La política italiana Emma Bonino, una de las figuras más reconocibles del radicalismo liberal europeo y de la lucha por los derechos civiles, ha muerto este viernes en Roma a los 78 años. La noticia ha sido anunciada por Più Europa, la formación liberal y europeísta que ayudó a fundar en 2017.
El partido la ha despedido como “una de las protagonistas más lúcidas, valientes y libres de la historia política de nuestro país y del mundo libre”. Con ella desaparece una dirigente que recorrió durante medio siglo casi todos los niveles de la política – desde el activismo y la desobediencia civil hasta el Parlamento italiano, la Comisión Europea y el Ministerio de Exteriores – sin abandonar las causas que marcaron sus comienzos.
Bonino había sido ingresada de urgencia el pasado lunes en el hospital Santo Spirito de Roma debido a un empeoramiento de su insuficiencia respiratoria. Los médicos describieron inicialmente su estado como grave, aunque permanecía consciente. Este jueves había salido de cuidados intensivos y había sido trasladada a un centro privado de la capital. Ha muerto a la mañana siguiente, según ha informado la agencia italiana ANSA. En 2015 había anunciado que padecía un cáncer de pulmón. Continuó haciendo política durante el tratamiento y, ocho años después, comunicó que había concluido las terapias con resultado positivo.

La trayectoria política de Bonino nació fuera de las instituciones. En 1974, cuando el aborto todavía era ilegal en Italia, interrumpió un embarazo en una clínica clandestina de Florencia. Al año siguiente se autodenunció ante la Policía para convertir aquella experiencia personal en un acto público de desobediencia civil y participó en la creación del Centro de Información sobre Esterilización y Aborto.
Su detención dio visibilidad a una campaña que contribuyó a abrir el camino a la aprobación, en 1978, de la ley que reguló y despenalizó la interrupción voluntaria del embarazo en Italia. En 1976 fue elegida diputada por el Partido Radical con solo 28 años y ahí dio comienzo una carrera construida alrededor de los derechos individuales.
Emma Bonino ha rappresentato per decenni una voce forte e riconoscibile della politica italiana, portando avanti le sue idee con determinazione.
Le nostre storie e le nostre sensibilità sono state lontane, ma questo non mi ha mai impedito di riconoscerne il peso e il ruolo nella…
— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) September 11, 2026
Junto a Marco Pannella, convirtió las huelgas de hambre, los referéndums y la desobediencia civil en instrumentos habituales de presión política. A la defensa del aborto y el divorcio sumó campañas contra la pena de muerte, la mutilación genital femenina y el hambre, y en favor de los migrantes, la libertad sexual y la justicia internacional.
Bonino y Pannella fundaron también No Peace Without Justice, una organización nacida de una campaña del Partido Radical Transnacional para combatir la impunidad y promover la creación de una Corte Penal Internacional permanente. La organización participó posteriormente en el proceso que condujo a la aprobación del Estatuto de Roma y promovió campañas internacionales contra la mutilación genital femenina, según recoge su historia institucional.
