Artículo14, en colaboración con HLA Grupo Hospitalario, celebró este lunes en la sede del periódico una mesa de debate sobre el paciente en la era de la tecnología. Un nuevo Examen14 en el que participaron tres especialistas de renombre: Cristina Almansa, gerente de HLA La Vega, en Murcia; Carlos Zarco, director médico de HLA Hospital Universitario Moncloa; y Nuria Pastor, CEO y cofundadora de Vitalera, compañía de salud digital que desde 2018 conecta el hospital con el hogar mediante soluciones de monitorización remota de pacientes e inteligencia artificial.
Tal y como coincidieron los expertos, la tecnología ya no es el futuro de la sanidad, sino el presente: está en los quirófanos, en las consultas y también en los hogares. Pero el concepto de sanidad 5.0 parte de una premisa clara: la tecnología no es el centro, sino una herramienta al servicio de una atención más personalizada, predictiva y preventiva. “Lo importante no es tanto el equipo que tengas, sino lo que consigues con ese equipo”, resumió Zarco.

En este sentido, Cristina Almansa explicó que la tecnología está cambiando la forma en que se relacionan todos los actores de un hospital, desde los profesionales hasta los pacientes, y se ha convertido en una herramienta clave para los gestores a la hora de tomar decisiones. Su objetivo, subrayó, debe ser siempre orientarse a resultados clínicos y a la sostenibilidad del sistema sanitario, que considera “el gran reto”.
Almansa detalló que su hospital ha incorporado recientemente la cirugía robótica, menos invasiva y con menores tasas de complicaciones, además de herramientas de inteligencia artificial en diagnóstico por imagen, dermatología y cribado de cáncer de mama. Todo ello, según relató, permite un cambio de modelo: “Pasamos de ser un hospital que acumula episodios, urgencias, números de resonancias, a ser un hospital que te va acompañando, que te va guiando”. Esa es, a su juicio, “la parte humana que paradójicamente tiene la tecnología”.
Por su parte, Carlos Zarco puso como ejemplo la experiencia de su centro, que lleva ocho años operando con el robot Da Vinci y que, según afirmó, es el hospital de la Península Ibérica que más cirugía robótica ha realizado en los últimos tres años. No obstante, Zarco quiso insistir en que lo relevante son los resultados: su equipo de Urología realiza prostatectomías y nefrectomías parciales en una hora menos que la media nacional, con menos complicaciones y estancias más cortas.
Zarco defendió que la inteligencia artificial puede liberar a los médicos de tareas “monótonas y repetitivas” con carga administrativa, como transcribir la consulta en la historia clínica, y permitir el paso de una medicina reactiva a “un continuo de cuidado”. También anticipó una medicina más personalizada, basada en los datos de cada paciente “y no en los del global”. Eso sí, con una condición: “Lo único importante de la inteligencia artificial y de los datos es que sean confiables y seguros”.

Por su parte, Nuria Pastor, cofundadora y CEO de Vitalera, puso el foco en el seguimiento desde el domicilio. Recordó que un paciente crónico apenas dedica cuatro o cinco horas al año a ver a su médico y explicó cómo la telemonitorización permite ampliar ese acompañamiento. Como ejemplo, describió el proyecto llevado a cabo con un hospital insular de Canarias en el que un asistente virtual llama a pacientes con insuficiencia cardiaca, EPOC o síndrome febril y lanza alertas cuando algún parámetro se sale de lo normal, siguiendo protocolos que, recalcó, “siempre vienen predefinidos por el equipo clínico, nunca por Vitalera”.
Para Pastor, esa automatización permite que la enfermería dedique su tiempo a “humanizar más los cuidados” y ofrece una respuesta a los pacientes mayores que cada vez están más solos. Pero insistió en la importancia de la certificación y del cumplimiento normativo europeo: “En salud no todo vale”.
Los tres ponentes coincidieron en que el gran desafío pendiente es la gobernanza del dato y la definición de responsabilidades cuando la inteligencia artificial se equivoque. Almansa reclamó herramientas para que los hospitales sepan “cómo proteger no solo a nuestros profesionales, sino también a nuestros usuarios”.
Zarco lanzó además una advertencia ante el creciente número de pacientes que consultan sus análisis a la inteligencia artificial antes que a un médico. “Venimos de la medicina del paternalismo médico”, recordó. “No vayamos al paternalismo tecnológico”. Y dejó un mensaje claro: “Hoy por hoy, tiene que haber un profesional que digiera la información”.
