Día Mundial de la Menopausia

Menopausia, un negocio de 310 millones en ventas y medicamentos que no llegan

El mercado imparable de tratamientos y suplementos contrasta con la crisis de suministro de terapias hormonales

La menopausia es hoy uno de los negocios más prometedores de la industria del bienestar. Hay pastillas para los sofocos, infusiones para dormir, cosméticos para la piel madura, preparados para recuperar el deseo sexual y productos que dicen combatir la hinchazón abdominal. Y si no cumplen su promesa, siempre están las fajas y otras prendas moldeadoras, que también han encontrado un nicho comercial en esta etapa vital.

Hasta el metabolismo tiene ahora su propio suplemento. La mujer de cincuenta años, durante años ignorada por la publicidad salvo para venderle cremas antiedad, se ha convertido en una consumidora muy atractiva. El problema es que, mientras los escaparates se llenan de soluciones, en las farmacias escasean algunos de los medicamentos que realmente necesitan muchas de estas mujeres, una contradicción que merece que se resalte este Día Mundial de la Menopausia.

Cifras que crecen

Según la consultora Grand View Research, el mercado español de tratamientos y productos específicos para esta etapa rozó los 310 millones de euros en 2024. Sus previsiones apuntan a unos 420 millones en 2030, con un crecimiento anual del 6,1%. El cálculo incluye tratamientos hormonales, no hormonales y complementos alimenticios, pero no todo el universo de cosmética y servicios que se ha desarrollado alrededor de la menopausia.

Suplementos alimenticios - Salud
Una colección de suplementos alimenticios, al gusto del consumidor
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Los suplementos alimenticios ocupan el grueso de este negocio. La industria ha encontrado un filón en un proceso fisiológico que afecta a millones de mujeres y, a diferencia de otras necesidades sanitarias, permite desarrollar una oferta casi inagotable de productos de consumo habitual. En España, la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia calcula que cerca de ocho millones de mujeres se encuentran en el climaterio. Además, según los datos demográficos de 2025, aproximadamente cuatro millones tienen entre 45 y 54 años, una franja interesante para el mercado de la perimenopausia por sus diferentes necesidades y el amplio abanico de soluciones que se le puede ofrecer.

Del tabú al negocio

Las firmas comercializan distintas líneas con productos específicos para la perimenopausia y la posmenopausia con precios para casi todos los bolsillos. Algunas compañías han desarrollado cápsulas que combinan isoflavonas, vitaminas, minerales, melatonina o extractos vegetales, orientadas a distintos síntomas. El fenómeno también ha generado empresas especializadas. La española DOMMA, fundada en 2021 por Mireia Roca y Cristina Martínez, superó el millón de euros de facturación en 2024. En agosto de 2026 anunció la apertura de una ronda de financiación de 600.000 euros para impulsar su expansión y desarrollar herramientas de inteligencia artificial aplicadas al acompañamiento de la menopausia. Según los datos comunicados por la propia compañía, había reunido una comunidad de más de 350.000 mujeres y superado las 16.600 clientas.

La menopausia
Hormonas, edad, estrógeno… la menopausia
KiloyCuarto

Su catálogo ilustra la sofisticación comercial del sector, con suplementos para el descanso, el equilibrio emocional, la libido o el control del peso, y planes mensuales que oscilan aproximadamente entre 31 y 39 euros. También ofrece combinaciones de productos que elevan considerablemente el gasto.

La Asociación Española de Complementos Alimenticios, AFEPADI, indica que el mercado general de suplementos alcanzó los 2.100 millones de euros en España durante 2025, con un crecimiento cercano al 7%. No es una cifra atribuible exclusivamente a la menopausia, pero permite entender el tamaño de la industria en la que se integra. El interés de los fondos de inversión por las empresas de nutracéuticos confirma que no se trata únicamente de una moda de las redes sociales.

Lo positivo es que la menopausia ha salido de los asuntos íntimos femeninos. Las compañías han contribuido a que se hable con naturalidad de sofocos, insomnio, sequedad vaginal o pérdida de deseo. Pero la visibilidad no siempre equivale a atención sanitaria. Y entre proporcionar información rigurosa y convertir cada síntoma en una oportunidad de venta existe una gran diferencia.

Se descuida lo esencial

Mientras prospera la oferta comercial, España afronta desde marzo de 2026 una crisis de suministro de tratamientos hormonales transdérmicos. Todo comenzó con Lenzetto, un espray de estradiol empleado para aliviar síntomas de la menopausia. Según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), su comercializadora, Gedeon Richter, comunicó dificultades con el dispositivo de administración y un aumento de la demanda que no podía atender.

