“Avanzar o retroceder”; movilizar a toda la izquierda frente a quienes cuestionan “el sistema democrático” y representan el “trumpismo en estado puro”. “Lo que tenemos enfrente” -PP y Vox- es “sólo odio, miedo, oscuridad”. Fuentes de La Moncloa empiezan a esbozar el esquema de campaña que seguirá Pedro Sánchez en su camino hacia las elecciones generales del 29 de noviembre.
El PSOE ya está en modo electoral, y voces de su Ejecutiva ya perciben en el ambiente “tensión de movilización”, mucha actividad y “ganas” entre su militancia. Otro interlocutor, buen conocedor del partido, asegura que Sánchez ha sabido aprovechar la “oportunidad” de pulsar el botón del adelanto electoral, y que su “máquina” partidista se encuentra bien “engrasada” para la ocasión. Horas después de que el presidente compareciera en la escalinata del Consejo de Ministros para llamar a las urnas, en sus filas se muestran bien alineados.
Pasadas las 17.30 del lunes, la Ejecutiva socialista se reunió para abordar este adelanto. El presidente, según uno de sus integrantes, transmitió que salen a ganar y a gobernar. “Está on fire“, “con las pilas cargadas”, apostillaron fuentes de Ferraz. “Está a tope, con ganas”, afirma otra fuente socialista. Sostiene que fue recibido con abrazos y besos por su dirección.
La música está clara, la letra aún está por escribir, y apenas cuentan con un Comité Electoral recién designado para desarrollar múltiples tareas -del programa al calendario, pasando por el tipo de actos a priorizar-. No aclaran en qué datos se apoya el presidente para haber optado por el adelanto electoral, más allá de la fuerza de las protestas ciudadanas. El carácter “imprevisible” de los frentes judiciales abiertos, en palabras de uno de sus dirigentes, es otra variable a considerar.
Sí hay algunas premisas claras, algunas primeras piedras del edificio electoral que les toca construir para intentar “darle la vuelta a las encuestas”. Se aferrarán a logros del Gobierno como el blindaje legal de las subida de las pensiones que Vox cuestiona. Y sacarán pecho por las últimas medidas en materia de vivienda, frente a las políticas de dirigentes del PP como Isabel Díaz Ayuso, “que usan el dinero para beneficiar a una élite”.
También niegan que su aspiración sea capitalizar todo el voto progresista ante la incomparecencia de sus socios de coalición, Sumar, que siguen sin candidato-. “No hay trasvase, lo que buscamos es la movilización de ellos y la nuestra”, esgrimen. Para lograrlo, sostienen que “no hay nada como darle al botón” del pánico y así estimularles para ponerse en marcha. A la vez, abogan por darles “tiempo y espacio” para que se organicen, y puedan concurrir “lo más unidos” posible: “Hace falta cada voto”.
La debilidad del socio minoritario, a la baja en todas las encuestas, ha sido uno de los motivos esgrimidos durante meses para justificar la continuidad de una legislatura compleja, con serias dificultades para aprobar buena parte de sus medidas en el Congreso de los Diputados. Aunque el PSOE mantenga su suelo electoral como vaticinan buena parte de las encuestas, sin una fuerza potente a su izquierda se antoja imposible que Sánchez se mantenga en La Moncloa.

El socio minoritario admite que tendrán que volver a negociar con el PNV para aprobar sus medidas de vivienda
La fotografía más clara para ilustrar esta debilidad parlamentaria se tomó el viernes, cuando Junts, PP y Vox votaron contra los dos reales decretos leyes con medidas en materia de vivienda, asestando una dolorosa derrota a la coalición. Y empujando a Sánchez a tomar la decisión que ha comunicado este lunes. “En ningún mundo normal tendría que haber pasado”, “era una cuestión de Estado”, critican en el Ejecutivo.
Lo previsto es que este martes el Consejo de Ministros apruebe dos decretos similares, con algunos “cambios técnicos”, para que no haya problemas jurídicos -las normas no pueden ser idénticas a las ya derogadas-. Estos decretos se votarán en las próximas semanas en la Diputación Permanente, toda vez que el martes las Cortes estarán disueltas. Por su composición, el equilibrio de fuerzas en la Diputación Permanente les resulta más beneficioso que el del pleno, y ya no dependerán de Junts. Si bien quedarán a expensas del voto del PNV, que en el pleno del viernes avaló el primer decreto y rechazó el segundo. En el mejor de los casos, aspiran a reeditar esta fórmula.
“Habrá que volver a negociar con el PNV”, admite un dirigente del socio minoritario de la coalición. El mismo interlocutor advierte al Partido Nacionalista Vasco del enorme riesgo que tendría que asumir si vota en contra. Especialmente, con unas elecciones generales en 54 días, y unas autonómicas y municipales en mayo, en las que EH Bildu se acerca peligrosamente a los jetzales.

La incógnita de Zapatero en la campaña: “No sabemos si querrá participar”
En sus últimas comparecencias, el presidente del Gobierno repitió que aspira a contar con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en la campaña electoral. Las dos investigaciones a Zapatero conforman el frente judicial abierto que más erosiona política y moralmente al Partido Socialista. Su labor el 23-J fue fundamental para que lograran reeditar la coalición, y así lo han reconocido desde entonces.
Hoy por hoy, el PSOE no aclara si su otrora gran referente subirá al escenario en algún mitin -“No sabemos si Zapatero querrá o no”-, aunque mantiene su respaldo al expresidente. En privado, distintos dirigentes dan por hecho que su figura política no es recuperable ni en el corto ni en el medio plazo.

El Comité Federal ratificará a Sánchez y a los integrantes de sus listas el 17 de octubre
La Comisión Ejecutiva Federal del PSOE ha aprobado este lunes la composición del Comité Electoral que pilotará la campaña, con su secretaria general, Rebeca Torró, al frente de la coordinación general. También ha acordado la convocatoria del Comité Federal, máximo órgano de decisión entre Congresos, el próximo 17 de octubre.
Éste es el órgano que deberá ratificar a Sánchez como candidato, así como al resto de integrantes de las listas a los comicios. Como ocurre con los presidentes y alcaldes en activo, salvo que así lo solicite la mayoría del Comité Federal o un 30% de los militantes activos, no tendrá que pasar por un proceso de primarias. Tampoco hay una sola figura en el partido que pueda hoy hacer sombra a su secretario general.

