“Es como si vas a una revisión médica siempre te encuentran algo”, manifestó Emilio Cortés, abogado de David Sánchez, para defender la nulidad de la causa. Denunció que la investigación contra el hermano del presidente del Gobierno es “prospectiva” y, muy enfadado, dijo con mucha vehemencia: “Es una invención, una falacia, una mentira”.
En la vista preliminar del juicio oral que sienta en el banquillo a Sánchez, el expresidente de la Diputación, Miguel Ángel Gallardo, y otros nueve encausados, su defensa intentó alegar que el motivo del inicio de la causa era político y que tenía una raíz “podrida” al originarse tras una denuncia del sindicato ultraderechista Manos Limpias.

El hermano del presidente se enfrenta a 3 años de cárcel y 12 de inhabilitación porque las acusaciones populares sostienen que accedió al puesto que ocupó en la Diputación de forma irregular, por la influencia que tenía el presidente del Gobierno en las filas socialistas extremeñas. Además, sostienen que no realizó las funciones asignadas al puesto porque no iba a trabajar y que consiguió, además, que enchufaran a su amigo Luis Carrero, quien fuera asesor del Palacio de la Moncloa.
Sobre David Sánchez pesan tres delitos: prevaricación, tráfico de influencias y aceptación de nombramiento ilegal. Un delito que tanto para el abogado de Sánchez como para la fiscal ha prescrito.

La Fiscalía en esta causa no acusa y ha pedido tanto la absolución de Sánchez como de Miguel Ángel Gallardo, que dice que fue imputado de forma “sorpresiva” después de haber declarado como testigo y sin opción a volver a declarar como investigado.
Sobre estas cuestiones tendrá que discutir el tribunal, y el próximo lunes dará su veredicto antes de continuar con el juicio, si ignora las peticiones de Fiscalía y defensas. La declaración de Sánchez será de las últimas, ya para finales de la semana que viene, cuando hayan pasado todos los testigos del caso.
Grandes medidas de seguridad
Ante lo inédito del juicio, la expectativa este jueves fue enorme. Y también el despliegue policial. A diferencia de la fase de instrucción, la prensa no pudo acercarse a él en su entrada porque todo el edificio está perimetrado. El hermano del presidente entró al juzgado por una puerta que se usa de forma muy excepcional.

