Cien días

Los primeros 100 días del ébola en la República Democrática del Congo: una crisis que se propaga más rápido que la respuesta

Médicos Sin Fronteras advierte de que las comunidades no reciben el apoyo necesario para contener la enfermedad. Es la segunda epidemia de ébola que más muertes ha causado y la que más rápido se propaga

Epidemia de ébola
Los equipos de descontaminación visitan el domicilio de una paciente que está siendo tratada en el centro de tratamiento del ébola de Elikya
Julien Dewarichet/MSF

Cien días después de que se declarara el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), este se ha convertido en el segundo mayor y más mortífero de la historia del país, con más de 5.200 casos confirmados y 2.476 fallecidos registrados por las autoridades congoleñas hasta el 18 de agosto.

Las consecuencias se dejan sentir mucho más allá de los centros de tratamiento. Save the Children afirma que al menos 180 niños han perdido a ambos padres o a sus principales cuidadores desde que se declaró el brote el 15 de mayo. Eso supone casi dos niños huérfanos al día.

Congo
Una trabajadora sanitaria en un check point cerca de Goma, Kivu del Norte
Efe

Las cifras, facilitadas por la División Provincial de Asuntos Sociales de Ituri, el epicentro del brote, incluyen a 90 niños y 90 niñas. La mayoría se encuentra actualmente al cuidado de familiares o en centros de acogida estatales, mientras se buscan soluciones de acogida familiar a largo plazo.
Otros 114 menores se encuentran separados de sus padres mientras estos reciben tratamiento contra el ébola y están siendo atendidos por familiares y organizaciones humanitarias.

“El ébola está arrebatando mucho más que vidas. Está separando a los niños de las personas a las que acuden cuando tienen miedo”, afirmó Greg Ramm, director de Save the Children en la RDC. “Cada niño o niña que pierde a un progenitor, a un cuidador o a un ser querido se enfrenta a un futuro lleno de incertidumbre”, explicó Ramm.

La organización advierte de que los niños que quedan huérfanos, separados de sus familias o desamparados corren un mayor riesgo de sufrir trata, explotación, abuso sexual, violencia física y reclutamiento forzoso por parte de grupos armados. También pueden sufrir estigmatización y aislamiento, ya que los sistemas de protección, ya de por sí desbordados, tienen dificultades para responder.

Vue de la cour du collège Mwanga à Goma. Des élèves se lavent les mains avant d'accéder à leurs cours dans le cadre des mesures de prévention contre Ebola. View of the courtyard of Mwanga College in Goma. Students wash their hands before entering their classes as part of Ebola disease prevention measures.
Brote de ébola en Goma
EFE

Según Save the Children, al menos 800 niños han contraído el ébola y más de 357 han fallecido. La organización señala que los niños representan más del 32% de las 1.124 muertes confirmadas para las que se disponía de datos desglosados por edad a fecha de 5 de agosto.

Propagación a un ritmo alarmante

El brote también se ha extendido geográficamente. Ahora afecta a seis provincias, frente a las dos iniciales. El Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) estima que solo se ha identificado alrededor del 10% de los contactos potencialmente expuestos, mientras que aproximadamente cuatro de cada cinco nuevas infecciones se detectan fuera de las cadenas de transmisión conocidas. Médicos Sin Fronteras (MSF) afirma que la velocidad de transmisión está superando la capacidad de respuesta.

“La epidemia continúa propagándose y el ritmo al que avanza es superior al de la capacidad de respuesta desplegada”, afirmó el doctor Javid Abdelmoneim, presidente internacional de MSF. “Los centros de tratamiento siguen siendo esenciales para salvar vidas, pero esta respuesta necesita algo más que camas adicionales. Necesita una mejor detección de los casos, aislamiento seguro de las personas enfermas y sus contactos, y apoyo para los trabajadores sanitarios. También es necesario proteger frente a la infección a las personas que acuden a los centros de salud existentes para recibir atención. Y, sobre todo, la respuesta debe construirse con las comunidades, no en torno a ellas”, aseveró Abdelmoneim.

BENI (Congo, the Democratic Republic of the), 12/05/2026.- (FILE) - Rachel Rukwati suits up in PPE to enter a high-risk treatment zone, at the peak of the Ebola crisis, at a health centre in Beni, North Kivu, Democratic Republic of Congo, 04 May 2019 (reissued 12 May 2026). International Nurses Day (IND) is celebrated annually on 12 May to mark the birth of Florence Nightingale, founder of modern nursing. The day honours the vital contributions nurses make to global healthcare and societies. (Florencia) EFE/EPA/HUGH KINSELLA CUNNINGHAM
Rachel Rukwati se equipa con equipo de protección personal en un centro de salud en Beni
EFE

La ONG señala que más del 60% de las muertes por ébola en la República Democrática del Congo desde que se declaró el brote se han producido fuera de los centros de tratamiento, a menudo lejos de ellos. Por lo tanto, muchas personas están falleciendo en sus hogares o en sus comunidades sin recibir atención médica, mientras que la transmisión continúa antes de que se detecten los casos.

MSF opera actualmente en Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Tshopo y Haut-Uélé. Sus equipos gestionan siete centros de tratamiento del ébola y unas 15 unidades de aislamiento, con más de 400 camas -aproximadamente un tercio de la capacidad total de la respuesta de emergencia-. Más de 1.400 miembros del personal de MSF están trabajando en el brote, y la organización afirma que ha ingresado a más de 2.000 pacientes desde el inicio de la crisis, incluidos más de 800 casos confirmados de ébola.

Ébola
Nsimire, psicóloga de la Unión de Asistentes Domésticos del Congo, en Kivu del Norte, República Democrática del Congo
Efe

En el campamento de desplazados de Rho, en Ituri, donde viven unas 50.000 personas, los líderes comunitarios han colaborado con MSF para animar a las personas con síntomas a someterse a pruebas, aislarse y recibir tratamiento, al tiempo que promueven medidas de prevención de la infección.

​”Conocemos nuestras comunidades y sabemos cómo llegar a nuestra gente”, afirmó Ezrome Kiza Lumani, líder comunitario del campamento. “Cuando llegó el ébola, no esperamos. Hablamos con las familias, escuchamos sus miedos y animamos a las personas con síntomas a buscar atención médica. Nuestro papel para detener este brote es fundamental“, admitió el líder local.

Save the Children está creando espacios seguros en Ituri para los niños cuyos padres o cuidadores están recibiendo tratamiento contra el ébola y que no cuentan con ningún otro familiar que pueda hacerse cargo de ellos. Los niños recibirán alojamiento, comida y apoyo psicosocial durante el periodo de seguimiento de 21 días.

ébola
El entierro de Baudo Baraka Jules junto a su ataúd en el cementerio de Nyamurongo, en Bunia
Efe

“La protección infantil no puede tratarse como una preocupación secundaria en la respuesta al ébola. Cada esfuerzo para detener la transmisión debe ir acompañado de esfuerzos para proteger a los niños y niñas que quedan atrás”, explicó Ramm. Para quien “los Gobiernos, los donantes y la comunidad internacional deben invertir urgentemente en ampliar el apoyo a los servicios sanitarios de primera línea, las alternativas de cuidado, el apoyo a la salud mental, los programas comunitarios de protección infantil y los servicios esenciales de los que dependen las familias”.

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