El salario mínimo en 2027 ya está sobre la mesa. El Ministerio de Trabajo ha puesto en marcha el proceso para determinar cuánto deberán cobrar como mínimo los trabajadores a partir del próximo 1 de enero y ha dado aproximadamente tres semanas a la comisión de expertos para presentar su propuesta. La decisión tiene un alcance considerable: el Gobierno calcula que alrededor de 2,5 millones de personas se benefician actualmente del salario mínimo interprofesional.
La negociación parte de los 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas fijados para 2026, equivalentes a 17.094 euros anuales. El Real Decreto 126/2026 elevó este año el SMI un 3,1%, con 37 euros más al mes respecto a 2025. Ahora, apenas ocho meses después de aquella aprobación, Trabajo ha iniciado el procedimiento para volver a revisar el salario mínimo en 2027.
El momento elegido tiene una particularidad: los precios han vuelto a acelerarse. El indicador adelantado del IPC publicado por el Instituto Nacional de Estadística situó la inflación interanual de septiembre en el 4,9%, seis décimas por encima de agosto. La inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, alcanzó el 3,1%.
Este repunte coloca el poder adquisitivo en el centro del debate. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha encargado a la comisión asesora que calcule qué incremento permitiría que el salario mínimo en 2027 no pierda capacidad de compra. Los expertos tienen previsto entregar su recomendación entre finales de octubre y los primeros días de noviembre.
De 1.221 euros a una nueva cuantía todavía por decidir
Por ahora no existe una cifra oficial para el salario mínimo en 2027. La comisión deberá analizar diferentes variables y presentar una horquilla al Gobierno antes de que comience la negociación con sindicatos y organizaciones empresariales. El artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores obliga a tener en cuenta la inflación, la productividad media nacional, la participación del trabajo en la renta nacional y la coyuntura económica general.
La evolución reciente de los precios permite, no obstante, dibujar algunos escenarios puramente orientativos. Si el SMI volviera a subir un 3,1%, el mismo porcentaje aprobado en 2026, pasaría de 1.221 a aproximadamente 1.259 euros mensuales en 14 pagas. Si el incremento coincidiera con el IPC adelantado de septiembre, del 4,9%, alcanzaría aproximadamente los 1.281 euros.
Eso supondría entre unos 38 y 60 euros adicionales al mes dependiendo del porcentaje finalmente elegido. Pero ninguna de estas cantidades representa todavía la propuesta oficial para el salario mínimo en 2027. La decisión dependerá primero del informe de los expertos y después del proceso de consulta con los agentes sociales.
Trabajo ha insistido durante los últimos años en utilizar como referencia que el SMI se mantenga alrededor del 60% del salario medio, criterio vinculado a la Carta Social Europea. El propio decreto aprobado para 2026 justificó la cuantía de 1.221 euros en la necesidad de mantener esa referencia y preservar el poder adquisitivo de los salarios más bajos.
2,5 millones de trabajadores pendientes del cambio

El Gobierno estima que alrededor de 2,5 millones de trabajadores se benefician actualmente del salario mínimo, tomando como referencia los datos utilizados para calcular el impacto de la subida de 2026. La cifra representa aproximadamente el 13% de la población asalariada y tiene una incidencia especialmente elevada entre mujeres y trabajadores jóvenes.
El salario mínimo en 2027 afectará tanto a trabajadores indefinidos como a determinados empleados temporales y al trabajo doméstico. Durante 2026, el mínimo para trabajadores eventuales cuyos servicios a una misma empresa no excedan de 120 días está fijado en 57,82 euros por jornada. Para las empleadas y empleados de hogar que trabajen por horas en régimen externo, la cuantía mínima es de 9,55 euros por hora efectivamente trabajada.
La nueva subida deberá actualizar también estas referencias. Además, cuando las pagas extraordinarias se encuentran prorrateadas, los actuales 1.221 euros en 14 mensualidades equivalen aproximadamente a 1.424,50 euros brutos al mes en doce pagas. Por eso, el efecto de la futura subida deberá analizarse siempre atendiendo a la estructura salarial de cada trabajador.
La inflación será una de las grandes claves
El fuerte repunte de los precios ha cambiado el escenario respecto al que existía cuando se aprobó el SMI de 2026. El IPC había cerrado agosto en el 4,3% y el indicador adelantado de septiembre lo elevó al 4,9%. Trabajo sostiene que el salario mínimo en 2027 debe evolucionar de forma que sus perceptores no pierdan poder adquisitivo.
Eso no significa que exista una regla automática que obligue a subir el SMI exactamente igual que el IPC. A diferencia de lo que ocurre con determinados mecanismos de revalorización, la cuantía del salario mínimo es fijada anualmente por el Gobierno después de consultar a sindicatos y patronales y valorar diferentes indicadores económicos.
CCOO ha reclamado ya una nueva subida ante el aumento de la inflación. La patronal, por el contrario, ha criticado el momento elegido para iniciar la revisión. El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, ha considerado que adelantar el proceso tiene «tinte electoral» por la proximidad de las elecciones generales del 29 de noviembre. Para el SMI de 2026, CEOE y Cepyme habían propuesto un incremento del 1,5%, por debajo del 3,1% finalmente aprobado.
Trabajo quiere acelerar la decisión

El calendario será ahora especialmente corto. La Comisión Asesora para el Análisis del Salario Mínimo Interprofesional celebró su primera reunión el 8 de octubre y deberá entregar sus cálculos en alrededor de tres semanas. Trabajo pretende disponer de la propuesta antes de los primeros días de noviembre y ha planteado la posibilidad de cerrar el salario mínimo en 2027 antes de las elecciones.
La cuantía definitiva, sin embargo, permanece abierta. Primero deberán conocerse las recomendaciones de los expertos y después llegará la negociación con sindicatos y empresarios. El Gobierno tiene finalmente la competencia para establecer el SMI mediante real decreto, incluso si no existe un acuerdo completo en el diálogo social.
Para los cerca de 2,5 millones de trabajadores vinculados al suelo salarial, las próximas semanas determinarán cuánto cobrarán como mínimo desde enero. Con el SMI actual en 1.221 euros y la inflación interanual rozando el 5%, la gran incógnita del salario mínimo en 2027 ya no es si volverá a revisarse, sino cuál será finalmente la cuantía que fijará el Gobierno.

