El vuelco judicial que permite a Carles Puigdemont regresar a España sin ser detenido llega en uno de los momentos políticamente más sensibles posibles: a menos de dos meses de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. La coincidencia abre inmediatamente una pregunta: ¿podría el expresidente de la Generalitat presentarse como candidato en los comicios? La respuesta, desde el punto de vista jurídico, es clara: sí puede hacerlo.
De hecho, la posibilidad de que Carles Puigdemont forme parte de una candidatura no nace con la decisión del juez Pablo Llarena de dejar sin efecto la orden nacional de detención que pesaba sobre él. El dirigente independentista ya conservaba anteriormente su derecho de sufragio pasivo porque no ha sido condenado ni pesa sobre él una pena de inhabilitación que le impida concurrir a unas elecciones.
La LOREG no impide que Puigdemont sea candidato
La clave se encuentra en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Su artículo 6 establece quién puede ser considerado inelegible y contempla, entre otros supuestos, a las personas condenadas por sentencia firme a una pena privativa de libertad mientras dure la condena o a quienes hayan recibido determinadas penas de inhabilitación.
Ninguno de esos supuestos afecta actualmente a Carles Puigdemont. El expresidente catalán fue procesado por los acontecimientos del procés, pero nunca llegó a ser juzgado ni condenado por esos hechos después de trasladarse a Bélgica en 2017. La existencia de una orden de busca y captura, por sí sola, no equivalía a una condena ni suponía automáticamente la pérdida del derecho a presentarse a unas elecciones.
Existe además un precedente evidente. Carles Puigdemont pudo presentarse a las elecciones europeas de 2019 cuando todavía permanecía fuera de España y resultó elegido diputado del Parlamento Europeo. Su situación judicial no le impidió entonces concurrir a las urnas, aunque sí desencadenó posteriormente una larga batalla jurídica relacionada con su inmunidad parlamentaria.
Qué cambia después de la decisión de Llarena

Lo que ha cambiado ahora no es tanto el derecho electoral de Carles Puigdemont como su capacidad para regresar físicamente a España. El juez Pablo Llarena dejó este martes sin efecto la orden nacional de busca, captura y detención después de que el Tribunal Constitucional estimara el recurso de Dolors Bassa sobre la aplicación de la Ley de Amnistía al delito de malversación.
La decisión tiene carácter inmediato, aunque existe todavía un matiz jurídico relevante. El levantamiento de la orden no supone por sí mismo que Puigdemont haya sido formalmente amnistiado. Llarena adoptó la medida a la espera de aplicar la doctrina fijada por el Constitucional y resolver definitivamente la situación procesal del expresidente catalán.
El Tribunal Constitucional ya ha remitido al Supremo la documentación correspondiente, por lo que el siguiente movimiento debería ser la aplicación efectiva de esa doctrina. Mientras tanto, Carles Puigdemont puede regresar a España sin que las fuerzas de seguridad ejecuten la orden de detención que permanecía vigente contra él.
Eso introduce una diferencia sustancial de cara al 29N. Si finalmente fuera incluido en una candidatura, Puigdemont podría participar presencialmente en actos electorales en España, algo que durante años habría supuesto exponerse a una detención inmediata. La campaña oficial de las elecciones generales comenzará el 13 de noviembre y terminará el día 27, apenas 48 horas antes de la apertura de las urnas.
Pero Junts apuesta por Míriam Nogueras

Que Carles Puigdemont pueda presentarse no significa, sin embargo, que vaya a hacerlo. En estos momentos no existe ningún anuncio de Junts que apunte a un cambio de candidato. Al contrario: las fuentes del partido consultadas por EFE mantienen a Míriam Nogueras como su apuesta para encabezar la candidatura a las elecciones generales.
El secretario general de Junts, Jordi Turull, ya había señalado antes de la convocatoria electoral que Nogueras estaba preparada para repetir como candidata. La propia portavoz parlamentaria confirmó posteriormente que se presentará al proceso interno para liderar la lista del partido, y las fuentes de la formación subrayan que cuenta con el respaldo de Carles Puigdemont.
El regreso del expresidente podría tener, por tanto, una dimensión diferente. Junts podría utilizar la presencia de Carles Puigdemont durante la precampaña o la campaña sin necesidad de convertirlo en candidato al Congreso. El propio dirigente ha evitado por ahora poner fecha a su vuelta y su partido asegura que esperará hasta que la amnistía esté aplicada plenamente y la causa haya quedado definitivamente archivada.
La puerta jurídica, en cualquier caso, está abierta. Puigdemont puede presentarse legalmente a las elecciones generales del 29N si Junts decide incluirlo en sus listas y se cumplen los trámites electorales correspondientes. La verdadera incógnita ya no es si la ley se lo permite, sino si el líder independentista quiere volver también a la primera línea de la política estatal nueve años después de abandonar España.

