Los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, ganadores del Oscar al mejor largometraje documental en 2025 por No Other Land, junto a los codirectores palestinos Basel Adra y Hamdan Ballal, regresan a los cines este viernes 9 de octubre. Distribuida en nuestro país por Elastica Films, NAZA llega a las salas españolas tras un destacado recorrido internacional. Producido por The Guardian y JW Films, con el cineasta ganador del Óscar Jonathan Glazer como productor ejecutivo, el documental de 80 minutos investiga desde dentro el funcionamiento de los servicios de inteligencia militar israelíes durante la guerra en Gaza.
El título NAZA procede del acrónimo militar hebreo nezek agavi, un eufemismo utilizado por la inteligencia israelí para referirse a las muertes de civiles previstas como “daños colaterales” de los ataques aéreos. Rodado en secreto durante tres años, con entrevistas nocturnas en azoteas de Tel Aviv, el proyecto amplía las investigaciones publicadas en The Guardian, +972 Magazine y Local Call. A través de los testimonios anónimos de 24 miembros actuales y antiguos del ejército y los servicios de inteligencia israelíes, cuyas identidades aparecen ocultas, la película examina el uso de sistemas automatizados de selección de objetivos, como el programa de inteligencia artificial Lavender, y los criterios empleados para autorizar bombardeos pese a las muertes de civiles previstas.
Antes de llegar a los cines españoles, NAZA tuvo una destacada acogida en el circuito internacional de festivales. En su estreno en la competición oficial de la 83.ª edición del Festival de Venecia, recibió una ovación de 25 minutos, considerada un récord del certamen, y fue galardonado con el Premio Especial del Jurado. Posteriormente, obtuvo el Premio del Público a la mejor película europea en el Festival de San Sebastián. Sin embargo, su reconocimiento internacional también desencadenó una fuerte polémica política en Israel. El ministro de Cultura, Miki Zohar, acusó a los directores de “traición” y pidió que se les retirara la ciudadanía israelí, mientras que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, anunció su intención de impulsar reformas legislativas que permitieran retirar la nacionalidad a quienes difamaran a los soldados o al Estado israelí en el extranjero.
Las Fuerzas de Defensa de Israel, por su parte, han rechazado las acusaciones del documental y cuestionado la veracidad de su representación de las operaciones militares. Frente a la presión política, diversos sectores de la industria cinematográfica y de la sociedad civil israelí han expresado su apoyo a los cineastas. Más de 1.500 profesionales del cine israelí han firmado una petición en defensa de la libertad de expresión y creación, mientras que 43 organizaciones israelíes de derechos humanos han difundido un comunicado conjunto en el que exigen el fin de las amenazas contra Abraham y Szor. Tras su estreno en España y su distribución en decenas de países, está previsto que NAZA pueda verse gratuitamente en todo el mundo a través de la página web de The Guardian a finales de noviembre.

