconstruye su vida tras la represión, una historia con la que la escritora vuelve al universo que inauguró su carrera literaria en 1982.
El embarazo sitúa a Alba ante una incertidumbre dolorosa: desconoce si el hijo que espera es fruto de su relación amorosa o de las violaciones sufridas en prisión. Esa pregunta atraviesa su experiencia de la maternidad y su intento de recuperar la confianza en sí misma y en los demás. La protagonista, que en la primera novela reconstruía la memoria de su familia, debe ahora decidir cómo vivir con lo sucedido y qué futuro quiere construir. Su recuperación y su compromiso con los más desfavorecidos forman parte de ese proceso.
“Los espíritus de mi casa me acompañarán a la hora de mi muerte”
Isabel Allende ha vinculado la escritura de La hora antes del alba con dos aniversarios y una preocupación por el presente: el avance del autoritarismo. “Escribí La casa de los espíritus hace exactamente 45 años. Así que esta es una fecha importante para mí, un aniversario, como lo son los 75 para Planeta”, ha comenzado. La autora ha recordado dónde dejó a la protagonista cuya historia recupera ahora: “Esa novela termina con Alba, la nieta del patriarca Esteban Trueba y de Clara, la clarividente, escribiendo la historia de su familia. Alba ha sido arrestada por la dictadura, torturada, violada, mutilada, pero no han podido quebrar su espíritu ni arrebatarle la dignidad”.
La continuación responde a una pregunta que sus lectores llevan décadas haciéndole y que ella tampoco había conseguido dejar atrás. “Desde que esa novela se publicó en 1982, he recibido innumerables mensajes de lectores que quieren saber qué pasó con Alba después de la última página. Esa pregunta me ha rondado por décadas”, ha explicado. Para describir cómo decidió regresar al personaje, Allende ha recurrido a una imagen de su proceso de escritura: “Cada historia es una semilla. Yo tengo cientos de semillas, no en la cabeza, sino en la barriga. De pronto, una de esas semillas germina, brota y empieza a molestarme. Entonces sé que ha llegado el momento de escribirla. Y eso generalmente ocurre porque el tema está en el aire”.
Ese impulso ha llegado al observar amenazas que la remiten a su propia experiencia del exilio. “Ahora, cuando veo tantas democracias amenazadas por el autoritarismo, el nacionalismo extremo, incluso el fascismo, vuelvo a sentir el temor que me obligó a salir de mi país después del golpe militar en 1973. De modo que ese tema está en el aire”, ha afirmado. La escritora ha relacionado así el regreso a la dictadura en su ficción con una inquietud política actual y con el miedo que marcó su salida de Chile.
Allende ha presentado la obra premiada como una conclusión: “Esta novela es el cierre del universo complejo de los personajes de ‘La casa de los espíritus’. Es la historia de Alba, la nieta, en los años del terror, fortalecida por la maternidad, por el amor de dos hombres y por la callada presencia de los espíritus de su pasado”. Al hablar de esas presencias, ha unido la vida del personaje con la suya y con la conciencia de su propia muerte: “Esos son los mismos espíritus que viven en mi casa, que entran y salen de mis libros y que estoy segura de que me van a acompañar a la hora de mi muerte”.
La autora también ha explicado el sentido del título y del nombre con el que concurrió al premio. “‘La hora antes del alba’ se refiere al momento más oscuro de la noche, cuando ya se adivina la promesa del amanecer”. Luz Ventura, el seudónimo elegido, alude a las mujeres de su universo narrativo: Nívea, Clara, Blanca, Alba y Aurora. “Es un guiño a las mujeres luminosas de ‘La casa de los espíritus’”, ha señalado, antes de precisar que Ventura significa “afortunada y bendecida”. Su despedida ha resumido el propósito de la novela: “Esta es una historia que transcurre en la noche oscura de la dictadura, pero iluminada por el amor y bendecida por la solidaridad. Muchas gracias”.
La concesión del Premio Planeta incorpora un nuevo reconocimiento a una carrera que supera las cuatro décadas. Allende comenzó a escribir La casa de los espíritus cuando vivía en Venezuela, país al que había llegado después del golpe de Estado de 1973 en Chile. Aquella primera novela, que surgió de una carta dirigida a su abuelo, terminó convirtiéndose en un fenómeno editorial internacional y abrió el camino a una obra traducida a numerosos idiomas.

Nacida en Lima en 1942, de padres chilenos, Allende creció entre distintos países y desarrolló parte de su carrera profesional como periodista antes de dedicarse plenamente a la literatura. Su experiencia del exilio, la historia política chilena y las mujeres de su entorno familiar han alimentado una narrativa que combina la memoria, las relaciones afectivas y la reflexión sobre las desigualdades sociales.
Entre sus títulos más conocidos figuran Eva Luna, Paula, Hija de la fortuna, Retrato en sepia, Inés del alma mía, El cuaderno de Maya y Violeta. En sus libros ha prestado especial atención a las mujeres que se enfrentan a circunstancias históricas adversas y a las redes familiares y comunitarias que les permiten sobrevivir.
Con Los que faltan, Allende vuelve a situar a una mujer frente a las consecuencias de la violencia política. La experiencia de la cárcel y la tortura, el embarazo y el regreso al hogar familiar proporcionan el punto de partida de una narración que examina la supervivencia desde sus dimensiones íntima y colectiva.
Sergio Hernández, finalista del Premio Planeta 2026
El escritor y guionista valenciano Sergio Hernández (Valencia, 1994) ha sido reconocido como finalista del Premio Planeta 2026. Su elección incorpora al palmarés a un autor de una generación más joven, cuya trayectoria se ha desarrollado entre la literatura, el guion audiovisual y la novela gráfica, uno de los principales foco de crecimiento del sector y en especial para el Grupo Planeta.

