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Pilar Rubio: “No puedo esperar ni depender de otra persona para decidir qué hago profesionalmente”

Madre de cuatro hijos y con una intensa trayectoria profesional, la periodista presenta su nueva colección de ropa deportiva y reflexiona sobre conciliación, salud mental y la importancia de cuidarse

Pilar Rubio tiene claro que cuidarse no es un capricho, sino una inversión de futuro. La presentadora ha convertido el deporte en una parte imprescindible de su vida, no solo para mantenerse en forma, sino también para afrontar con energía las exigencias de su profesión y de la maternidad. Una filosofía que también traslada a su colaboración con Selmark, la firma española de lencería y moda deportiva con la que lleva años trabajando en el diseño de colecciones que apuestan por la comodidad, la versatilidad y el bienestar de las mujeres.

En la presentación de su nueva colección deportiva, la periodista se muestra cercana, espontánea y dispuesta a hablar sin filtros de los desafíos que implica encontrar tiempo para una misma, de las críticas que recibe en redes sociales y de la importancia de sentirse bien con el propio cuerpo. También sobre la relación con el cuerpo a partir de los 40, la disciplina, el bienestar emocional, las dificultades para conciliar y las decisiones profesionales que ha tomado desde que es madre.

P. Llevas años vinculada al deporte y al bienestar. ¿Ha cambiado tu manera de entender el cuidado personal con el paso del tiempo?

R. Sí, creo que llega un momento en el que empiezas a plantearte las cosas de otra manera. Antes podíamos preocuparnos más por la estética, pero ahora pensamos en cómo queremos sentirnos dentro de diez o veinte años. Ya no es solo una cuestión de vernos bien, sino de salud y de calidad de vida. Queremos seguir activas, tener energía y que nuestro cuerpo no nos limite. Por lo menos, yo he empezado a ser mucho más consciente de todo esto a partir de los 40.

¿Qué papel juega el ejercicio físico en esa nueva manera de afrontar la vida?

Para mí es fundamental. El deporte me ha hecho más feliz. Me levanto con más ganas, con otra actitud y siento que puedo utilizar mi energía en las cosas que realmente me importan. El ejercicio influye en cómo te encuentras, en tu predisposición ante la vida y también en tu bienestar emocional.

¿Te sientes mejor ahora que cuando tenías veinte años?

En muchas cosas, sí. Ahora tengo otra actitud. Antes había situaciones o preocupaciones a las que les daba mucha importancia y que hoy veo de otra manera. Intento no gastar energía en cosas que no merecen la pena y concentrarme en lo positivo. Creo que eso también es algo que vas aprendiendo con los años.

Hablas mucho de la disciplina, pero ¿cómo consigues encontrar tiempo para entrenar con tu ritmo de trabajo y tu vida familiar?

Es difícil encontrar tiempo para todo, eso está claro, pero creo que hay que aprender a priorizarse. Yo digo que me autosecuestro una hora al día. Durante esa hora, que se olviden de que existo, porque es para mí. Y no lo considero egoísta. Al contrario, pienso que estoy invirtiendo en mi futuro y también en el de mi familia. Si yo estoy bien, fuerte y con energía, voy a poder cuidar mejor de las personas que quiero.

Pilar Rubio

Eres un referente para muchas mujeres, pero también recibes críticas cuando compartes tus rutinas en redes sociales. ¿Cómo lo llevas?

Yo comparto las cosas con toda mi buena intención. A veces tengo la suerte de hablar con un médico o con una nutricionista que sabe muchísimo y pienso que, si puedo transmitir algo de lo que he aprendido, quizá ayude a alguien. Pero luego publico un vídeo con toda mi ilusión y aparecen comentarios diciendo que claro, que yo no tengo que planchar o que no tengo determinadas obligaciones. Y pienso: ¡qué agotamiento! Cada una tiene su situación. Yo también tengo días complicados. Cada mujer tiene su realidad, para lo bueno y para lo malo.

Lo que intento transmitir es lo que yo vivo y lo que a mí me funciona. No pretendo que todas las mujeres hagan exactamente lo mismo que yo. Sería absurdo porque nuestras vidas son diferentes. Lo que quiero es compartir lo que voy aprendiendo, las cosas que me ayudan a sentirme mejor y que quizá también puedan servirles a otras personas.

También insistes en que las mujeres no deberíamos dejarnos siempre para el final.

Claro. Muchas veces estamos pendientes de todo el mundo y nos olvidamos de nosotras. Tenemos muchas responsabilidades y queremos llegar a todo, pero hay que entender que nuestra salud también importa. No podemos esperar a encontrarnos mal para empezar a cuidarnos. Yo quiero seguir teniendo energía y movilidad cuando sea mayor. No quiero llegar a los 80 años y descubrir que no puedo hacer las cosas que me gustan. Al menos quiero hacer todo lo que esté en mi mano para intentar evitarlo.

