Moncloa pincha el globo del enésimo órdago de Junts per Catalunya. El partido de Carles Puigdemont ha anunciado este martes una enmienda a una moción del PP, que se debate en el pleno del Congreso de esta semana, para permitir que los grupos parlamentarios se pronuncien sobre un posible adelanto electoral.
Se trata de una iniciativa política y no vinculante, que ya ha sido desactivada por la mayoría de PSOE y Sumar en la Mesa. Y la formación independentista, que votó a favor de la investidura de Pedro Sánchez, pero voló todos los puentes con el Gobierno en octubre, ha dado este paso ante la “debilidad” de la coalición. Ya amagó en 2024 con forzar otra votación no vinculante para exhortar a Sánchez a someterse a una cuestión de confianza. Finalmente, el PSOE le obligó a retirarla meses después.
En privado, fuentes del Gobierno afirman que no habrá adelanto electoral, “incluso” si la iniciativa logra luz verde en la Cámara Baja. Apelan a la “separación de poderes” para argumentar que el Legislativo y el Ejecutivo discurren por carriles separados, e insisten en que la potestad de convocar a las urnas únicamente corresponde al presidente.
“Creemos que sí vale la pena culminar el proyecto político comprometido” con los ciudadanos y el arco parlamentario, abundan. Y apostillan que aspiran a seguir “sacando iniciativas políticas adelante”, pese a la debilidad que les atenaza.
La decisión de la Justicia sobre la aplicación de la ley de amnistía al expresident fugado es hoy la única salida que encuentran al laberinto de la ruptura con Junts, y por eso apuestan por ganar tiempo para que el Tribunal de Justicia de la UE se pronuncie sobre el posible retorno del expresident.
En público, sin embargo, no quieren ser tan explícitos. La ministra portavoz, Elma Saiz, apenas expresó su rechazo a esta iniciativa, sin entrar en más consideraciones en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. La “respeto”, dijo, pero “no la comparto”. No quiso ir más allá, y reiteró que el Ejecutivo seguirá “buscando acuerdos con diferentes fuerzas políticas” para intentar aprobar nuevas iniciativas.
Una semana más, Saiz tuvo que despejar multitud de preguntas sobre los presuntos casos de corrupción que se ciernen sobre el PSOE. “El Gobierno afronta esta semana con tranquilidad, sin miedo, con serenidad”, aseveró, a escasas horas de que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero declare como investigado ante la Audiencia Nacional.
A su entender, además, “no se entendería” que el juez Juan Carlos Peinado retirara el pasaporte a Begoña Gómez como medida cautelar, como plantean algunas de las acusaciones populares en su causa. Pero, como hizo con el caso Zapatero o la iniciativa de Junts, aquí también optó por medir su respuesta.

