Marruecos observa el espectáculo y proclama su inocencia: “Somos una víctima colateral de una guerra interna en España”

Desde Rabat se esgrimen las contradicciones entre los distintos mandos e instancias policiales como la demostración de la falta de pruebas contra su país

CEUTA, 01/09/2026.- Continúan las aglomeraciones de migrantes en las inmediaciones del embolsamiento de Loma Colmenar para acceder a la zona, en Ceuta, este martes. EFE/Reduan
Continúan las aglomeraciones de migrantes en las inmediaciones del embolsamiento de Loma Colmenar para acceder a la zona, en Ceuta. EFE/Reduan

La crisis de Ceuta ha servido, entre otras cosas, para sellar definitivamente la unidad de destino entre las autoridades de Marruecos y el Gobierno de Pedro Sánchez. El presidente que pasará a la historia por haber puesto fin a décadas de neutralidad española entre Rabat y el Frente Polisario para apoyar la propuesta de autonomía para el Sáhara Occidental, una decisión mucho más aplaudida en Marruecos que al norte de Tarifa que Sánchez nunca quiso explicar con pedagogía, se hunde con la popularidad al máximo en Marruecos.

CEUTA, 27/08/2026.- Migrantes observan desde lejos las protestas de ciudadanos que impiden la llegada de los voluntarios de Cruz Roja a la playa del Trampolín con bolsas de alimentos. EFE/Reduan
Migrantes observan desde lejos las protestas de ciudadanos que impiden la llegada de alimentos.
EFE/Reduan

Un Marruecos que -siempre con el silencio de su gobierno como norma, pues nunca su primer ministro dio explicación alguna ni condolencias a las familias de las víctimas ni visita a la zona cero- observa atónito, entre la sorpresa y la satisfacción, a través de las televisiones españolas por satélite con el cubo de palomitas sobre la mesa (junto al té a la menta) el espectáculo de la política española en las últimas fechas, incluida las discrepancias entre la dirección de la Policía Nacional tras la intervención hoy miércoles de Francisco Pardo Piqueras y el informe de la Comisaría de Extranjería remitido recientemente a la Audiencia Nacional sobre el papel e implicación de las fuerzas de seguridad marroquíes en el asalto de la frontera del Tarajal.

Para Marruecos las contradicciones en el seno del Estado, entre el Gobierno y el aparato de seguridad e inteligencia del Estado y la actitud cada vez más agresiva de la oposición son la prueba de una guerra interna que no hace sino exonerarle de todo lo sucedido. “Tras la aclaración del jefe de la Policía se demuestra mucho más claramente que lo que existe en España es una crisis interna entre distintos sectores del Estado”, asegura, por su parte, a Artículo14 el doctor en historia e hispanista marroquí Samir Bennis. “Y Marruecos se está convirtiendo en la víctima colateral”, asevera.

MADRID, 02/09/2026.- El líder del PP Alberto Núñez Feijóo (c) junto al alcalde de Madrid José Luis Martínez Almeida (i) y la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso (d) asisten a la manifestación con motivo del Día de Ceuta, convocada este miércoles ante todos los ayuntamientos de España. EFE/SERGIO PÉREZ
El líder del PP Alberto Núñez Feijóo junto al alcalde de Madrid José Luis Martínez Almeida  y la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso. EFE/SERGIO PÉREZ

“¿Quién dio la orden, si realmente hubo una orden? ¿Dónde está la prueba de esa orden? ¿Dónde está el vínculo entre los supuestos agentes de paisano, las fuerzas de seguridad y los gendarmes? No se establece ninguna cadena de mando ni se aporta ninguna prueba documental o material que permita atribuir la operación al Estado marroquí. Solo encontramos insinuaciones, conjeturas, aproximaciones e interpretaciones, todas encaminadas a llegar a una conclusión previamente establecida: atribuir a Marruecos la autoría de lo ocurrido”, asegura el consejero diplomático marroquí. A juicio de Bennis, el riesgo ahora es que “las relaciones bilaterales y la confianza entre los dos países, incluidos sus servicios de inteligencia, sean otra víctima colateral en los próximos años”.

No en vano, la defensa a ultranza del mandatario español -y sus ministros- al país magrebí no ha pasado desapercibida al sur de Tánger. La efigie de Sánchez, ora sonriente ora seria y de rostro anguloso, ha sido protagonista en el arranque de semana tras su entrevista en la Ser. No menos reproducidas fueron las palabras del ministro de Justicia y Presidencia, Félix Bolaños, en una reciente comisión mixta del Congreso en la que pedía “respeto” para Marruecos. Mientras se reconoce la “valentía” de Sánchez, cada vez más opinadores aprovechan estos días para, siguiendo la estela del ministro de Justicia, ironizar sobre la españolidad de Ceuta y Melilla y defender la reclamación histórica de Rabat sobre las dos ciudades autónomas.

MADRID, 27/08/2026.- El ministro de Justicia, Felix Bolaños, comparece este jueves en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional del Congreso para informar de la gestión de la crisis migratoria en Ceuta. EFE/ Mariscal
El ministro de Justicia, Felix Bolaños, comparece este jueves en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional del Congreso. EFE/ Mariscal

“Debemos actuar con la máxima cautela. Estamos ante un documento elaborado por una unidad policial por encargo de una jueza, dentro de una investigación todavía abierta, y no ante una conclusión definitiva de la Policía española ni del Gobierno. De hecho, el propio director general de la Policía ha comunicado al ministro del Interior que ningún informe atribuye a las Fuerzas de Seguridad marroquíes la planificación o ejecución de lo sucedido los días 30 y 31 de julio”, recuerda el ex ministro marroquí y actual vicepresidente de la Cámara de Consejeros del país norteafricano Lahcen Haddad.

“Las imágenes de agentes marroquíes presentes sobre el terreno pueden demostrar presencia, intervención o incluso decisiones operativas puntuales, pero no prueban por sí solas que el Estado marroquí ordenara y planificara una operación destinada a desestabilizar España. Para sostener una acusación de tal gravedad hacen falta pruebas claras sobre quién dio la orden, cómo se tomó la decisión y cuál era el objetivo perseguido”, prosigue. “Hay que esclarecer todo lo ocurrido, por supuesto, pero sin transformar hipótesis policiales en verdades judicialmente establecidas ni convertir una investigación en una acusación política contra todo un Estado”, concluye Haddad, uno de los pocos ex ministros marroquíes hispanohablantes de los últimos años y siempre activo en los debates sobre relaciones bilaterales en redes sociales.

Fotos incluidas en el informe de la Policía Nacional.
Fotos incluidas en el informe de la Policía Nacional.

Por su parte, para el hispanista marroquí Nabil Driouch, todo lo ocurrido en las últimas semanas se enmarca en el contexto de los intentos de la derecha española por “derrocar al Gobierno de Pedro Sánchez” y “convertir la crisis política entre Marruecos y España en una crisis diplomática. Existe un fuerte deseo de utilizar todas las bazas posibles para lograrlo”.

“No hay que olvidar, añade el escritor marroquí, que el informe de la Policía se dio a conocer 24 horas después de que Sánchez exculpara a Marruecos en su entrevista en la cadena Ser, y la noticia la dio un medio de derechas antes de que el Ministerio del Interior desmintiera cualquier acusación contra Marruecos en el informe”. “Es una bofetada para Marruecos, pero sabemos que en realidad va dirigida contra Sánchez”, concluye el autor del ensayo la vecindad cautelosa a Artículo14.

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