Cuando en 2023 María Méndez (Oviedo, 2001) no fue llamada por Jorge Vilda para ir al Mundial de Australia después de haber sido parte de las ventanas previas, supuso uno de los mayores palos de su carrera. Una “espinita” en sus palabras. En las de su entorno “una desilusión muy grande”.
En ese verano que comenzaba, acababa de cumplir 22 años, y era parte esencial de aquel ‘super Levante’.
En el conjunto valenciano siempre “se sintió una granota más” y con su capitanía Méndez formó parte de un vestuario por el que han pasado algunas de las futbolistas más importantes del fútbol español. Algunas de sus compañeras, como Alba Redondo, brillaron en la Selección que se cosieron la primera estrella con España.
Reconquistar la Selección
Lejos de tirar la toalla por aquella ausencia y de que se viese afectado su rendimiento, María Méndez lo suplió con trabajo, con ganas, y siguió poniendo al servicio del fútbol el talento de sus botas. Con Vilda ya fuera del banquillo de la Absoluta femenina, la defensa asturiana continúo demostrando que se merecía un hueco en la defensa de la Roja. Vaya si lo consiguió.
Disputó la Nations League de la que España fue campeona en su primera edición en febrero y ese junio recibió una de las llamadas más importantes de su carrera. Fichaba por el Real Madrid.
Al Levante le había precedido el Depor y anteriormente el Oviedo Moderno, donde comparte raíces con Beatriz Álvarez o Montse Tomé. Fue precisamente la seleccionadora quien le devolvió su lugar en la Selección.
Junio de 2024 traía dos grandes hitos, el de vestir de blanco y el de ser parte del equipo que hizo historia para que el fútbol femenino español fuese parte de unos JJOO por primera vez. Aunque Paris 2024 tampoco salió como esperaban, con ese cuarto puesto agridulce, ella siempre ha afirmado “a pesar de los malos momentos, somos olímpicas.”
El olimpismo y María Méndez tienen mucho en común: la resiliencia, el sacrifico, el sentimiento de equipo y el valor de la dedicación, esa que de una forma u otra acaban prevaleciendo. Embarcada en la concentración que enfrenta a España con Estados Unidos, en el primer destino del Camino a Brasil 2027, para el que la Roja ya tiene billete sacado, Méndez explica a Artículo14 que “vestir la camiseta de España es para ella lo máximo”.
Con 26 años vive un momento deportivo inmejorable. Entra en los planes fijos tanto de Pau Quesada como de Sonia Bermúdez. El curso pasado fue una de las jugadoras más utilizadas por el técnico del Real Madrid y no se ha perdido una sola presencia en las listas que ha dado la nueva seleccionadora. Y eso que en su demarcación el nivel de competencia es tremendamente alto con nombres como el de Irene Paredes, Mapi León.
Mejorar tras cada concentración
En diciembre de 2025 sumaba un nuevo título, la segunda Nations conquistada frente a Alemania en el Metropolitano. Cuando le preguntamos por la clave del éxito, lo tiene muy claro. “Este equipo nunca tiene techo a nivel de exigencia y eso hace que cada futbolista sea mejor cuando termina cada concentración.”
“Confío mucho en el equipo que estamos formando” nos reconoce. Ese que aúpa a España al número 1 del ranking mundial de la FIFA.
Al palmarés de María con España le queda sin duda la Copa del Mundo, ella no niega “de tener el objetivo a final de temporada de poder estar en un Mundial”. Ocho meses por delante para quitarse con Brasil la espinita de Australia, “estamos muy ilusionados con la posibilidad de que pueda ir”, nos aseguran los que mejor la conocen.
Quizás a María Méndez no le acompañen tanto el marketing, los focos o los followers. Factores que han hecho del fútbol de nuestros días más un espectáculo que un deporte. Quizás en vez de aura, María Méndez lo que farmee sea esfuerzo.

