En sólo 10 días, Mónica García ha oficializado su deseo de disputar las próximas elecciones a la Comunidad de Madrid, y a la vez ha visto abrirse una nueva crisis que le toca directamente, como ministra de Sanidad. Que se añade a la huelga de médicos por un nuevo estatuto marco que todavía no ha sido capaz de atajar.
García, dirigente de Más Madrid (dentro de Sumar) se puso el lunes al frente de la gestión ante la crisis sanitaria en el barco MV Honvius, en el que se han producido ocho contagios por Hantavirus, con tres personas ya fallecidas. En el navío, que debería llegar a Canarias este fin de semana, viajan 14 ciudadanos españoles, que serán inmediatamente trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid. Antes, habrán desembarcado en un puerto de Tenerife con escasa actividad, viajarán en avión a la base aérea de Torrejón de Ardoz, y de ahí serán conducidos al centro hospitalario en el que deberán hacer cuarentena.
En las primeras 24 horas de alerta, después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) reclamase al Gobierno que el buque pueda desembarcar en Canarias, García ha estado en el ojo del huracán. También lo estuvo en la mañana del miércoles, cuando el presidente canario, Fernando Clavijo, criticó al Gobierno y le afeó que no le cogiera el teléfono.
Clavijo, que rechaza que el barco arribe a Canarias, y que denuncia haber sido relegado al margen a la hora de decidir, reiteró sus quejas poco antes de que la ministra de Sanidad compareciera en rueda de prensa. “El Gobierno no entiende algunas de las consideraciones que ha hecho”, afirmaron fuentes del Ejecutivo poco después.
García, en cualquier caso, evitó el choque: “No vamos a entrar en la polémica política, no toca”, respondió minutos después desde La Moncloa, donde compareció junto al Ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska. Corresponde a Interior activar los engranajes del Sistema Europeo de Protección Civil, pero fue García quien explicó los detalles sobre los contactos con Clavijo, las características de los enclaves fundamentales para toda la operación o la naturaleza del virus.

Además, desde el Ejecutivo aseguran que habrían tenido que afrontar “consecuencias” de haberse negado a acatar la petición de la OMS. “España no solo actúa desde la responsabilidad humanitaria, sino también en cumplimiento de obligaciones jurídicas internacionales y europeas”, insistieron durante la mañana fuentes de La Moncloa.
La ministra y dirigente de Más Madrid, médica anestesióloga, afronta una crisis sanitaria que acapara titulares. Coincide con un momento de cuestionamiento interno, después de que el también dirigente de su partido Emilio Delgado se postulase para disputarle el liderazgo. La dirección de García prevé celebrar primarias antes del verano, como avanzó Artículo14.
En paralelo, dirigentes socialistas andaluces ya reclaman a Pedro Sánchez que la orille e interceda él mismo en las negociaciones con los sindicatos médicos. Creen que la huelga, que coincide con la campaña andaluza, en la que lo fían todo al refuerzo de la sanidad, les “rompe”. El momento es sensible para el Ejecutivo, pero también para la ministra como dirigente política.

Moncloa confirma que García seguirá al frente
García llevó la mayor parte del peso en la rueda de prensa conjunta con Marlaska el miércoles, la primera y única en lo que va de crisis -no aparece ninguna en la agenda del jueves-. Poco antes, Sánchez había presidido una reunión de seguimiento junto con los titulares de Sanidad e Interior, pero también los de Exteriores, Transportes y Política Territorial, José Manuel Albares, Óscar Puente y Ángel Víctor Torres.
Aquí, Sánchez sacó cabeza, pero dejó que fuera García quien pusiera cara a la emergencia inmediatamente después. La intención, aseguran desde Moncloa, “por supuesto” es que la ministra siga al frente. Los suyos explican que la entrada del presidente en escena tiene que ver con su voluntad de reconocer la gravedad de la situación, pero también obedece a la necesidad de “coordinar” actuaciones. Y no consideran que pueda leerse como una desautorización.
“Era un tema que requería coordinar, y nos hace fuertes como Gobierno”. Entre otras tareas, a Sanidad le corresponde estar en contacto con el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, mientras que otros Ministerios como Exteriores dialogan con los países de los que provienen los pasajeros del navío, que serán repatriados el lunes, según Interior.

Pedro Sánchez preside este miércoles en el palacio de la Moncloa la reunión de seguimiento de la crisis sanitaria.
El comportamiento “desleal” de Clavijo
Aunque la ministra ha preferido obviarlo en su comparecencia, en privado fuentes del Ejecutivo critican el comportamiento “desleal” de Clavijo al denunciar ante cámaras y micrófonos que no tenía información. “Vienen elecciones”, deslizan. Y sostienen que la colaboración institucional es “imprescindible y deseable”. De hecho, en la tarde del miércoles Sanidad e Interior celebraron una reunión sobre la evacuación y el auxilio a las cerca de 150 personas que aún permanecen en el navío.
Por su parte, el PP había empezado a disparar contra García durante la mañana. Los conservadores respaldaron a Clavijo -gobiernan juntos en coalición en Canarias- y pidieron el relevo de la ministra: “Nos preocupa muchísimo que la persona que tiene que ponerse al frente sea Mónica García”.
“No confiamos en la ministra de Sanidad para atender esta crisis”, esgrimió Elías Bendodo ante los medios de comunicación en Jaén. “Es un tema grave en el que no se puede fallar”, insistió. Tampoco perdió la oportunidad de reprocharle la huelga de médicos.
En el equipo de la ministra saben que éste es hoy su talón de aquiles, y llaman a la calma. De momento, dicen ser optimistas sobre la gestión de esta crisis. “[Estamos] convencidos de que esto irá bien”.
