Pedro Sánchez convoca elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre

"Para hacer más necesitamos renovar y ampliar el apoyo de la gente". El presidente del Gobierno ha comparecido en la escalinata del Consejo de Ministros una hora después de levantar su agenda pública

EFE/Moncloa -

Pedro Sánchez pulsa el botón nuclear del adelanto electoral: las elecciones generales se celebrarán el 29 de noviembre, en 55 días. “Para hacer más necesitamos renovar y ampliar el apoyo de la gente”, ha reconocido este lunes. Lo ha hecho entre alabanzas a los logros de su Ejecutivo, al que le ha tocado “gestionar emergencias inéditas” en una “coyuntura internacional muy difícil”, y repartiendo dardos a la “peor oposición posible”. 

España, ha asegurado, debe decidir “si quiere sumarse a la ola ultraderechista que involuciona allá donde gobierna”, o si apuesta por “seguir siendo un baluarte de justicia social”. “Debemos movilizarnos y lograr que el Parlamento nos dote de una mayoría mucho más amplia con la que doblegar a las élites y seguir transformando España”. En su breve intervención sin preguntas, a las 9 de la mañana, el tono de precampaña ya era evidente.

El presidente del Gobierno ha comparecido en la escalinata del Consejo de Ministros durante apenas nueve minutos, una hora después de cancelar su agenda pública. Durante el fin de semana ha deliberado con su núcleo duro en La Moncloa y algunos pesos pesados en el PSOE sobre la conveniencia de llamar a las urnas.

Ha lucido la misma corbata que el viernes, cuando el Congreso de los Diputados tumbó los dos reales decretos leyes en materia de vivienda, una derrota que ha dado la puntilla a su Ejecutivo. A la que se han aferrado para construir la narrativa del adelanto electoral.

Sánchez ya ha comunicado su decisión al jefe del Estado, Felipe VI. El Consejo de Ministros se reunirá de forma extraordinaria a las 11.30 horas de este lunes, y no habrá comparecencia de prensa posterior. Lo previsto es que el Boletín Oficial del Estado (BOE) recoja este martes la publicación de la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria a las urnas.

Su lucha contra “élites muy poderosas”

En su intervención, Sánchez ha sacado pecho por los logros económicos y sociales de su Ejecutivo -del avance en energías renovables al crecimiento económico-, y por su rechazo a “sacrificar nuestro estado del bienestar en el altar del 5% [en políticas de Defensa, exigido por la OTAN]. Apenas ha hecho menciones a las dificultades de acceso a la vivienda.

Se han desempeñado, dijo, en un Congreso “muy bronco, en el que muchos confunden pactar con traicionar” y “bloquear con vencer”. Todo, frente a “élites muy poderosas”, denunciando a “tiranos, ‘tecno-oligarcas’ y genocidas”, y sufriendo “la peor oposición de nuestra historia democrática, sin ningún sentido de Estado”. Pese a estos golpes, España se ha convertido “en un referente de paz, feminismo y prosperidad”, recitó.

En este contexto de precampaña, sin alusión alguna a los frentes judiciales que salpican a su partido, Sánchez ha destacado que la administración central ha transferido a las comunidades autónomas, en su mayoría gobernadas por el PP, “más recursos que nunca para que inviertan en sanidad o educación”. “Ellos han comprado áticos y privatizado hospitales”, disparó.

En el apartado de la autocrítica, ha reconocido “insatisfacción” en parte de la “mayoría social” que le ha permitido gobernar estos tres años y medio, aunque ha culpado de este desencanto a los partidos que han “pisoteado” sus derechos en el Parlamento. “Sé también que nosotros mismos hemos cometido errores y no hemos logrado hacer todo lo que nos habíamos propuesto”, admitió.

Pero, ante los “muchos problemas por resolver”, ha pedido “una mayoría mucho más amplia” que evite la entrega del país “a una coalición ultraderechista que no ha propuesto nada”.

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