Los partidos de Sumar, ahora el Frente Amplio, intentan cerrar lo antes posible la negociación para construir su candidatura a las elecciones generales del 29 de noviembre. Y, según trasladan a Artículo14 dirigentes de las distintas formaciones que trabajan por ese pacto, hace escasos días se puso sobre la mesa la opción de que Irene Montero, eurodiputada y número dos de Podemos, se integre en las listas por Barcelona.
Se trata de una propuesta planteada por Más Madrid, que inicialmente se mostró reacia a volver a concurrir junto a los morados, y pasaría por reservar para Montero el segundo o el tercer puesto en la lista al Congreso de los Diputados por la capital catalana. No aclaran si se ha trasladado esta idea a los morados, con los que interlocuta directamente la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que hoy lidera las quinielas para liderar la candidatura.
Varios interlocutores afirman que Más Madrid planteó esta fórmula para encajar a los morados antes de que el partido de Mónica García ofreciese a Colau ser la candidata a la Presidencia, a cambio de controlar los cuatro primeros puestos de las listas por Madrid. Entre las muchas configuraciones posibles, se ha contemplado encajar al ministro de Cultura, Ernest Urtasun (Comunes) por Barcelona, pero también se ha verbalizado la opción de integrarlo en la de Madrid.
Desde hace meses, Urtasun es considerado el candidato señalado para liderar las listas catalanas, si bien Más Madrid no contempla hoy que Colau vaya en la candidatura por Madrid, y pide que su nombre se incluya en la lista barcelonesa.
“Se está hablando de todo. De listas, lugares, intereses…” apostilla uno de los integrantes de este espacio político con conocimiento de las conversaciones. Ni él ni otros interlocutores aclaran hoy si finalmente podrán anunciar el nombre de su candidata o candidato este viernes. Esto es, una semana después de que ministros y dirigentes del PSOE alertasen de que Pedro Sánchez contemplaba pulsar el botón nuclear del adelanto electoral.
Finalmente convocó a las urnas el lunes. El único anuncio previo a esta convocatoria por parte de los partidos con más peso en Sumar (IU, Más Madrid, los Comunes y Movimiento Sumar) consistió en desvelar que celebrarán un acto el 17 de octubre para presentar su proyecto a bombo y platillo.
Además, en sólo una semana expira el plazo para registrar coaliciones electorales a los comicios, el viernes 16 de octubre. Anunciaron oficialmente el arranque de las labores para construir esta candidatura en febrero, e inicialmente contemplaban difundir el nombre de su candidato o candidata antes del verano. Después lo retrasaron a septiembre, y finalmente lo estiraron hasta octubre.
De hecho, pese al gesto de Más Madrid –desvelado en un comunicado que enfadó al resto de organizaciones-, a día de hoy no hay un acuerdo cerrado para que Colau se ponga al frente de la candidatura. Este jueves, en una entrevista en La Hora de la 1 (RTVE), la exalcaldesa de Barcelona condicionó este paso a que haya una sola papeleta de la izquierda alternativa el 29-N. “Para repetir experiencias anteriores, yo no soy necesaria”.

Colau es además la principal interlocutora con los morados, en conversaciones paralelas a las que mantienen los partidos de Sumar. Con su trayectoria, y su vinculación pasada con los morados, entre los partidos de Sumar ven muy difícil que Montero, candidata de su partido a las elecciones generales, rechace ir de la mano de este espacio político, si Colau finalmente encabeza sus listas.
La novedad con respecto a los últimos meses es que sí hay un canal de conversación abierto con Podemos. Que en el Frente Amplio sí se abren a pactar con ellos. Aunque las encuestas que manejan los partidos de Sumar anticipan un retroceso electoral considerable, el golpe se anticipa menor si finalmente incorporan a sus candidaturas los votos de los morados. Antes de la disolución de las Cortes, Sumar manejaba 26 escaños, Podemos únicamente 4.
Por otra parte, los puestos en las listas por Madrid y Barcelona son los más codiciados, toda vez que son los territorios que reparten más escaños (38 y 32), y por tanto es más fácil conseguir actas. Visto que las listas por la Comunidad Valenciana las hará Compromís, que concurrirá con su propia marca aunque se espera que alcancen un pacto con el Frente Amplio, y que hay que incorporar a los candidatos de IU y Movimiento Sumar, encajar a todos los perfiles prioritarios en puestos de salida se antoja difícil.
La incógnita por despejar: cómo responder a la exigencia de primarias
Por otra parte, los puestos en las listas por Madrid y Barcelona son los más codiciados, toda vez que son los territorios que reparten más escaños (38 y 32), y por tanto es más fácil conseguir actas. Visto que Más Madrid aspira a controlar los primeros cuatro puestos en Madrid, que las listas por la Comunidad Valenciana las hará Compromís, que concurrirá con su propia marca aunque se espera que alcancen un pacto con el Frente Amplio, y que hay que incorporar a los candidatos de IU y Movimiento Sumar, encajar a todos los perfiles prioritarios en puestos de salida se antoja difícil.
Por su parte, Podemos siempre ha reclamado la celebración de un proceso de primarias como requisito para integrarse en cualquier lista. Montero es desde hace año y medio su candidata -por confirmar-, y los partidos de Sumar no aclaran qué fórmula pueden utilizar para llegar a un acuerdo. Esto es, cómo articular un sistema para ratificar las listas y cumplir con las exigencias de los morados, sin reventar los pactos previos entre quienes han articulado el Frente Amplio durante estos meses.

En el ala socialista del Gobierno ven “clave” que su izquierda concurra unida
Mientras corren los días, en las filas socialistas se muestran preocupados por el retraso de sus socios de coalición. De hecho, fuentes del partido mayoritario en el Gobierno se muestran “escépticas” ante la posibilidad de que Colau logre atraer también a Podemos.
La tensión con los morados ha sido constante durante toda la legislatura, especialmente desde que rompieron el grupo parlamentario de Sumar y se marcharon al mixto. Fue escasos días después de la investidura de Pedro Sánchez (diciembre de 2024).
Advierten de que es “clave” que todos los partidos a su izquierda “vayan unidos”. “Estaremos pendientes”, reconocen en privado. En público evitan abordar esta situación, ya que temen que cualquier presión externa dificulte un pacto que ya se antoja muy difícil.

