El sindicato policial Jupol ha elevado la tensión alrededor de las protestas por la vivienda que se están sucediendo en varias ciudades españolas. La organización acusa a las delegaciones del Gobierno de estar dejando a unidades de la Policía Nacional sin las órdenes de servicio necesarias para preparar los dispositivos de seguridad y sostiene que se ha creado una «situación sin precedentes» en un momento de creciente movilización social.
La denuncia adquiere una dimensión especial en Madrid, donde las concentraciones y la acampada de la Puerta del Sol mantienen desde hace días una elevada presencia policial. A ese escenario se suman ahora la precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre y la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre.
«No informar a la Policía de las manifestaciones comunicadas y de los eventos que afectan al orden público es una irresponsabilidad de extrema gravedad. Nunca había ocurrido, ni siquiera con un Gobierno en funciones», asegura Jupol en un comunicado difundido este viernes.
Jupol denuncia falta de información para preparar los dispositivos
El centro de la acusación se encuentra en las llamadas órdenes de servicio. Estos documentos permiten organizar previamente los dispositivos policiales y conocer elementos como los horarios, recorridos, características de una movilización o necesidades previstas de efectivos. Según sostiene Jupol, esa información no estaría llegando con normalidad a algunas unidades encargadas de intervenir ante las protestas por la vivienda.
El sindicato considera que trabajar sin esas instrucciones dificulta la capacidad de anticipación de los mandos y puede complicar la distribución de los efectivos. «Privar a los responsables policiales de la información y de las instrucciones necesarias para planificar sus dispositivos compromete la anticipación, la coordinación y la capacidad de respuesta de las unidades encargadas de garantizar la seguridad ciudadana y el orden público», afirma.
Las quejas aparecen después de varias jornadas especialmente intensas en Madrid. La Policía Nacional ha tenido que desplegar dispositivos alrededor de la Puerta del Sol, del Congreso de los Diputados y de diferentes movilizaciones relacionadas con la crisis habitacional.
Las protestas por la vivienda elevan la tensión en Madrid

Las protestas por la vivienda han adquirido una nueva dimensión durante las últimas semanas. La acampada instalada en la Puerta del Sol continúa activa y las movilizaciones se han extendido a otros lugares de la capital, mientras colectivos sociales reclaman medidas contra los desahucios y el encarecimiento de los alquileres.
La muerte de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio se había convertido en uno de los grandes símbolos de las protestas, volvió a sacar este jueves a miles de personas a las calles de Madrid. Los manifestantes recorrieron el trayecto desde Sol hasta la vivienda de la calle Sainz de Baranda en la que había vivido durante décadas.
La Policía también ha intervenido en otros episodios relacionados con las movilizaciones de las últimas jornadas. A comienzos de octubre se reforzó el perímetro del Congreso ante el anuncio de nuevas concentraciones y, posteriormente, se desplegaron cientos de efectivos para separar a los participantes en la acampada de grupos que habían convocado una protesta contra ella.
Este contexto es el que utiliza Jupol para advertir de que la ausencia de una planificación adecuada puede incrementar las dificultades operativas de los agentes durante las protestas por la vivienda.
La huelga del 11 de noviembre y las elecciones aumentan la presión
El sindicato policial sitúa además su denuncia en un calendario político y social especialmente cargado. España celebrará elecciones generales el próximo 29 de noviembre, por lo que las próximas semanas estarán marcadas por la precampaña y posteriormente por los actos electorales de los diferentes partidos.
En medio de ese periodo está convocada también una huelga general para el 11 de noviembre, una circunstancia que, según Jupol, obligará a reforzar todavía más la capacidad de planificación de los dispositivos de orden público.
La organización considera de «gravedad extrema» la situación y llega a plantear que pueda existir una motivación política detrás de la falta de información que denuncia. «Parece que quieran que las calles ardan», sostiene Jupol. Se trata, en cualquier caso, de una valoración del sindicato que no ha sido acreditada como una estrategia deliberada del Gobierno.
Un conflicto que trasciende a la propia Policía

La polémica coloca el foco sobre la gestión de la seguridad en un momento en el que las protestas por la vivienda se mantienen como uno de los principales focos de movilización en las calles. La legislación establece que las autoridades gubernativas deben proteger el ejercicio del derecho de reunión y, al mismo tiempo, evitar que se produzcan alteraciones de la seguridad ciudadana.
Ese equilibrio obliga a organizar dispositivos capaces de garantizar tanto el desarrollo de las manifestaciones como la seguridad de participantes, agentes y terceros. Precisamente por ello, Jupol reclama que las unidades policiales dispongan con antelación de toda la información necesaria.
Por ahora, la acusación parte del sindicato policial y no consta una respuesta pública que permita conocer la versión de las delegaciones del Gobierno afectadas. Mientras tanto, Madrid afronta nuevas convocatorias, una acampada que continúa activa y varias semanas de intensa actividad política. Jupol advierte de que los dispositivos policiales no pueden llegar a ese escenario «a ciegas».

