José Luis Rodríguez Zapateroenfría su participación de cara al 29-N pese a la disposición del PSOE a contar con él. El expresidente ha trasladado en los últimos días tanto en Moncloa como en la dirección socialista su intención de mantenerse al margen de la campaña de las elecciones del próximo 29 de noviembre y de cualquier otra actividad política durante las próximas semanas.
El expresidente descarta, por el momento, implicarse en la contienda electoral o participar en actos políticos, y solo deja abierta la posibilidad de hacerlo si se produjeran “circunstancias excepcionales” o “si fuera necesario”, aseguran fuentes de su entorno. Tanto en el Gobierno como en el PSOE, su decisión de apartarse se ha recibido bien, según estas fuentes.
Su posición contrasta con la disposición expresada públicamente por Pedro Sánchez y otros dirigentes socialistas a contar con él durante la campaña, en un momento marcado por la investigación judicial que afecta a Zapatero. Sánchez aseguró en septiembre que volvería a recurrir al expresidente, mientras que María Jesús Montero fue más explícita al afirmar que el PSOE estaría “encantado“ de contar con su participación. En la misma línea se pronunció el ministro Óscar Puente en el programa “La Mesa”, de Antena 3.
La posibilidad de una intervención excepcional queda abierta, pero no forma parte de sus planes actuales. Por el momento, Zapatero “ni tiene intención, ni lo tiene previsto”, según las mismas fuentes.
Todo a Sánchez
El PSOE prepara una campaña centrada en el presidente de perfil marcadamente personalista, “más volcada en Pedro Sánchez que nunca“, según fuentes de la organización. El partido explotará la imagen de Sánchez en su dimensión más personal como principal baza electoral. “Va a ser una campaña muy pro Pedro“, resumen estas fuentes. Habrá ministros y nombres fuertes del Gobierno, de Carlos Cuerpo y Sara Aagesen a Óscar Puente y Óscar López, pero ninguna otra figura tendrá el peso electoral de Sánchez.
La participación de Zapatero, que el PSOE había contemplado, queda ahora en suspenso y, si es por parte del expresidente, descartada de momento. Además de la evidente investigación judicial, el expresidente atraviesa un momento personal marcado por el reciente fallecimiento de su padre.

