Los controles extraordinarios para pasajeros que llegaban desde España en las fronteras aeroportuarias y aéreas introducidos este mes de agosto por el Ejecutivo Meloni tras la crisis de Ceuta desencadenaron el conflicto político y diplomático del verano. Pero la vuelta al cole, lejos de suponer una vuelta a la normalidad, parece desencadenar un segundo asalto entre Roma y Madrid.
De hecho, a punto que venciese el plazo inicial de un mes establecido por el Gobierno italiano para la medida, este lunes 31 de agosto, a través de una nota difundida por el Ministerio de Interior, se confirmaba una ampliación de los controles durante 15 días más. Un anuncio que ha generado una respuesta recíproca por parte del Ejecutivo Sánchez.

Ceuta es un tema de seguridad nacional para Italia
Italia enmarca esta decisión en una situación, unos factores, que dice, un mes después, persisten. Además, explica haberse basado en el análisis realizado por el Comité de Análisis Inmigración y Seguridad Fronteriza. De la nota oficial difundida por el Gobierno Meloni puede percibirse un ligero tono conciliador, explicando que “se han tenido en cuenta las iniciativas emprendidas por España, junto con la Unión Europea, para que la situación en la zona pueda encaminarse próximamente a la normalización”. Aunque, en realidad, el mensaje que quiere mandar Meloni es el mismo que ha reiterado su Ejecutivo durante todo este verano candente en lo político: la crisis de Ceuta es un tema de seguridad nacional para Italia.
En un clima electoral marcado por el ascenso de un nuevo partido más a la derecha de Meloni, el del general Vannacci, la líder ha abierto con este conflicto diplomático un debate político sobre el tema migratorio que será crucial de cara al año electoral de 2027. Una de las últimas encuestas de finales del mes de julio demuestra que solo el 22% de los encuestados está satisfecho con la gestión de este Gobierno en materia de seguridad (YouTrend).

Para el Ejecutivo de Giorgia Meloni era, por eso, fundamental dar una señal. El ministro de Exteriores Tajani ha reivindicado, de hecho, la prórroga en un mensaje en redes sociales en en el que decía que “la decisión, en aplicación de las mismas normas de Schengen, es provisional y está motivada por la necesidad de garantizar la seguridad de las fronteras italianas y europeas, y de prevenir cualquier infiltración, empezando por la yihadista”.
Seis detenidos en Italia
Durante este mes en el que la medida ha estado en vigor, Italia ha identificado a más de 180.000 viajeros procedentes de España en sus fronteras y ha rechazado la entrada a 31 personas y ha detenido a otras seis, según informaron este lunes los medios italianos citando fuentes del Ministerio del Interior.

España, por su parte, ha querido reprochar la inutilidad de la medida recordando que las personas migrantes que llegan a Ceuta no se encuentran dentro del sistema de libre circulación de Schengen y que, por lo tanto, no pueden suponer una amenaza con Italia, con la que además no existe frontera física. Pero el Gobierno italiano aprovecha la situación aún candente en Ceuta para justiciar esta prórroga y demostrar, una vez más, su dureza en un mensaje, el migratorio, que Meloni pretende liderar no solo ante sus votantes italianos, sino también en Europa.

