En la superficie, la campaña de Pedro Sánchez a las elecciones del 29-N está básicamente centrada en lo social; en las medidas para facilitar el acceso a la vivienda, el mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas y la mejora de otras prestaciones, así como en consolidar derechos civiles. Las lluvias de millones en los tres Consejos de Ministros desde que convocó a las urnas ayudan a consolidar esta percepción, y habrá más: “El Gobierno va a seguir gobernando”, repiten los suyos en público y en privado.
Bajo la superficie, sin embargo, hay otros mensajes a potenciar, más discretamente, que van más allá de la contraposición de modelos con el PP y sirven para azuzar el miedo a la ultraderecha, no sólo a los recortes. Y, como reconocen fuentes de la dirección socialista, el calendario de aquí al 29-N está plagado de hitos que, a su entender, les servirán como altavoz para replicar el que ya fuera uno de los mensajes fuerza en las elecciones del 23-J de 2023.
La visita privada a España de Javier Milei es uno de esos hitos. Así lo exponen desde la cúpula del PSOE, donde anticipan que aún hay otros tantos eventos que aspiran a usar para convencer a los potenciales votantes del PP y Vox de que estos partidos están completamente en sintonía entre sí. “El PP ya es ultraderecha”, diagnosticaron el martes desde Moncloa, ante las negociaciones del partido conservador con Vox para aglutinar votos en el Senado.
A su vez, aspiran a usar visitas como la del líder político de la “motosierra” contra el Estado argentino para advertir de que PP y Vox actuarán de idéntica manera. Fuentes del Gobierno se declaran “moderadamente contentos” con el resultado de esta jornada. “Es la dosis de metedura de pata de la derecha en cada semana de campaña”, abundan.
Sánchez, sobre Milei: “Feijóo y Abascal no saben qué hacer con él”
Sánchez esperó hasta el mitin de la noche, en Burgos, para reaccionar a todo lo que tiene que ver con el presidente argentino. “El señor Milei ha venido por aquí. Claro, que les ha creado un problema, porque Feijóo y Abascal le invitaron y ahora no saben qué hacer con él. Porque, como les han dicho, no hablad de recortes hasta el 29 de noviembre, y luego hacéis lo que queráis… Pero claro, no saben dónde meterse ni dónde meterlo”. “¿Pero a quién pretendéis engañar, Alberto y Santiago? Si os tenemos muy calados. Si formáis todos la misma peña: Milei, Feijóo y Abascal. La del recorte, el tijeretazo y la motosierra”. Sus simpatizantes empezaron a abuchear con sólo escuchar la primera mención al líder americano.
Una simpatizante muestra una foto del secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La actuación del PSOE, ya desde primera hora de la mañana, evidenciaba que el PSOE aspiraba a contar con el presidente argentino remando a su favor. Sin mencionarlo, Sánchez se definía como “zurdo” -un calificativo que Milei dedica a la gente de izquierdas- en un vídeo publicado en sus perfiles en redes sociales a partir de las 8.30 de la mañana. Difundía el hashtag #ZurdosYOrgullosos, y hasta cambió sus fotos de perfil por otras en las que rezaba “Zurdo y orgulloso”.
Como él, lo hicieron las números dos y tres de su partido, María Jesús Montero y Rebeca Torró, y otros tantos dirigentes. El presidente tiró de humor, de nuevo sin citar a Milei, para recomendar la escucha de la cantante argentina Lali y su tema “Fanático”, con el que la artista respondió al presidente argentino cuando en su día arremetió contra ella. La sede de Ferraz amaneció cubierta por una lona repitiendo el lema sobre los zurdos, dando la bienvenida a Milei.
El vídeo del encuentro entre el líder ultraliberal y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, fue rápidamente replicado en redes por el ministro de Transportes, Óscar Puente, que criticó los insultos de Mieli a Sánchez. Le llamó “dictador”, “corrupto” o “ladrón”, entre otras cosas. A los periodistas los consideró “cortos”, “miserables”, “una peste”. “El PP trae a Milei para que haga exactamente esto. Y el Presidente del Senado está encantado de escucharlo y se siente perfectamente representado por este señor. Fin de la historia”, escribió Puente en redes.