El problema se extendió como una reacción en cadena. Al desaparecer Lenzetto de numerosas farmacias, muchas pacientes necesitaron otras presentaciones de estradiol, especialmente parches, que tampoco estaban preparados para absorber semejante incremento de demanda. Así aparecieron problemas intermitentes de disponibilidad de Evopad y Estradot, mientras otros productos quedaron bajo una presión creciente.

Alrededor de 400.000 mujeres utilizan terapias hormonales en España, aunque eso no significa que todas hayan sufrido directamente el desabastecimiento. La AEMPS reconoció el 2 de octubre que el laboratorio responsable de Lenzetto no había informado con la suficiente antelación de los problemas que comprometían su suministro continuado. También confirmó que la escasez tenía dimensión internacional y afectaba a varios países europeos.

Perimenopausia - Salud
Una imagen simbólica de la salud femenina
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La noticia más reciente, comunicada el 14 de octubre, permite cierto optimismo. Sanidad ha conseguido adquirir en el extranjero una cantidad limitada de Lenzetto, reservada para pacientes que no pueden utilizar otras alternativas. Además, las primeras unidades de Evopad previstas para octubre ya han comenzado a llegar y se esperan nuevos suministros en noviembre. Gedeon Richter prevé retomar progresivamente la distribución de su espray desde noviembre y alcanzar la normalidad a principios de 2027, aunque la propia AEMPS ha advertido de que las previsiones anteriores del laboratorio no siempre se cumplieron.

A pesar del alivio, el problema todavía no está resuelto. Lenzetto y los parches Evopad están financiados por el Sistema Nacional de Salud. En cambio, otras alternativas disponibles, como el gel Oestraclin o los parches Estraderm, no cuentan actualmente con esa financiación. El primero ha incrementado su producción para responder a la demanda, pero las pacientes deben asumir su precio íntegro. Sanidad mantiene conversaciones con los laboratorios para explorar su incorporación a la financiación pública para que el acceso a estas alternativas terapéuticas no dependa de las condiciones económicas de la paciente.

No todo lo que se vende cura

En esta Día Mundial de la Menopausia es importante también recordar que la menopausia no es una enfermedad y no todas las mujeres necesitan terapia hormonal. Muchas atraviesan esta etapa sin síntomas y otras encuentran alivio mediante cambios de hábitos, ejercicio, alimentación adecuada o tratamientos específicos. Solo para quienes presentan sofocos intensos y otros síntomas que deterioran significativamente su calidad de vida, la terapia hormonal constituye una de las opciones más eficaces, siempre tras una valoración médica individualizada.

Las guías clínicas internacionales, como las del organismo británico NICE, recomiendan terapia hormonal para los síntomas vasomotores asociados a la menopausia. También reconocen otras posibilidades terapéuticas cuando las hormonas están contraindicadas o no son la opción preferida por la paciente. Los complementos alimenticios merecen un capítulo aparte. Algunos ingredientes, como determinadas isoflavonas, cuentan con estudios que sugieren posibles beneficios, pero los resultados varían según la preparación y persisten incertidumbres sobre su eficacia, seguridad e interacciones. No pueden presentarse como equivalentes a los medicamentos autorizados.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición insiste en que los complementos alimenticios no son medicamentos y no están destinados a tratar enfermedades. Su comercialización y publicidad están sometidas a una regulación distinta de la exigida a los fármacos. Esto no desautoriza todos los productos del mercado ni el valor del autocuidado con una crema que alivie la sequedad cutánea, un hidratante vaginal que mejore los síntomas locales o un suplemento nutricional que cubra ciertos déficits. Pero una cápsula de venta libre no sustituye a la terapia hormonal prescrita.

El riesgo de la visibilidad

La explosión comercial responde también a un cambio cultural. Las mujeres maduras pertenecen a una generación que conserva su actividad profesional, sus relaciones sociales y su autonomía económica. Exigen respuestas y rechazan que se considere inevitable vivir con insomnio, dolor o sofocos incapacitantes. La industria ha detectado esa demanda antes de que el sistema sanitario haya conseguido responder a todas sus necesidades.

El riesgo es que la normalización de la menopausia derive en una nueva obligación de consumo para envejecer bien, mantener el deseo o conservar la figura. Para cada expectativa aparece un producto y lo que debería ser una etapa más de la vida amenaza con convertirse en una interminable lista de la compra.

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