Presentada bajo el seudónimo de Martín Guerrero, la novela premiada es Los Caminantes. En ella combina una historia de amor marcada por el tiempo con un misterio. Luz Gabás la presentó como una ficción histórica intimista, construida con anticipaciones inquietantes y con la recuperación de un legado perdido.
Los deseos se enfrentan al mundo real, en una trama que incorpora rebeldía, reconciliación y culpa en la Barcelona de 1959, donde una joven se enamora de un traductor francés que desaparece misteriosamente de su vida. 20 años después, recibe un informe de las Brigadas Sociales franquistas que lo vincula con un supuesto plan para asesinar a Antonio Machado. La lectura ha mostrado su vertiente amorosa: “Nuestros cuerpos se fundieron en uno solo, formando un silencio íntimo, una atmósfera, un universo tan colosal como para que desaparecieran la música y cuanto nos rodeaba”.
La novela lleva por título final La añoranza. En su discurso de recepción, Sergio Hernández ha comenzado dando las gracias al jurado: “La añoranzaI es una obra que me ha transformado: me he redescubierto a mí mismo y he redescubierto la historia de nuestro país. Comienza en Barcelona en 1959. La protagonista es Julia Ferré, una estudiante de un colegio de monjas a punto de cumplir 18 años. Huye de la Guardia Civil porque está manifestándose contra la dictadura. Nada le hace imaginar que la casa en la que encuentra refugio le cambiará la vida: será su primer gran amor y su primera gran herida”, ha explicado.
Este amor revolucionario contrasta con el mundo en el que vive la protagonista. “Tiene amigos idealistas y con ideas más radicales que ella. La relación será al principio la de un mentor, pero después será su salvación y su amante. Él le enseña los versos prohibidos de un gran poeta, Antonio Machado, y el jazz”. Ese amor le dejará una gran herida, ha destacado Sergio Hernández, antes de mencionar a algunos de sus escritores referentes, de Javier Cercas a Almudena Grandes. “Como diría Antonio Machado, hoy es siempre todavía”, ha concluido.
Licenciado en Filología Hispánica por la Universitat de València y formado como guionista en el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma, Hernández comenzó su trayectoria editorial en 2015 con 365 primeras citas, publicado por Alupa Editorial. Ese mismo año empezó a escribir guiones para programas de Plaza Radio y Play Radio Valencia, antes de dar el salto al audiovisual con la adaptación de su propia obra al formato de cortometraje para RTVE.
En 2019 publicó La última canción de primavera, editada por OléLibros, que recibió una acogida favorable y despertó el interés de profesionales del cine como Isabel Coixet.

Su carrera ha estado especialmente vinculada al cómic y la narrativa gráfica. En 2020 publicó junto al dibujante Toni Caballero Backhome un thriller que apareció inicialmente en las páginas de Planeta Manga y que posteriormente fue traducido al italiano y al francés. Un año después, ambos recibieron el Premio Diafebús de Novela Juvenil por El Diari de Laia, publicado por Drassana.
La colaboración con otros artistas ha sido una constante en su trayectoria. Junto a Lolita Aldea publicó Hysteria y también ha trabajado en la adaptación al cómic de Soy leyenda, la célebre novela de Richard Matheson, para Planeta Cómic.
En septiembre de 2024 publicó La letra herida, su primera novela, con el sello Contraluz. Hernández participa habitualmente como guionista en las revistas Planeta Manga y Manga Issho, dos publicaciones vinculadas a la creación contemporánea de historieta.
Su reconocimiento como finalista del Planeta supone un salto en la proyección pública de un autor que ha desarrollado su carrera entre diferentes lenguajes narrativos y que pertenece a una generación acostumbrada a transitar entre la literatura, el cine y el cómic.
El Premio Planeta cumple 75 años
La edición de 2026 coincide con el 75º aniversario de uno de los galardones literarios más importantes del ámbito editorial en lengua española. Creado en 1952 por José Manuel Lara Hernández, el Premio Planeta se ha convertido en una de las grandes citas anuales de la industria del libro y en un acontecimiento que reúne a escritores, editores y representantes del mundo cultural.
Su historia incluye nombres fundamentales de la literatura española e hispanoamericana, entre ellos Ana María Matute, Carmen Martín Gaite, Rosa Regàs, Maruja Torres, Almudena Grandes, Dolores Redondo, Luz Gabás y Sonsoles Ónega, autoras que han contribuido a consolidar la presencia femenina en el palmarés.
En su 75º aniversario, el reconocimiento a Isabel Allende adquiere una dimensión especial por la proyección internacional de la escritora y por su vinculación con una tradición narrativa que ha hecho de la memoria histórica, las relaciones familiares y la experiencia de las mujeres algunos de sus principales territorios literarios.