López: “Ayuso es muy de visitar áticos y de recibir a lunáticos”
El ministro de Transformación Digital y candidato a la Comunidad de Madrid, Óscar López, presumió de la “paciencia” que tiene el Ejecutivo para escuchar los improperios de Milei. “España es el que más crece del mundo, bate récords de empleo y también de creación de empresa, a diferencia de lo que ocurre con Milei, ¿no?”.
“En España, las motosierras van a seguir sirviendo para cortar leña”, advirtió, confrontando modelos y avisando de que seguirán apostando por incrementar las pensiones y el salario mínimo. Disparó también contra Santiago Abascal, líder de Vox, del que dijo que está “huyendo” y “escondiéndose” para no encontrarse con Milei. Y hasta con la presidenta de la Comunidad de Madrid: “Está [Isabel Díaz] Ayuso para recibirle y reunirse con él, porque ella es muy de visitar áticos y recibir a lunáticos”.
El martes, fuentes de Moncloa ya daban algunas pistas de por dónde irían los tiros, recordando que Ayuso no introdujo en su agenda la reunión con el presidente argentino, y que Abascal ni siquiera estaría en Madrid, sino desplegado en acto de precampaña. “¿Por qué no se quieren reunir ahora con Milei?”, cuestionaban.
La respuesta oficial a los ataques del argentino corrió a cargo del Ministerio de Exteriores, que en un comunicado oficial expresó “su más enérgica condena ante los insultos y calumnias” del argentino, así como ante su “llamamiento al uso de la violencia”.
“España es una nación soberana que no acepta injerencias externas, ni ataques e injurias a su Presidente y a sus instituciones”; “Es indigno que una persona que ostenta la más alta jefatura de una nación hermana realice visitas a nuestro país con el único objetivo de intentar fomentar un clima de polarización y violencia entre españoles y entre naciones hermanas como son la española y la argentina”, zanjaron.

Del examen a Trump a la muerte de Franco
En poco más de un mes y una semana hasta las elecciones, los socialistas han marcado en rojo varios hitos que pueden ayudarles a concienciar de los peligros de un consejo de ministros en el que se siente también la ultraderecha, como reconocen fuentes de la dirección socialista. Entre ellos, destacan las elecciones de este domingo en Brasil, en las que el hijo de Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro, tiene opciones de imponerse a Luiz Inácio Lula da Silva como presidente.
Una semana después llegará el turno del presidente estadounidense, Donald Trump, que el 3 de noviembre afrontará las elecciones de mitad de mandato –midterms-. Tras sus diferencias a cuenta del incremento del gasto en defensa, y muy particularmente desde que Sánchez reaccionó al conflicto de EEUU e Israel en Irán reviviendo el “no a la guerra”, Moncloa ha trabajado para afianzar la imagen de Sánchez como antagonista del presidente de EEUU.
Sea cual sea el resultado de estos comicios, tratarán de rentabilizarlo. Y buscarán poner en apuros a un PP al que ven muy incómodo con algunas de las actuaciones de Trump -principalmente, sus amenazas y aranceles-.
Inmediatamente después de estas elecciones, el 4 y el 5 de noviembre, se celebra en Madrid la XXX Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno. Con las elecciones brasileñas y estadounidenses aún candentes, Sánchez se dará cita con los líderes de una región en la que la derecha ha vuelto a ganar poder. Y en la que se encuadran referentes de Vox como el presidente salvadoreño, Nayib Bukele.
Tras esta cumbre está convocada la huelga general por la vivienda del 11 de noviembre, y previsiblemente en paralelo se votarán en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados los dos reales decretos de vivienda aprobados por el Ejecutivo tras la convocatoria electoral.
Se garantizarán la presencia de la vivienda en la agenda pública a las puertas del arranque de la campaña, que además coincidirá con el 51 aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco (20-N). Y esta cita llegará cuando el Gobierno aún mantiene un conflicto abierto con el Tribunal Supremo por su decisión de suspender el derecho al voto de 163.000 ciudadanos nacionalizados por la ley de nietos.
Por si fuera poco, se solapará con el epílogo de la campaña el 25-N, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, en el que se suelen producirse marchas masivas. Sobre el papel, creen que todos estos hitos les proporcionan cierta ventaja, y se muestran dispuestos a explotarlos.

