FÚTBOL

Claudia Pina también juega por el Balón de Oro

La atacante del Barça atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y se ha convertido en una pieza fundamental tanto en su club como en la selección española

Claudia Pina lleva años formando parte de la época dorada del Barça, aunque los focos hayan apuntado con más frecuencia hacia Alexia Putellas y Aitana Bonmatí. Sus goles y su aportación al éxito azulgrana han ido acompañados de un crecimiento constante que ha alcanzado una nueva dimensión esta temporada, en la que se ha convertido en una de las grandes referencias ofensivas del equipo. Su impacto también se extiende a la selección española, donde cuenta con la confianza de Sonia Bermúdez y afronta el reto de un Mundial llamado a marcar su carrera. Sus actuaciones hablan por sí solas y alimentan una pregunta: ¿por qué su nombre no figura más a menudo entre las grandes estrellas del fútbol femenino?

A la sombra de los focos

El Barça ha construido una época dorada con Alexia y Aitana como grandes referentes, dos nombres que han acaparado buena parte de los reconocimientos individuales. Sin embargo, en ese equipo que ha dominado el fútbol nacional y europeo también ha crecido una futbolista cuyo impacto no siempre ha recibido la misma atención: Claudia Pina. La catalana ha formado parte de una generación que ha llevado al club a lo más alto, con goles y actuaciones decisivas que han contribuido a alimentar una etapa histórica.

Sus números respaldan esa importancia. Desde su regreso de la cesión en el Sevilla en 2021, Pina ha ido ganando peso hasta convertirse en una de las grandes armas ofensivas del equipo. Marcó 14 goles en la temporada 2022-23, 16 en la 2023-24 y dio un salto todavía mayor en la 2024-25, cuando alcanzó los 26 tantos en todas las competiciones. Una progresión que culminó en la Champions, donde terminó como máxima goleadora del torneo con diez dianas.

En ese recorrido, Pina ha levantado títulos de Liga, Copa de la Reina y Champions, compartiendo vestuario con las grandes protagonistas del Barça y aportando sus propios argumentos sobre el césped. Su trayectoria demuestra que no ha sido una mera espectadora del éxito azulgrana ni una futbolista secundaria en una plantilla repleta de talento. Mientras los focos apuntaban con frecuencia a Alexia y Aitana, ella seguía sumando goles, creciendo y reclamando, con su rendimiento, un lugar propio entre las figuras de una de las mejores etapas de la historia del club.

A ritmo de estrella

Si durante los últimos años Claudia Pina creció a la sombra de las grandes estrellas del Barça, su presente empieza a situarla en un lugar diferente. La delantera ha dado un paso adelante en el peso ofensivo del equipo y ha convertido su capacidad goleadora en uno de los grandes argumentos del conjunto azulgrana. Su inicio de temporada no deja lugar a dudas: nueve tantos en cinco jornadas de Liga F la colocan como máxima goleadora del campeonato y principal referencia ofensiva del equipo.

Su exhibición ante el Real Madrid fue la mejor prueba de ese momento. Pina firmó cuatro de los siete goles del Barça en el Clásico disputado en el Spotify Camp Nou, con un póker que dejó sentenciado el encuentro antes del descanso. No fue una actuación más en una goleada colectiva: fue la demostración de su capacidad para aparecer en el partido de máxima exigencia, encontrar espacios y castigar cada oportunidad. Una actuación de estrella que confirmó sobre el césped lo que sus números ya venían anunciando.

Lo más significativo es que su impacto no responde a una noche aislada, sino a la continuidad de una futbolista que lleva varias temporadas creciendo y que ahora ha arrancado el curso a un ritmo extraordinario. Pina ya no es únicamente una pieza valiosa dentro de una plantilla repleta de talento: está reclamando un protagonismo propio, a base de goles y actuaciones decisivas. Y si su rendimiento se mantiene, será cada vez más difícil explicar por qué su nombre no aparece con la misma frecuencia que el de otras grandes figuras del fútbol femenino.

Sin techo a la vista

El gran momento de Claudia Pina no se limita al Barça. Con Sonia Bermúdez al frente de la selección española, la atacante también se ha consolidado como una pieza importante en los planes de la entrenadora. La confianza entre ambas se ha traducido en protagonismo y goles: Claudia fue la máxima goleadora de la nueva etapa de la seleccionadora durante sus primeros meses y ya ha demostrado que puede marcar diferencias con la camiseta de España. Con el Mundial de Brasil 2027 en el horizonte, la catalana tiene una oportunidad de oro para trasladar su extraordinario momento de forma al escenario internacional más exigente.

Y en ese camino también queda una pregunta: ¿acabará su rendimiento traduciéndose en el reconocimiento individual que merece? Sus cifras, su peso en el Barça y su papel con España ofrecen argumentos para que su nombre gane espacio entre las mejores del mundo. Quizá Claudia Pina no sea todavía una presencia habitual en las quinielas, pero sigue acumulando méritos para entrar en ellas. Porque el talento ya lo ha demostrado; ahora falta que los focos también apunten a ella.