Este viernes comienza en la Audiencia Provincial de Girona el juicio contra Toni Montpart, acusado de asesinar a Carla Fernández el 26 de julio de 2023. La Fiscalía solicita prisión permanente revisable por el asesinato, diez años de cárcel por agresión sexual y cinco por robo con violencia.
Carla conocía al acusado desde el instituto. Habían sido pareja años antes y, después, él alquiló una habitación en el piso que ella acababa de comprar. Cuando Carla le pidió que se marchara, según sostiene la acusación, empezó a vigilarla y a aparecer cerca de su casa y del hotel donde trabajaba. Su madre comenzó entonces a recogerla y acompañarla hasta el portal.
Este viernes se constituirá el jurado popular que escuchará el caso: nueve ciudadanos y dos suplentes. Blanca declarará el lunes, al inicio de la vista, para poder permanecer después en la sala durante el resto de las sesiones.

La última noche
Carla acababa de salir de su trabajo en el Hotel Peninsular cuando, sobre las once y media de la noche, su madre la acompañó hasta el piso de la calle Bilbao. Lo hacía cada jornada desde que se habían producido dos intentos de robo en el edificio.
Según el escrito de la Fiscalía, el acusado conocía esos horarios. Se puso una sudadera con capucha, mascarilla y guantes, violentó la cerradura del inmueble y se escondió en el rellano de la tercera planta. Esperó a que Carla abriera la puerta y desconectara la alarma.
Entonces, sostiene la acusación, la abordó por detrás y la obligó a entrar en la vivienda. La inmovilizó en el suelo y la dejó inconsciente mediante una técnica de estrangulamiento. Le robó las tarjetas, la agredió sexualmente y, cuando Carla empezó a recuperar la consciencia, la golpeó y la estranguló hasta matarla.
Durante la madrugada envió mensajes desde el teléfono de Carla para construir una coartada. A la mañana siguiente fue a buscar a Blanca a su trabajo. Le dijo que estaba preocupado porque Carla no respondía y quiso acompañarla al piso. Blanca se negó. Sabía que su hija no faltaba al trabajo y, cuando llegó al hotel y no la encontró allí, entendió que algo había ocurrido.
Corrió hasta la vivienda. Vio la ambulancia, los coches policiales y ya supo que era Carla. “Ya sabía que era mi hija”, ha contado. Según la investigación, el acusado regresó después al edificio y simuló descubrir el cuerpo tras descolgarse desde el piso de una vecina.
Los testigos y las pruebas
Después de Blanca comparecerán vecinos, compañeros de trabajo de Carla y su pareja. En las jornadas siguientes están previstas las declaraciones de los Mossos d’Esquadra, del personal sanitario y de los peritos forenses.
No era un hombre ajeno a la familia. Había compartido cenas con ellos y entrado en casa de Carla. Blanca no pensó que pudiera llegar a matarla, pero sí había visto cómo se refería a su hija, el desprecio hacia la pareja de Carla y la voluntad de controlarla. “Mientras esté de tu lado, bien, pero el día que lo tengas en contra no tiene nada que perder”, le advirtió una vez.

“Que sea el juicio de todas”
Blanca no quiere que la primera jornada transcurra solo dentro de la Audiencia. A las nueve de la mañana ha convocado una concentración en la plaza Josep Maria Lidón. Ha pedido fotografías de mujeres asesinadas y ha llamado a otras víctimas de feminicidio para que estén allí.
Quiere que esos rostros acompañen el arranque de la vista y que el caso de Carla no quede aislado de los demás asesinatos machistas. “No quiero que sea el juicio por el asesinato de mi hija. Quiero que sea el juicio por todas las que ya han matado y por las que matarán”, explica.
Entre quienes acudirán a Girona está Asun Casasola, madre de Nagore Laffage, asesinada en Pamplona en 2008. Blanca y Asun se conocieron después del asesinato de Carla y mantienen el contacto desde entonces. “Asun ha sido mi faro”, dice Blanca. A ellas se sumarán otras madres y mujeres que han respondido a la llamada.
También estarán las fotografías que Blanca ha reunido durante semanas. Las llama las compañeras de Carla. “Son compañeras de mi hija que han muerto cuando no les tocaba”, explica. El viernes las colocará frente a la Audiencia, mientras dentro se escoge a las personas que decidirán sobre el asesinato de su hija.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.
- Machismo
- tribunales
- Víctimas mortales por Violencia de Género
- Violencia de género
- Violencia machista