¿En qué momento empezaste a tomarte el deporte realmente en serio?

Cuando fui madre. Recuerdo que pensé que tenía que recuperarme, pero no solamente por mí, también por mis hijos. Los años en los que los niños son pequeños son durísimos. Yo tuve que dar el pecho a uno y, nueve meses después, tuve otro embarazo. Después tenía que seguir trabajando y organizarme como podía. Fue una etapa muy exigente.

Has contado que nunca te has cogido una baja maternal…

Mi trabajo no es un trabajo al uso. Yo siempre he pensado que, si dejo de trabajar, desaparezco y dejo de cobrar. En mi profesión no siempre puedes parar cuatro meses y después regresar exactamente al punto en el que estabas. Nunca me he cogido una baja maternal y me criticaban por ello, pero era una decisión que tenía que tomar teniendo en cuenta mis circunstancias profesionales.

¿Cómo conseguías compaginar la lactancia con los compromisos de televisión?

Como podía. A veces me llevaba al bebé a El Hormiguero porque tenía que darle el pecho. Otras veces me organizaba para sacarme leche, dejársela a mi madre y poder irme a trabajar. Después volvía y tenía que repetir todo el proceso. Era una auténtica complicación. Y así, con cuatro hijos.

¿Te habría gustado poder desconectar del trabajo durante esos primeros meses?

Por supuesto. Me habría encantado quedarme cuatro meses en casa con mis niños y después decir: ahora retomo mi carrera donde la dejé. Pero en esta profesión las cosas no funcionan siempre así. Tenía que encontrar la manera de estar con mis bebés y seguir trabajando. Y no era nada fácil.

¿Has sentido alguna vez que se juzgaban tus decisiones profesionales por tu situación personal o familiar?

Sí. A veces la gente cree que, por vivir con quien vivo, eso tiene que condicionar mi carrera o mis decisiones. Pero yo soy una persona totalmente independiente. Pienso en mis recursos, en cómo quiero llevar mi trayectoria y en cómo quiero enfocar mi carrera. No puedo esperar ni depender de otra persona para decidir qué hago profesionalmente.

¿Qué buscas cuando te sientas a diseñar una colección como la que acabas de presentar con Selmark?

Lo primero es pensar en las mujeres y en sus necesidades reales. Trabajo con Virginia, la directora creativa, y después de tantos años juntas tenemos una conexión increíble. Muchas veces ni siquiera necesitamos hablar demasiado porque llegamos a las mismas conclusiones. Nos interesa escuchar a mujeres de distintas edades, con cuerpos diferentes y estilos de vida muy variados. Queremos saber qué necesitan, qué les resulta cómodo y qué problemas encuentran cuando se visten.

La ropa deportiva ha dejado de utilizarse exclusivamente para entrenar. ¿Cómo ves esa evolución?

Me encanta porque responde a cómo vivimos ahora. Las mujeres hacemos muchas cosas a lo largo del día y necesitamos prendas que nos acompañen en diferentes momentos. Puedes ir al gimnasio, trabajar, hacer recados o salir a la calle con ropa deportiva si está bien diseñada y sabes combinarla. Incluso hay mujeres que la llevan con tacones. A mí al principio no se me habría ocurrido, pero me parece estupendo que cada una encuentre su estilo.

¿Qué es lo que más te preocupa cuando diseñáis prendas para cuerpos tan diferentes?

Que una mujer se sienta cómoda y segura. Todas tenemos nuestras inseguridades, independientemente de cómo nos vean los demás. Yo tampoco quiero estar en el gimnasio pendiente del espejo, de si se me marca algo o de si una prenda se mueve cuando hago un ejercicio. Por eso damos tantas vueltas a los patrones, las costuras, las cinturas y los tejidos. La ropa tiene que acompañarte para que puedas concentrarte en lo que estás haciendo.

¿Qué te gustaría que las mujeres aprendieran de tu experiencia?

Sobre todo, que no se dejen para después. Que no esperen a tener otra edad, otro cuerpo u otras circunstancias para empezar a cuidarse o hacer las cosas que les gustan. Cada una tiene sus condiciones y sus posibilidades, pero creo que es importante intentar mantenernos activas y no perder esa energía que nos permite disfrutar de la vida.

¿Y cuál es tu principal objetivo personal de cara al futuro?

Seguir teniendo calidad de vida. Mantenerme fuerte, activa y con ganas de hacer cosas. Creo que el paso del tiempo nos hace más conscientes de la importancia de cuidarnos. No se trata de querer volver atrás, sino de intentar que nuestro cuerpo no nos limite y de seguir disfrutando de todo lo que nos gusta durante muchos años.

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