Las últimas semanas han desatado diversos debates sobre las principales causas del problema de la vivienda en España. Uno de los más polémicos vincula la disponibilidad de vivienda en el país con la llegada de inmigrantes. Según los datos del I Barómetro Artículo 14, elaborado por la consultora Winston a partir de 1.201 entrevistas online realizadas entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre de 2026, la sociedad española se encuentra dividida sobre si la inmigración dificulta, o no, el acceso a la vivienda.
Los resultados de la encuesta evidencian que una mayor parte de la sociedad cree que las personas extranjeras que llegan al país no suponen un obstáculo para el acceso, aunque la ventaja con los que creen que sí lo es resulta muy estrecha.
Mientras un 37% de los encuestados opina que los inmigrantes no suponen ningún obstáculo, un 33% manifiesta que si lo son, una diferencia de cuatro puntos que pone de manifiesto la división de opiniones por parte de la sociedad española respecto a este tema. Por su parte, un 22% adopta una posición neutral (“ni una cosa ni otra”) y un 7% opta por el “no sabe o no contesta”.
Misma división por sexos
Misma brecha en las opiniones hay por sexo. Un 38% de los hombres y un 37% de las mujeres creen que la inmigración no supone un obstáculo para el acceso a la vivienda, frente a un 34% de los hombres y un 32% de las mujeres que opinan que si lo es.
Por su parte, un 21% de los encuestados masculinos no están “ni de acierdo ni en desacuerdo”, frente a un 24% de las femeninas. Un 7% en ambos sexos responde “no sabe o no contesta”.
El partido político marca la intención de voto
El I Barómetro Artículo 14 recoge también la intención de voto en función del partido político que más represente a los encuestados, y los resultados marcan una profunda fractura entre los bloques de izquierda y derecha.
En el espectro progresista, de encuestados que se perciben como más representados con Sumar o PSOE, predomina la negativa a señalar la inmigración como causa principal de la problemática residencial. Concretamente, entre los votantes de Sumar prima el rechazo a esta tesis, con un 80% en contra, frente a un 10% de acuerdo y un 10% que se encuentra en una posición neutral.

Si bien es cierto que entre los afines al PSOE también predomina el “no” a que los inmigrantes supongan un obstáculo, la brecha con Sumar ya es de 23 puntos. Y es que, un 58% de estos encuestados se posiciona en contra, frente a un 21% que respalda la afirmación y un 18% que se mantiene en una postura neutra.
La brecha en la derecha es superior a la de los partidos de izquierda
En el ala contraria también hay una brecha entre los que creen que los inmigrantes suponen un obstáculo y los que no. Mientras que un 74% de los afines a Vox creen que si que son parte del problema, esa cifra se reduce hasta el 43% entre los simpatizantes del Partido Popular, una diferencia de 31 puntos (superior a la de los partidos de la izquierda).
Además, entre los encuestados más representados por Vox no hay ningún porcentaje de personas que se hayan mantenido neutras en su respuesta, y un 16% ha votado en contra de que los inmigrantes supongan un obstáculo.
Entre los afines al PP, un 20% son los que se muestran en desacuerdo, y un 34% mantienen una posición neutra con esa cuestión.
Brecha por edades: hasta 11 puntos en los de entre 50 y 64 años
La mayor brecha en función de la edad se encuentra en los encuestados de entre 50 y 64 años. Si bien es cierto que es el grupo de edad que menos percibe a la inmigración como un obstáculo para acceder a la vivienda (un 41%), la diferencia con los que creen que si, es de 11 puntos (un 30% lo opinan).
Entre los más jóvenes (18-34 años) esa diferencia es de apenas un punto: un 35% no lo percibe como un problema, frente a un 34% que si. De la misma manera que ocurre entre los de 35 y 49 años: un 37% cree que no supone ningún impedimento, mientras que un 38% opina que si.
Respecto a los más mayores (más de 65 años), la diferencia es de dos puntos: un 35% no percibe ningún obstáculo en la inmigración para el acceso a la vivienda, mientras que un 33% cree que si lo es.

