Salud femenina

Miles de mujeres se quedan sin sus tratamientos hormonales

La falta de seis medicamentos utilizados durante el climaterio ha dejado a muchas pacientes buscando alternativas. El problema vuelve a señalar la vieja deuda sanitaria con la salud femenina

Farmacia
Hace meses que las farmacias sufren problemas de desabastecimiento de determinadas hormonas
Javier Cuadrado

A Isabel, el sistema sanitario le renovó puntualmente la receta. Incluso recibió el mensaje en el móvil confirmándolo, pero el medicamento que acababan de renovarle ya no se encontraba en las farmacias. Lo descubrió cuando fue a buscar su caja mensual y comenzó una peregrinación por varias farmacias de Madrid. Ninguna lo tenía.

Tiene 51 años y llevaba dos o tres tomando diariamente un tratamiento hormonal que había conseguido devolverle algo parecido a su vida anterior después de meses de sofocos, agotamiento y niebla mental. Ahora lleva días sin él. Su próxima revisión con el ginecólogo estaba prevista para enero.

El tratamiento hormonal consigue aliviar los síntomas de la menopausia

Podría ser una de tantas crisis puntuales de suministro farmacéutico si no fuera porque detrás de su historia hay alrededor de 400.000 como ella, pacientes en tratamiento para la menopausia, además de mujeres trans y algunas que utilizan estrógenos. Actualmente existen problemas de suministro en España con cuatro tratamientos hormonales (Lenzetto, Evopad, Estradot y Bijuva) mientras otros dos, Duavive y Climodien, han dejado de comercializarse. Estradot, además, tiene previsto abandonar el mercado español a petición de su fabricante.

La primera fue Lenzetto. El popular spray transdérmico comenzó a tener problemas a finales de 2025 y consta oficialmente en falta desde el pasado 16 de marzo por un problema en su dispositivo de administración. Después llegaron Bijuva en agosto, Estradot y finalmente determinadas dosis de Evopad. Las pacientes fueron pasando de uno a otro y la demanda acabó desbordando alternativas cuya producción estaba calculada para un mercado mucho menor.

Ya se veía venir

El consumo de Lenzetto había pasado de unas 13.000 unidades en 2018 a 123.000 en 2024, casi diez veces más en seis años. Sin embargo, bastó el fallo de una de las principales presentaciones para que buena parte del sistema comenzara a quedarse corto. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios indica que existen tratamientos alternativos. El problema está en la letra pequeña. No todos los financia la sanidad pública.

Lenzetto y Evopad sí están financiados; Estradot, Oestraclin y Bijuva, no. Sanidad preguntó a los fabricantes de varias de esas alternativas si querían incorporarlas a la financiación pública y, según la AEMPS, las compañías no mostraron interés. En el caso de Oestraclin el gel no está financiado, no presenta problemas de suministro y su fabricante ha aumentado la producción. En otras palabras, una de las alternativas que sí pueden encontrarse es justo la que la mujer debe pagarse íntegramente.

Además, no todas las pacientes pueden cambiar simplemente una caja por otra. Spray, gel, cápsula y parche no tienen equivalencias automáticas de dosis y vía de administración. El farmacéutico tampoco puede hacer por su cuenta la sustitución. La mujer tiene que regresar al médico para revisar el tratamiento. En un sistema donde conseguir determinadas citas especializadas puede requerir semanas o meses, el medicamento puede faltar hoy pero la solución administrativa llega bastante más tarde y, mientras, los síntomas pueden regresar.

La menopausia puede provocar insomnio, sudores nocturnos, alteraciones del ánimo, sequedad vaginal, problemas urinarios y cambios importantes en el bienestar físico y mental. La Organización Mundial de la Salud reconoce que, en algunas mujeres, estos síntomas son suficientemente intensos como para alterar la actividad cotidiana y la calidad de vida durante años. La propia organización admite que la menopausia recibe poca atención dentro de la formación de muchos profesionales sanitarios. Numerosos países carecen de políticas y financiación suficientes para incorporar de forma sistemática su diagnóstico, asesoramiento y tratamiento.

300.000 españolas usan terapia hormonal

En España hay alrededor de ocho millones de mujeres en climaterio, según la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia. Solo aproximadamente un 3,7% utiliza terapia hormonal, unas 300.000. Sumadas otras pacientes que necesitan estrógenos, la cifra ronda las 400.000. La AEEM estima además que una de cada cuatro mujeres experimenta durante esta etapa un deterioro importante de su calidad de vida y calcula que, una vez excluidas quienes no desean o no pueden recibirla, en torno al 20% podría beneficiarse de terapia hormonal.

La terapia hormonal no es para todas ni está exenta de riesgos. Su indicación debe ser individualizada, teniendo en cuenta antecedentes, edad, síntomas y factores de riesgo. Pero para las pacientes adecuadamente seleccionadas constituye una de las herramientas disponibles para tratar determinados síntomas de la menopausia.

La AEMPS recuerda que los desabastecimientos no son exclusivos de estos medicamentos y que constituyen un problema general de los sistemas sanitarios. De hecho, los problemas de suministro considerados de mayor impacto disminuyeron un 17,4% durante 2025. Pero los buenos datos generales sirven de poco a quien tiene delante una receta válida para una caja inexistente. Los laboratorios calculan que parte del suministro podría normalizarse entre octubre y noviembre. Mientras tanto, las sociedades científicas se están reuniendo con la Agencia del Medicamento para buscar soluciones.

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