Yo, minoría absoluta

Marta García Aller: “Nunca hay que fiarse de los detractores, pero menos aún de los aduladores”

La directora de ‘La brújula’ atiende a Artículo14 en la serie ‘Yo, minoría absoluta’: “España es una buena idea mal gestionada”

Marta García Aller (Madrid, 1980) dirigirá, desde el 31 de agosto, La brújula, el programa nocturno de Onda Cero, la radio generalista de Atresmedia. Periodista por vocación, yonqui de la actualidad y enemiga del hooliganismo, amén de colaborar en El Confidencial y en laSexta, ha publicado libros sobre el fin del mundo –tal y como lo conocemos, quiere decirse–, sobre lo imprevisible y sobre estos últimos años de perro. Acumula más premios que Zidane. Le obsesiona la sintaxis y afirma que el amor caduca sólo si es lo suficientemente intenso. No se queda inmóvil al borde del camino.

¿Quién dice la gente que es Marta García Aller?

Depende de a quién le preguntes. Y nunca hay que fiarse mucho de los detractores, pero menos aún de los aduladores. Si te dicen que soy la directora de La Brújula, es que están bien informados.

¿Qué tal se lleva con el espejo?

No es de fiar. Con los espejos pasa como con las redes sociales, te devuelven lo que quieres ver.

¿En qué cree?

Creo que una sociedad bien informada es menos manipulable. Creo en el periodismo bien hecho, aunque cada vez parezca más difícil creérselo.

¿Cuál fue su último desengaño?

Los desengaños tienen mala fama. En realidad, los desengaños son un fenómeno muy periodístico. La mayor parte de las veces nos aportan información de la que antes carecíamos.

¿Cuál es su mayor certeza?

La chapuza y la estupidez humana están detrás de más misterios que las conspiraciones.

¿Y sobre qué duda?

Dudar es parte del oficio. Es un músculo que tenemos que entrenar bien los periodistas. Últimamente dudo mucho sobre si de verdad entendemos las consecuencias de los cambios que estamos viviendo, o si vamos improvisando sobre la marcha y llamándolo progreso.

¿De qué está orgullosa?

De estar rodeada de una familia y unos amigos increíbles.

¿Cuándo le pincha la conciencia?

Cuando recuerdo la cantidad de injusticias y tragedias humanitarias a las que no les prestamos suficiente atención en los medios.

¿Qué le agrada?

Que me hagan pensar y, sobre todo, reír.

¿Y qué le ofende?

El sectarismo y la obviedad.

¿Tiene alguna obsesión confesable?

La sintaxis.

Marta Garcia Aller
Marta Garcia Aller | Foto: Javier Cuadrado
Javier Cuadrado

¿Qué tal conjuga en primera persona del singular el verbo “amar”?

Amo. Pero la polisemia no le hace justicia. Siempre mejor como verbo que como sustantivo. El amor ha de ser libre. Sin dueño.

¿El amor caduca?

Solo si es lo suficientemente intenso.

¿Prefiere un malo a un tonto?

Un tonto es más peligroso. Con el malo al menos sabes a qué atenerte. Y si además es listo a lo mejor aprendes algo.

¿La utopía es un caramelo envenenado?

La utopía es un espejismo útil. El futuro le hace falta mucha imaginación.

España: ¿drama, tragedia o farsa?

España es una buena idea mal gestionada.

La IA: ¿oportunidad o meteorito?

El apocalipsis siempre es un filón. Antes de las tecnológicas ya lo descubrió la religión. No sabemos cómo de peligrosa puede ser la IA, pero nos vamos haciendo una idea de cuánto pueden serlo sus dueños.

Dígame una canción y un poema sin los que no entendería su vida.

“No te salves”, de Mario Benedetti; canción, alguna de Sabina.

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